El técnico del Cádiz CF Mirandilla, Francisco Cordero Rubio, compareció tras el empate ante el Chiclana CF con una sensación agridulce. Aunque valoró positivamente la imagen ofrecida por sus jugadores, reconoció que su equipo mereció más en el duelo disputado en tierras chiclaneras.
“El balance es positivo por cómo están evolucionando los chavales, pero con la sensación de que hemos dejado de ganar dos puntos”, resumió el entrenador. Cordero consideró que su equipo fue “bastante superior de principio a fin” en la primera mitad y que generó las ocasiones más claras del encuentro.
El técnico explicó que, tras la expulsión sufrida, el partido cambió de escenario: “Ellos hicieron un partido más espeso, esperando su momento”. Ya en la segunda parte, con el 0-1 a favor y en inferioridad numérica, el Mirandilla no supo sentenciar. “No hemos sido contundentes en área contraria”, lamentó, señalando que incluso generaron menos peligro que antes del descanso.
Aun así, destacó el mérito de competir en “un campo tan difícil”, marcado por el viento y el césped artificial, ante “un equipo veterano, correoso y muy fuerte en casa”. En ese sentido, puso en valor la actitud de los suyos: “Muy contento con la cara y la imagen que han dado los chicos”.
Cordero recordó que el filial atraviesa un proceso de renovación profunda tras la salida de numerosos jugadores. “Estamos casi en una circunstancia de pretemporada. Ha habido muchos cambios y ahora parece que el grupo ya está compacto”, explicó. Con el mercado cerrado, el técnico celebra poder trabajar con mayor estabilidad y apostar por la meritocracia en la confección del once.
Buena parte de esa reconstrucción se sustenta en la cantera del Cádiz CF. El entrenador destacó la juventud del equipo —con futbolistas de apenas 16 años sobre el césped— y elogió el trabajo formativo del club: “Dice mucho de la cantera del Cádiz. Cada vez están más preparados y se está haciendo un grandísimo trabajo”.
Cuestionado por la importancia del punto a nivel clasificatorio, Cordero fue claro: “Estamos en otra cosa ahora”. El técnico prefiere centrar el foco en el proceso de formación y crecimiento del grupo antes que en la tabla. “Intentamos no hacerle caso a la clasificación porque entran otras mentalidades. Estamos en un proceso de adaptación y evolución”.
En cuanto al análisis del rival, aseguró que el partido respondió a lo esperado. “Lo hemos contrarrestado muy bien. El trabajo táctico del grupo ha sido espectacular”, afirmó, destacando la capacidad para frenar a uno de los equipos más competitivos como local.
Con todo, el Mirandilla sigue dando pasos hacia adelante. “Ojalá pronto consigamos resultados que refuercen a estos chavales”, concluyó Cordero, convencido de que la línea mostrada en Chiclana es el camino para consolidar el crecimiento del equipo.