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General
“Un equipo siempre se exige al máximo desde dentro del vestuario”

Con Kike López el Cádiz firmó un jugador de renombre en la categoría de plata. Joven y de amplio recorrido, el delantero salmantino quiere seguir creciendo de amarillo.

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Reproducimos a continuación la entrevista publicada en el boletín Nuestro Cádiz, en la que Kike López aborda diversos aspectos de su trayectoria deportiva. El salmantino recuerda su pasado y analiza el presente, en el que espera vivir los máximos éxitos vestido de amarillo.

Pese a su juventud, ha conocido muchos equipos: Valladolid, Salamanca, Ejido, Villarreal, Tenerife, Alcorcón...

Veo mi periplo en fútbol de una manera muy positiva, ya que puedo decir que con 25 años tengo una importante experiencia que he adquirido en varios sitios. Además, guardo un buen recuerdo de todos los lugares, en especial de Salamanca, que es mi ciudad, y de Valladolid, que es donde me formo futbolísticamente.

Desde la cantera pucelana llega a Primera.

Allí tenía ficha del filial y subía con el primer equipo cuando el míster lo requería. La realidad es que participé mucho a pesar de la dura competencia, porque no se puede obviar que en Primera División hay muy buenos jugadores.

Y fue internacional en categorías inferiores.

Fui a Las Rozas a participar en varias sesiones de entrenamientos para las categorías sub 16 y sub 18 de España, aunque finalmente no llegué a debutar. La experiencia fue muy bonita.

¿Es cierto que pudo venir antes al Cádiz?

Pina y Cordero me querían para su proyecto deportivo y mandarme cedido al Cádiz, pero surgió la posibilidad del Villarreal, que además tenía al primer equipo jugando la Liga de Campeones. Era una oportunidad que no podía dejar pasar y elegí esa opción.

Ya conocía Carranza de haber jugado aquí con el Salamanca (2008/09).

Es un grato recuerdo que tengo, porque todos sabemos lo que significa el Cádiz en el fútbol nacional y ahora, cuando llevo esta camiseta, siento que hay que devolverlo al fútbol profesional. Aquella victoria fue en la primera jornada, hacía mucho calor y ganamos en los minutos finales con gol de Akinsola.

Por cierto, qué duro es todo lo que está pasando la afición charra.

Es una pena lo que está sucediendo en mi ciudad porque en Salamanca gusta mucho el fútbol y tiene historia en Primera División. Ojalá todo se arregle, aunque va a ser difícil por las fechas en las que estamos.

Sabe lo que es jugar con la presión y con la tranquilidad de haber cumplido el objetivo e ir a por cotas mayores. ¿Cómo influye?

Para un futbolista jugar por ascender o por mantener la categoría es distinto, pero la realidad es que cuando salto al campo pienso siempre en ganar, por encima de las circunstancias. La exigencia que tenemos este año por subir no es nueva para mí. En Alcorcón, por ejemplo, el objetivo estaba cumplido de puertas hacia fuera, pero en el vestuario nos exigíamos a nosotros mismos porque veíamos cerca la posibilidad de ascender.

Si le hablamos de los Leones de Castilla o del Santa Marta. ¿qué recuerdos se le vienen a la mente?

¡Vaya! Los Leones de Castilla es el primer equipo en el que estuve con ocho años. Jugábamos en un campo de arena, todavía era pronto para disfrutar de campos de césped artificial como ahora tienen muchos chavales. En el Santa Marta disfruté mucho. Era categoría cadete, éramos todos amigos, y de ahí me marché al Valladolid, que tiene una infraestrucura muy buena para la cantera.