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Ese podría ser un buen titular para definir lo que se vivirá en El Molinón el próximo domingo 6 de junio a partir de las 19 horas, y con las cámaras de Localia TV retransmitiendo todo lo que acontezca en directo. El Cádiz viaja a Asturias sin ninguna posibilidad ya matemática de ascender, a tratar de hacer un buen partido y a dedicar una posible a una afición que ha estado toda la temporada al lado de los suyos y por los que el equipo no puede caer en la relajación. Es ahora a los futbolistas cuando les toca agradecer los muchos esfuerzos que la hinchada ha hecho esta temporada por ellos. Incluso en este viaje no estarán solos, ya que en las gradas del estadio gijonés podremos ver a una pequeña representación de la peña cadista de Madrid Km0-Cadiz2.
Jose González, que ya ha aclarado esta semana su futuro con el Albacete, ha hecho hincapié en que sus jugadores tienen que salir muy concentrados y que deben tratar de derrotar al rival, por muy motivado que éstos salgan (y así será con total seguridad). La expedición cadista parte mañana para tierras asturianas, tras el último entrenamiento que tendrá lugar a las 10 horas. Esta tarde Jose González dará la lista de convocados, pero ésta no variará mucho de la siguiente: Armando, Navas, Velázquez, Varela, De Quintana, Paz, Sambruno, Raúl López, Suárez, Manolo Pérez, Sergio Iglesias Babangida, Zafra, Enrique, Sesma, Oli, Mario e Ibán Espadas. Continúan lesionados Pavoni, Quevedo, Armada y De La Cuesta, y Dani Navarrete es baja por haber visto cinco amarillas. La única duda será la de Víctor García, que puede que finalmente se recupere, y que en caso de hacerlo, seguramente ocuparía la plaza de Sambruno.
Parece segura la vuelta de Oli a la punta del ataque, sin saber aún si le acompañará Ibán Espadas o Mario. También habrá que esperar al comienzo del partido para saber quien se hace cargo de la banda derecha, para la que hay tres candidatos: Zafra, Enrique o Babangida. Todos parten en principio con las mismas opciones.
En el bando rival esperan el partido con ansia pero a la vez con cierto temor. Tras la estrepitosa derrota la semana pasada en casa ante el Tenerife, parecía que el ascenso se esfumaba, pero la victoria del Getafe sobre el Numancia avivó de nuevo la llama de la esperanza, y ahora todo pasa por ganar los tres partidos que restan. Y el primer obstáculo es el Cádiz, al que tienen que derrotar por todos los medios. De lo contrario el ascenso tendrá que esperar un año más. Es por esto que la motivación será máxima en los hombres de Marcelino. El entrenador gijonés tiene algunas bajas para el partido ante el Cádiz: Samuel, defensa central titular y Segovia, centrocampista de corte defensivo, están ya totalmente descartados para este choque. Dorado, lateral izquierdo, es duda, por una sobrecarga en los gemelos. El holandés Jeffrey también ve peligrar su presencia entre los convocados, así como Miguel, al que se le harán hoy unas pruebas para concretar el motivo de sus molestias en un tobillo. Por todo ello el preparador tendrá que improvisar un once, sobre todo en lo que a la retaguardia se refiere: Yago, que vuelve tras su sanción, estará fijo en el centro de la zaga. Su acompañante será Jeffrey si se recupera, sino, Casquero. Por las bandas estará seguro en la derecha el excadista Sastre, y por la izquierda, si Dorado no llega a tiempo, Vázquez o Alegre ocuparán su puesto. La medular será para David Bauzá y Borreguero, con Pablo y Juan por las bandas. Arriba si está todo muy claro: Miguel y el pichichi rojiblanco, Bilic, con quince dianas.
El partido viene acompañado de morbo, personificado en el delantero Oli. Oviedista reconocido de toda la vida, el veterano punta casi siempre ha marcado cuando ha visitado a su máximo rival, y la afición, ahora que la caída del Oviedo evita enfrentamientos directos, aprovechan cualquier oportunidad para revivir una rivalidad que no siempre ha sido tomada como se debe, algo de lo que desgraciadamente podemos hablar aquí también. Pero seguro que con lo muchísimo que les va en juego a los rojiblancos, pronto olvidarán posibles rencillas y se centrarán en su equipo. Esperemos que así sea. De momento el lleno está asegurado (por cuarta vez consecutiva), y es que la afición sportinguista es de las pocas que puede competir con la cadista en seguimiento de su equipo. Tras seis años en Segunda, la posibilidad de poder volver a la élita ha revolucionado a la ciudad asturiana, que ha vuelto a volcarse como hace mucho que no ocurre con su equipo, de los de más solera de España, y que posee una de las escuelas de futbolistas modelo de España: Mareo.
El gallego Amoedo Chas dirigirá el encuentro, que arbitró a los cadistas en la derrota en Getafe.
Jose González, que ya ha aclarado esta semana su futuro con el Albacete, ha hecho hincapié en que sus jugadores tienen que salir muy concentrados y que deben tratar de derrotar al rival, por muy motivado que éstos salgan (y así será con total seguridad). La expedición cadista parte mañana para tierras asturianas, tras el último entrenamiento que tendrá lugar a las 10 horas. Esta tarde Jose González dará la lista de convocados, pero ésta no variará mucho de la siguiente: Armando, Navas, Velázquez, Varela, De Quintana, Paz, Sambruno, Raúl López, Suárez, Manolo Pérez, Sergio Iglesias Babangida, Zafra, Enrique, Sesma, Oli, Mario e Ibán Espadas. Continúan lesionados Pavoni, Quevedo, Armada y De La Cuesta, y Dani Navarrete es baja por haber visto cinco amarillas. La única duda será la de Víctor García, que puede que finalmente se recupere, y que en caso de hacerlo, seguramente ocuparía la plaza de Sambruno.
Parece segura la vuelta de Oli a la punta del ataque, sin saber aún si le acompañará Ibán Espadas o Mario. También habrá que esperar al comienzo del partido para saber quien se hace cargo de la banda derecha, para la que hay tres candidatos: Zafra, Enrique o Babangida. Todos parten en principio con las mismas opciones.
En el bando rival esperan el partido con ansia pero a la vez con cierto temor. Tras la estrepitosa derrota la semana pasada en casa ante el Tenerife, parecía que el ascenso se esfumaba, pero la victoria del Getafe sobre el Numancia avivó de nuevo la llama de la esperanza, y ahora todo pasa por ganar los tres partidos que restan. Y el primer obstáculo es el Cádiz, al que tienen que derrotar por todos los medios. De lo contrario el ascenso tendrá que esperar un año más. Es por esto que la motivación será máxima en los hombres de Marcelino. El entrenador gijonés tiene algunas bajas para el partido ante el Cádiz: Samuel, defensa central titular y Segovia, centrocampista de corte defensivo, están ya totalmente descartados para este choque. Dorado, lateral izquierdo, es duda, por una sobrecarga en los gemelos. El holandés Jeffrey también ve peligrar su presencia entre los convocados, así como Miguel, al que se le harán hoy unas pruebas para concretar el motivo de sus molestias en un tobillo. Por todo ello el preparador tendrá que improvisar un once, sobre todo en lo que a la retaguardia se refiere: Yago, que vuelve tras su sanción, estará fijo en el centro de la zaga. Su acompañante será Jeffrey si se recupera, sino, Casquero. Por las bandas estará seguro en la derecha el excadista Sastre, y por la izquierda, si Dorado no llega a tiempo, Vázquez o Alegre ocuparán su puesto. La medular será para David Bauzá y Borreguero, con Pablo y Juan por las bandas. Arriba si está todo muy claro: Miguel y el pichichi rojiblanco, Bilic, con quince dianas.
El partido viene acompañado de morbo, personificado en el delantero Oli. Oviedista reconocido de toda la vida, el veterano punta casi siempre ha marcado cuando ha visitado a su máximo rival, y la afición, ahora que la caída del Oviedo evita enfrentamientos directos, aprovechan cualquier oportunidad para revivir una rivalidad que no siempre ha sido tomada como se debe, algo de lo que desgraciadamente podemos hablar aquí también. Pero seguro que con lo muchísimo que les va en juego a los rojiblancos, pronto olvidarán posibles rencillas y se centrarán en su equipo. Esperemos que así sea. De momento el lleno está asegurado (por cuarta vez consecutiva), y es que la afición sportinguista es de las pocas que puede competir con la cadista en seguimiento de su equipo. Tras seis años en Segunda, la posibilidad de poder volver a la élita ha revolucionado a la ciudad asturiana, que ha vuelto a volcarse como hace mucho que no ocurre con su equipo, de los de más solera de España, y que posee una de las escuelas de futbolistas modelo de España: Mareo.
El gallego Amoedo Chas dirigirá el encuentro, que arbitró a los cadistas en la derrota en Getafe.