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Vuelve la liga. La liga por evitar el descenso. El Cádiz está ya en Pamplona, donde mañana deberá enfrentarse al Osasuna, otro de esos equipos que se daría con un canto en los dientes si el próximo 14 de mayo no está entre los tres últimos de la tabla, que no tendrían más remedio que dejar su plaza en Primera.
Contrasta ese objetivo con otro muy distinto que tendrán que complementar los rojillos, y que no es otro que disfrutar lo máximo posible de haber accedido, 14 años después, a la Copa de la UEFA. Su subcampeonato el año pasado en la Copa, sumado al cuarto puesto del Betis en la liga, dieron el billete europeo a los pamplonicas. Precisamente esta competición ha marcado fuertemente el desarrollo de los acontecimiento en el seno del Osasuna estos días, por dos motivos bien distintos.
Uno es que la atención se ha desviado en parte a las sanciones que ha impuesto el máximo organismo europeo del fútbol al portero Elía y al segundo entrenador, Nacho Ambriz, en respuesta a los incidentes registrados tras el duelo ante el Rennes, que dejó el pase a la siguiente fase muy complicado, tras la derrota por 3-1. El club navarro recurrirá ambas sanciones.
Por otra parte, esta competición ha hecho que el mes de septiembre esté muy cargado de partidos para los hombres de Aguirre, y este no se ha cortado un pelo. Ha impuesto una política de rotaciones, de la que no se salvan ni los porteros. De partido a partido el mexicano introduce siete cambios, y así seguirá hasta el encuentro contra el Deportivo de La Coruña, el próximo 2 de octubre. El técnico osasunista lo explica así: "las rotaciones son importantes para el manejo del grupo. Los jugadores se sienten comprometidos con el grupo, ninguno puede tener dudas o sentirse mal porque el entrenador ni le mira. No es fácil e, incluso, puedo aceptar que no tenga mucha lógica. Pero, para mí, en Osasuna no hay 11 titulares indiscutibles, no hay 11 que estén muy por encima de los demás. De momento, mantendré las rotaciones hasta el partido contra el Deportivo de La Coruña. En mi plantilla nadie es titular y nadie es suplente. Esto también vale con la portería. Cada jugador, en su puesto específico, sabe perfectamente qué tiene que hacer de memoria. También me fijo a la hora de hacer cambios en el estado anímico de los jugadores y en cómo está el vestuario".
En concreto respecto a los cambios para mañana, el técnico hacía referencia al encuentro disputado el miércoles en Zaragoza, que ha escodido mucho en Pamplona, y es que todos los medios locales y aficionados coincidieron en que la imagen dada por el equipo en La Romerada fue muy mala, y que no se puede repetir. Javier Aguirre opinaba hoy tras dar la lista de convocados que "busco a gente que tenga ganas de resarcir la derrota del pasado miércoles en Zaragoza. Hay que seguir sumando puntos en casa ante un rival que es de nuestra liga. Debemos respetarles, es un buen conjunto y seguramente son el equipo de Primera División con más hambre. Nosotros debemos contrarrestarles con buen fútbol. Los dos equipos queremos ganar y creo que vendrán a Pamplona a jugar con mucho entusiasmo porque tienen muchas ganas de demostrar que son un equipo hecho y derecho. En táctica fija son muy decididos y ahí es donde tienen mucho peligro".
Este choque no será inédito para el preparador osasunista, ni para muchos de los actuales integrantes de la plantilla cadista, y es que las dos escuadras se vieron las caras en diciembre de 2003, en partido de la Copa del Rey, y que tuvo un desenlace dramático para los de casa. Tras dominar claramente durante 88 minutos, y llegar al úlitmo minuto con ventaja en el marcador, dos goles de Aloisi y Webó en los últimos instantes apearon al equipo cadista del torneo del KO. De aquel equipo sobreviven del Osasuna, además del técnico, Elía, Cuéllar, Webó, Puñal y Moha, mientras que en el Cádiz permanencen aún varios jugadores de aquella noche: Armando, Paz, Raúl López, De Quintana, Suárez, Manolo Pérez, Pavoni, Oli, Varela y Navas.
Todos ellos, a excepción hecha de Manolo Pérez, están convocados para repetir mañana, esta vez en El Sadar, y muchos de ellos serán titulares. Y es que a nadie se le escapa que el gran secreto de este Cádiz que ha conseguido dos ascensos en tres años y que ha comenzado de forma muy notable en su retorno a Primera, es la continuidad y el prolongado trabajo táctico de un bloque más que cohesionado.
Por ello, Víctor Espárrago está siguiendo una política completamente opuesta a la de su compañero Aguirre, y es que se espera que el urugayo siga confiando mañana en los mismos que llevan jugando con él toda la pasada campaña y lo que corre de esta. A pesar del partido intersemanal, no se cree que haya cambios significativos en el equipo inicial. El uruguayo pierde para este partido a Mario Silva por lesión, y recupera a Nenad y a Iván Ania, saliendo ambos de sendas lesiones, aunque de momento el míster ha preferido no convocarlos.
Tampoco debería haber muchas variaciones en cuanto al planteamiento que disponga sobre el césped el preparador charrúa. El equipo amarillo explotará al máximo su entremado defensivo, y tratará de tener la pelota el mayor tiempo posible, aprovechando cualquier error que pueda tener la zaga rival.
El choque comenzará mañana a las cinco de la tarde, estará arbitrado por el valenciano Ayza Gámez (que también ha ascendido a Primera esta temporada) y se podrá ver en modalidad de pago por visión. Como siempre, el Cádiz no estará solo en El Sadar, y serán muchos los aficionados que den color amarillo entre tanto rojo.
Contrasta ese objetivo con otro muy distinto que tendrán que complementar los rojillos, y que no es otro que disfrutar lo máximo posible de haber accedido, 14 años después, a la Copa de la UEFA. Su subcampeonato el año pasado en la Copa, sumado al cuarto puesto del Betis en la liga, dieron el billete europeo a los pamplonicas. Precisamente esta competición ha marcado fuertemente el desarrollo de los acontecimiento en el seno del Osasuna estos días, por dos motivos bien distintos.
Uno es que la atención se ha desviado en parte a las sanciones que ha impuesto el máximo organismo europeo del fútbol al portero Elía y al segundo entrenador, Nacho Ambriz, en respuesta a los incidentes registrados tras el duelo ante el Rennes, que dejó el pase a la siguiente fase muy complicado, tras la derrota por 3-1. El club navarro recurrirá ambas sanciones.
Por otra parte, esta competición ha hecho que el mes de septiembre esté muy cargado de partidos para los hombres de Aguirre, y este no se ha cortado un pelo. Ha impuesto una política de rotaciones, de la que no se salvan ni los porteros. De partido a partido el mexicano introduce siete cambios, y así seguirá hasta el encuentro contra el Deportivo de La Coruña, el próximo 2 de octubre. El técnico osasunista lo explica así: "las rotaciones son importantes para el manejo del grupo. Los jugadores se sienten comprometidos con el grupo, ninguno puede tener dudas o sentirse mal porque el entrenador ni le mira. No es fácil e, incluso, puedo aceptar que no tenga mucha lógica. Pero, para mí, en Osasuna no hay 11 titulares indiscutibles, no hay 11 que estén muy por encima de los demás. De momento, mantendré las rotaciones hasta el partido contra el Deportivo de La Coruña. En mi plantilla nadie es titular y nadie es suplente. Esto también vale con la portería. Cada jugador, en su puesto específico, sabe perfectamente qué tiene que hacer de memoria. También me fijo a la hora de hacer cambios en el estado anímico de los jugadores y en cómo está el vestuario".
En concreto respecto a los cambios para mañana, el técnico hacía referencia al encuentro disputado el miércoles en Zaragoza, que ha escodido mucho en Pamplona, y es que todos los medios locales y aficionados coincidieron en que la imagen dada por el equipo en La Romerada fue muy mala, y que no se puede repetir. Javier Aguirre opinaba hoy tras dar la lista de convocados que "busco a gente que tenga ganas de resarcir la derrota del pasado miércoles en Zaragoza. Hay que seguir sumando puntos en casa ante un rival que es de nuestra liga. Debemos respetarles, es un buen conjunto y seguramente son el equipo de Primera División con más hambre. Nosotros debemos contrarrestarles con buen fútbol. Los dos equipos queremos ganar y creo que vendrán a Pamplona a jugar con mucho entusiasmo porque tienen muchas ganas de demostrar que son un equipo hecho y derecho. En táctica fija son muy decididos y ahí es donde tienen mucho peligro".
Este choque no será inédito para el preparador osasunista, ni para muchos de los actuales integrantes de la plantilla cadista, y es que las dos escuadras se vieron las caras en diciembre de 2003, en partido de la Copa del Rey, y que tuvo un desenlace dramático para los de casa. Tras dominar claramente durante 88 minutos, y llegar al úlitmo minuto con ventaja en el marcador, dos goles de Aloisi y Webó en los últimos instantes apearon al equipo cadista del torneo del KO. De aquel equipo sobreviven del Osasuna, además del técnico, Elía, Cuéllar, Webó, Puñal y Moha, mientras que en el Cádiz permanencen aún varios jugadores de aquella noche: Armando, Paz, Raúl López, De Quintana, Suárez, Manolo Pérez, Pavoni, Oli, Varela y Navas.
Todos ellos, a excepción hecha de Manolo Pérez, están convocados para repetir mañana, esta vez en El Sadar, y muchos de ellos serán titulares. Y es que a nadie se le escapa que el gran secreto de este Cádiz que ha conseguido dos ascensos en tres años y que ha comenzado de forma muy notable en su retorno a Primera, es la continuidad y el prolongado trabajo táctico de un bloque más que cohesionado.
Por ello, Víctor Espárrago está siguiendo una política completamente opuesta a la de su compañero Aguirre, y es que se espera que el urugayo siga confiando mañana en los mismos que llevan jugando con él toda la pasada campaña y lo que corre de esta. A pesar del partido intersemanal, no se cree que haya cambios significativos en el equipo inicial. El uruguayo pierde para este partido a Mario Silva por lesión, y recupera a Nenad y a Iván Ania, saliendo ambos de sendas lesiones, aunque de momento el míster ha preferido no convocarlos.
Tampoco debería haber muchas variaciones en cuanto al planteamiento que disponga sobre el césped el preparador charrúa. El equipo amarillo explotará al máximo su entremado defensivo, y tratará de tener la pelota el mayor tiempo posible, aprovechando cualquier error que pueda tener la zaga rival.
El choque comenzará mañana a las cinco de la tarde, estará arbitrado por el valenciano Ayza Gámez (que también ha ascendido a Primera esta temporada) y se podrá ver en modalidad de pago por visión. Como siempre, el Cádiz no estará solo en El Sadar, y serán muchos los aficionados que den color amarillo entre tanto rojo.