Álex compareció ante los medios tras una nueva derrota en casa y dejó un mensaje claro: toca apretar los dientes, volver a competir mejor desde el inicio y centrarse en el objetivo prioritario de la temporada. El técnico reconoció el mal momento del equipo, especialmente en los primeros minutos de partido.
“Llevamos cuatro derrotas y otra vez en casa. Los primeros minutos han sido desconocidos”, admitió con franqueza. Aun así, el entrenador considera que todavía hay margen de reacción: “Hay margen de maniobra, pero deberíamos haber dado la vuelta a esta situación hace semanas. Hay que ponerse el mono de trabajo cuanto antes”.
Álex recordó la filosofía que ha guiado al club en los últimos años. “Primero hay que conseguir los 50 puntos y después soñar. Esa es la frase que nos ha llevado lejos como club”, señaló. En ese sentido, fue contundente: “A día de hoy hablar de algo más que no sea llegar a los 50 puntos sería un error enorme”.
El capitán insistió en que el equipo compite, pero necesita resultados cuanto antes. “Hay que revertir esta situación. Se compite, pero no llegan los resultados. Tenemos que volver a ganar. Primero los 50 puntos y, si después hay margen de maniobra, ilusión y puntos, iremos a por todas”.
En el plano anímico, Álex reconoció que el vestuario está afectado. “El vestuario está tocado. Son chicos muy jóvenes que juegan para un club con una masa social enorme y con mucha presión”, explicó. A pesar de ello, se mostró confiado en la respuesta del grupo: “Conociendo al equipo, vamos a darle la vuelta y terminar bien el año”.
El entrenador quiso destacar el compromiso y la honestidad de sus jugadores. “Es un grupo muy trabajador y honesto, que ha generado ilusión en muchos momentos de la temporada. Conozco al equipo y sé que dan la cara y compiten hasta el final”, afirmó. “Esto les duele y es un grupo que tarde o temprano nos va a dar alegrías, y además muy pronto”.
Por último, Álex puso el foco en el crecimiento de los más jóvenes. “Tenemos que empujar a los chicos jóvenes y que aprendan lo que es el Cádiz”, concluyó, apelando al sentimiento de pertenencia y a la exigencia que supone defender el escudo.