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Y que nada cambie...

Y que nada cambie... Primer partido fuera y primera victoria. Si alguien pensaba que algo iba a cambiar en el equipo de Víctor Espárrago en los partidos fuera del Ramón de Carranza está claro que se equivoca

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Y que nada cambie...

Primer partido fuera y primera victoria. Si alguien pensaba que algo iba a
cambiar en el equipo de Víctor Espárrago en los partidos fuera del Ramón de
Carranza está claro que se equivocaba. En el Sardinero pudimos ver la
continuidad del proyecto. El técnico uruguayo hizo buenas sus ideas y, las
cosas como son, con un poquito de suerte se logró los primeros tres puntos
en el casillero.

Durante la semana muchos decíamos que íbamos a ver en Santander un partido
parecido al de Vitoria o Vigo del año pasado, y casi no nos equivocamos. Un
Cádiz peleón le plantó cara a todo un Racing de Santander al que de poco
les sirvieron sus 'figuras' que una y otra vez chocaron contra la defensa
cadista y sobre todo contra el guardameta Armando.

Al choque sólo se le puede poner un pero, la falta de consistencia a la
hora de atacar. En el resto de líneas no hay ninguna queja. Un portero
excepcional, una defensa contundente -hasta con Raúl López salvando balones
bajo palos-, un centro del campo luchador y una delantera peleona. Sólo se
puede pedir que la vida siga igual y nada cambie. El Cádiz se empachó de agobio en algunos momentos, sobre todo tras conseguir el gol, como dijo Víctor Espárrago le faltó al equipo esa experiencia necesaria para no verse influenciado por el empuje de un rival desesperado y dar al juego la
parsimonia que necesitaba para no ver con problemas la ventaja en el marcador.

Si brillante estuvo Enrique en la primera parte, no fue menos el uruguayo Estoyanoff que volvió a dejar patente su calidad hasta para poner en
entredicho la actuación del portero Aouate. Tras una victoria poco se puede
criticar, sólo algunos nos preguntamos como Manolo Pérez sigue saliendo de
mediapunta cuando no es su posición, se pierde a un gran futbolista en su
sitio, y poco se gana en ataque. La pena es que los 'onces' iniciales no se
pudieran cambiar por 'catorces' o 'quinces'. Sería todo un espectáculo.

La vida no ha cambiado tampoco para Jonathan Sesma. ¿Quién dijo que en
Segunda B no había buenos jugadores o que se jugaba diferente?. Que se lo
pregunten al canario o a cualquiera de sus compañeros (Armando, Paz, Raúl
López, Enrique, Pavoni,...).
Que nadie lance las campanas al vuelo que quedan 36 batallas por delante.
Eso sí, por lo menos esta semana vamos a disfrutar viendo al Real Madrid y
al Cádiz cogiditos de la mano en la clasificación con tres benditos puntos.

Si pudiera acabar ya la liga...


José Grima. Jefe de deportes de Ondacero en Cádiz.