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RADIOESTADIO

Cuando se perdona lo pagas. Cuanto de cierto tiene ese maldito dicho. Muchos nos frotábamos las manos cuando veíamos en el minuto 38 que Lizondo Cortés le mostraba la segunda cartulina amarilla a Pereyra y se quedaba el Mall

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Cuando se perdona lo pagas.

Cuanto de cierto tiene ese maldito dicho. Muchos nos frotábamos las manos cuando veíamos en el minuto 38 que Lizondo Cortés le mostraba la segunda cartulina amarilla a Pereyra y se quedaba el Mallorca con uno menos. Fíjense lo que les voy a decir, eso fue lo mejor que le pudo pasar al equipo de Cúper. Esa era la excusa perfecta para encerrarse bien atrás, defender con las líneas muy juntas e intentar aprovechar un contragolpe, curiosamente el juego que más le conviene al Cádiz y que no pudo realizar por esa misma incidencia.

El partido comenzó genial, el gol del Cádiz fue el climax, el tanto mallorquín el regreso a la tierra, y ahí se acabó lo que se daba. El encuentro entró en una apatía donde los amarillos llevaban la batuta pero no lograban la suficiente suerte o calidad para meter el segundo en la portería de Toni Prats. Ahora con la derrota se vuelve a lo mismo de siempre, ¿ha sido un problema de calidad o sencillamente de que la pelota no ha querido entrar?. Si Espárrago dice que no es de lo primero yo le creo.

Quizá hablemos de un partido donde se unieron los despropósitos. Llegado el momento el Cádiz no tenía centro de campo y pasaba directamente la pelota desde la defensa a los cuatro/cinco hombres que estaban alineados en la línea de ataque.

Mi opinión puede que diste de la del resto. Creo que faltó la paciencia suficiente para estar convencidos de las posibilidades que tenían en el partido, y a su vez sobraban las prisas y el ansia de lograr cuanto antes el tanto que volviera a poner la ventaja. De todo hay que aprender, el Mallorca tuvo la suerte, la calidad y el oficio; el Cádiz debe optar a continuar poco a poco avanzando en ese camino que nos mantiene en mitad de la tabla con tranquilidad pese a perder en el Carranza. Arriba el ánimo, el miércoles ya tenemos una nueva batalla de otra guerra y luego el descanso. No se piensen que el Burgos va a ser una cenicienta, pero sí hay que ir a El Plantío a por todas.