En la temporada 1988-89, el Cádiz CF dirigido por el técnico gallego David Vidal se la jugaba en la última jornada de Liga en la Primera División. El Cádiz CF se enfrentaba al Real Murcia y vencería por 0 a 1 en el estadio de La Condomina.
El 25 de junio de 1989, el Cádiz CF se enfrentaba al Real Murcia en la última jornada de Liga, a las seis de tarde. Al equipo amarillo le bastaba con sumar un punto para eludir la promoción. El ambiente que se iba a encontrar era el ideal, pues por una parte mil seguidores cadistas habían viajado para ver el encuentro; y por otra parte, el equipo pimentonero ya estaba descendido y sus hinchas estaban molestos con sus jugadores por su falta de entrega y no iban a permitir que se entregaran ahora que ya estaban descendidos. También se rumoreaba que los jugadores murcianos podrían tener una sustanciosa prima del RCD Español por ganar.
David Vidal se mostraba cauto: “Los encuentros duran noventa minutos y en este periodo de tiempo puede pasar de todo. El Cádiz, que se juega el ser o no ser en la categoría, no puede salir relajado ni confiado porque el rival ya no se juegue nada. Nuestra obligación es salir a hacer un partido muy serio, con marcajes férreos y rápidos contragolpes para intentar adelantarnos en el marcador.”
El terreno de juego se encontraba en buen estado, temperatura calurosa, floja entrada con tan solo 1.500 espectadores del equipo murciano y 1.000 gaditanos en las gradas. El partido, dirigido por el colegiado aragonés Pes Pérez, comenzó con una salida arrolladora del Cádiz CF, que buscaba solventar el partido lo antes posible, para evitar sustos innecesarios de última hora. En los primeros ocho minutos hubo tres magnificas ocasiones de Villa, Manolito y Cortijo. El Real Murcia se fue desperezando y cogiendo sitio en el campo. En el minuto treinta y dos una ocasión del delantero cadista José González era desviada por el guardameta Amador.
El Cádiz CF comenzó la segunda parte de forma similar a la primera. Ya en el primer minuto José hacia una dejada de cabeza a Manolito, pero éste no pudo superar la salida de Amador. El balón terminó en córner, que lanza Enrique Montero al punto de penalti, donde José se eleva más que su marcador y conecta un precioso cabezazo que pega en el poste y termina colándose en la portería murciana. Ese gol fue la sentencia al partido, y a la permanencia. Por quinta temporada consecutiva el Cádiz CF continuaría en Primera División.
APUNTES HISTÓRICOS_ por Francisco Rodríguez, Área de Historia Cádiz CF