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General
Sólo falta un punto

El filial está cada vez más cerca. Su victoria de ayer en Cabra ante el Egabrense por 1-2 le acerca de forma casi definitiva al ascenso. De hecho puede conseguirlo esta tarde si Castilleja y San Roque empatan. Pero lo más importante e

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El filial está cada vez más cerca. Su victoria de ayer en Cabra ante el Egabrense por 1-2 le acerca de forma casi definitiva al ascenso. De hecho puede conseguirlo esta tarde si Castilleja y San Roque empatan. Pero lo más importante es que los de Sebastián Herrera dependen únicamente de ellos mismos para dar por fin el salto a Tercera, y que sea cual sea el marcador de esta tarde en Lepe, un empate la semana que viene en un Carranza que a buen seguro estará a reventar, les dará el pasaporte para el salto de categoría.

El partido estuvo marcado por los incidentes acaecidos al borde del descanso. El encuentro se fue calentando desde el principio, y es que los jugadores locales, aún dolidos por la abultadísima derrota que sufrieron en Cádiz (10-0), se dedicaron a propinar toda clase de patadas y golpes a los jugadores amarillos que sin embargo, y pese a su juventud, supieron mantener su sitio y pensar únicamente en los tres puntos, que era lo que realmente les hacía falta. Y eso que los cordobeses se adelantaron en el minuto 36. Pero los cadistas supieron rehacerse y pese al ambiente hostil (el colegiado interrumpió el choque y no lo reanudó hasta que llegaron refuerzos policiales al estadio, una medida quizá algo desmesurada), consiguieron la igualada poco después, obra como no, del pichichi Pablo.

Con más de seis minutos de retraso dio comienzo el segundo tiempo, que fue de total dominio amarillo. Los gaditanos arremetieron una y otra vez contra el portal de Luis Díaz hasta que por fin, en el minuto 66, en un fallo de la zaga local, Rodiel hacía el gol de la remontada. El tanto dejó knoqueados a los jugadores del Egabrense, que se salieron del partido, y a punto estuvieron incluso de recibir una goleada. Las expulsiones de su entrenador y su delegado de campo terminaron de minarles y la moral, y no pudieron hacer nada, salvo ver como el tiempo se cumplía y los chicos de Sebastian Herrera se llevaban una victoria que como va dicho ya, casi les vale ya el ascenso, aunque no hay que precipitarse.