Skip to main content
General
Faltó puntería para ganar

Importante punto el que hoy ha sacado el Cádiz en A Malata. Los cadistas se adelantaron en el marcador gracias a un tanto de Oli, que Flavio neutralizó mediada la primera parte. Sin embargo muchos en el Cádiz se quedaran con la sensac

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!
Importante punto el que hoy ha sacado el Cádiz en A Malata. Los cadistas se adelantaron en el marcador gracias a un tanto de Oli, que Flavio neutralizó mediada la primera parte. Sin embargo muchos en el Cádiz se quedaran con la sensación de que se perdieron dos puntos, y es que los amarillos se asomaron al portal de Bello Amigo en incontables ocasiones en posición franca para marcar, pero una y otra vez, cual hermanas de la caridad, los pupilos de Espárrago dejaban escapar vivos a los gallegos. Con todo, el hecho es que el Cádiz acumula siete partidos sin perder y se mantiene en los puestos altos, una gran noticia.

Ferrol y Cádiz salieron lanzados a por el partido, dejando para otra ocasión y otros equipos el centrocampismo típico de los inicios de Segunda División. Gallegos y gaditanos abrían a las bandas y buscaban el área rival. Tras una ocasión para cada bando, el equipo de Espárrago encontró puerta muy pronto. Apenas se habían jugado ocho minutos cuando el asturiano Oli, otra vez más pillo que nadie pese a su edad, pescaba un rechace en el segundo palo y hacía el 0-1.

Los coruñeses no esperaban encajar un tanto tan pronto, y quedaron algo desorientados tras el mismo. En los primeros minutos que siguieron al gol parecía que reaccionaban con rabia e intentaban llegar con más corazón que cabeza al portal de Armando, pero fue sólo un espejismo. Los visitantes, como han hecho en las últimas jornadas, con el marcador a favor, se movían como pez en el agua y controlaban el tempo del choque a su antojo, esperando dar el mazazo definitivo. En los minutos centrales del primer tiempo la escuadra amarilla lo bordó y tuvo muchas ocasiones para haber sentenciado el encuentro. Oli en uno contra uno, Manolo Pérez en una falta lanzada al palo, De Quintana en un remate de córner que sacaba un defensa cuando ya se cantaba el segundo y de nuevo Oli que remataba rozando el poste en el córner producto de la anterior jugada.

Fueron cinco minutos de ensueño para los visitantes que sin embargo no acertaron a aprovechar sus ocasiones, y ya se sabe, el que perdona lo termina pagando. Pasado el susto para los de Veiga, los ferrolanos estiraron líneas y decidieron que era hora de ir a por el empate. El peso del partido fue cayendo progresivamente del lado del Racing y éstos iban asomándose cada vez con más frecuencia a la puerta defendida por Armando. El cántaro fue varias veces a la fuente hasta que finalmente Flavio terminó rompiéndolo. Juanito centraba desde la derecha y el brasileño no perdonaba el pase para llevar el empate al marcador.

Tras el gol, ambos conjuntos decidieron que era hora de darse una tregua, y el juego entró en su fase más aburrida en este primer acto, con exceso de centrocampismo. La primera parte agonizaba ya y parecía que nada más ocurriría, pero de nuevo el Cádiz disponía de una buena llegada que perdonaba. Esta vez fue Sesma quien ante Bello Amigo, no fue capaz de marcar y disparó muy desviado cuando los aficionados cadistas se la prometían muy felices cantando el segundo.

Los primeros cuarenta y cinco minutos llegaban a su fin, dejando sensaciones muy diferentes en ambos equipos: los gallegos pensado en la remontada, mientras que los cadistas se marchaban a la caseta con un sabor agridulce, tras las ocasiones marradas que de haber sido aprovechadas, podrían haberle dejado la victoria muy encarrilada.

La segunda parte fue un sopor para el respetable. La alegría y frescura demostrada por ambas escuadras en la primera mitad se tornaron en tedio y lentitud, y las ocasiones brillaron por su ausencia. Los minutos pasaban y todo el juego se desarrollaba en la zona ancha, sin que los mediapuntas o extremos de cada equipo apenas olieran bola. Así, está claro, era muy complicado crear ningún peligro.

Tras esta fase ausente de juego, el partido fue poco a poco reactivándose, una vez que ambos equipos prefirieron arriesgar algo más e intenar conseguir los tres puntos. Gallegos y visitantes fueron despertando del letargo y empezaron a florecer de nuevo las llegadas a las porterías contrarias. Hasta la primera media hora cada equipo acumuló una clara ocasión: Oli volvió a disponer de un uno contra uno que le cayó a la izquierda, aunque lamentablemente el resultado no fue el mismo que hace siete días ante el Celta. Bello Amigo hizo el paradón de la tarde evitando el 1-2, y el segundo tanto del ovetense. Por su parte, los ferrolanos desperdiciaron un libre indirecto dentro del área, que Flavio mandó a las nubes.

Alrededor del minuto treinta el Cádiz pasó sus peores minutos, encerrado en su área ante el asedio al que los sometían los atacantes coruñeses del Racing. Pero los de Espárrago demostraron que excelente racha de imbatidos hasta el día de hoy no era casualidad y aguantaron el chaparrón estoicamente. Pasada la tormenta, los cadistas volvieron a echarse hacia delante, aunque por desgracia, la historia fue la misma que en el primer tiempo: ocasiones claras que los atacantes amarillos perdonaban una y otra vez. Parecía que los cadistas se apiadaban de los de Veiga, a los que no querían dar el tiro de gracia. Pavoni y Sesma ejecutaron sendos disparos que fueron despejados por dos defensas, y Dani Navarrete también se plantó solo ante Bello Amigo, pero el catalán tampoco supo evitar al cancerbero y desnivelar así de nuevo el marcador.

Los minutos fueron pasando y el partido tocó a su fin, sin que el Cádiz pudiera perforar la puerta del Racing una segunda vez, pese a la gran cantidad de ocasiones disfrutadas para ello. No obstante, y pese a la sensación de que se podía haber conseguido la victoria, el punto puede considerarse muy bueno a tenor de lo que otros equipos han hecho en este escenario. Si el Cádiz es capaz de cosechar buenos resultados en los dos partidos consecutivos que han de jugarse en Carranza en los dos siguientes fines de semana, veremos a los amarillos instalados definitivamente en los puestos de privilegio.