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General
Lista de convocados obvia

Feo partido el que tiene por delante el equipo de Víctor Espárrago este fin de semana. Feo porque sobre el papel los amarillos, líderes, son muy superiores a los de Lillo, pero este choque tiene trampa: los catalanes en una hipot&eacu

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Feo partido el que tiene por delante el equipo de Víctor Espárrago este fin de semana. Feo porque sobre el papel los amarillos, líderes, son muy superiores a los de Lillo, pero este choque tiene trampa: los catalanes en una hipotética clasificación de Segunda contando sólo partidos como local subirían bastantes puestos en la tabla. Aunque bien es cierto también que los egarenses no atraviesan por su mejor momento. El pasado cinco de enero se publicaba en un medio local una entrevista al presidente de la entidad, Guillermo Cabello, en que dibujaba un panorama bastante desolador: según él, ni la afición (apenas 3500 socios en Segunda), ni las instituciones (“Y la Administración tampoco se implica lo suficiente. No está dispuesta a pagar el complemento de lo que este club aporta a la ciudad en promoción mediática”) ni las televisiones autonómicas (“TV3 no está al servicio del pueblo catalán, está al servicio del Barcelona, y del Espanyol, porque no le queda otro remedio. Pasa olímpicamente del Terrassa”) están con el equipo, mientras que él lleva gastado mucho dinero en la entidad (“He invertido aquí más de siete millones de euros”) y afirma que la situación económica es pésima (“el año pasado fue horrible a nivel económico y éste, más”) por lo que ha decidido sacar a subasta el club (“lo pondremos a la venta durante un mes, a ver cuántos socios quieren comprarlo. Si me preguntas si tengo alguna ilusión, te diré que, ahora mismo, ninguna. Yo no sé qué va a hacer el que compre este club. El Terrassa va a ser lo que quieran que sea los ciudadanos”).

Por todo ello, como es de imaginar, los fieles del club rojillo no están lo que se dice precisamente ilusionados. El sueño de ascender a Primera es ahora mismo eso, un sueño (ya prácticamente todos se conformarían con una permanencia sin sobresaltos), y todos ven problemas en un equipo que no termina de responder sobre el campo, a pesar de contar con hombres de calidad probada como puede ser el delantero Maikel, en su día en la órbita del club cadista. Parece que Lillo no termina de dar con la tecla. Su buen inicio liguero, en que llegaron a la quinta jornada en puestos de ascenso, fue sólo un espejismo. Pero que nadie se confíe por esta piel de cordero, no es complicado adivinar que los jugadores se olvidan de todo esto cuando saltan al campo, y se dejan la piel en conseguir un buen resultado. Al Terrassa (que juega con el habitual 4-2-3-1 estos días en nuestro fútbol) le gusta lleva el control del partido, y sin duda su mejor línea es el centro del campo, que trabaja una enormidad en cada encuentro, haciendo complicada la circulación del balón al contrario. Cuentan con la baja de Ismael (que lleva así desde verano y que para colmo, se agravó su lesión esta pasada semana en una sesión de rehabilitación) y la de Quique Martín, está más importante, al ser uno de los puntales del equipo en ataque.

Seguro que al entorno cadista le ha costado mucho centrarse en este encuentro, para lo que habrán tenido que hacer un esfuerzo extra, y es que afición y medios piensan ya más en el esperado partido ante el Xerez de la próxima semana (hecho fomentado por el asunto de la imposibilidad de dar entradas al club coprovinciano) que en el inmediato compromiso ante los catalanes. Aunque los profesionales, haciendo honor a esa palabra, no querían ni oír hablar de nada que fuera más allá del Olímpico de Tarrasa. Es así como se consiguen los ascensos, pensando únicamente en el siguiente partido, doctrina que predica Espárrago en cada una de sus palabras. Ayer, en la rueda de prensa anterior al choque, no pudo decirlo más veces ni más claro : “sólo vamos a estar pendientes de los puntos que se juegan en nuestro partido. Nosotros debemos hacer nuestros deberes y nada más, aunque será si después nos favorecen otros resultados, pues mejor. No vamos a descentrarnos por nada, nos ha ido muy bien de la forma como hemos venido haciendo las cosas hasta el momento y no vamos a cambiar de filosofía. La idea es no depende de nadie, así que sólo nos centramos en lo nuestro. ¿El Xerez? No hemos hablado nada sobre ese partido, queda muy lejos, sólo pensamos en el Terrassa”.

El Cádiz se presenta a este partido con dos bajas muy importantes en la faceta defensiva, que no son otras que las de los sancionados De Quintana y Bezares, que ante el Pontevedra vieron sendas amarillas, con la que completaban su primer ciclo de cinco. Aunque esto apenas preocupa al técnico, hay plantilla, y en otros muchos partidos se ha demostrado: “en la medida en que no se note la baja de los sancionados será una buena noticia para nosotros, pero tenemos la experiencia de otras ocasiones en las que han jugado futbolistas que salían del banquillo y lo han hecho al mismo nivel que sus compañeros, no hay ningún problema”.

Así por tanto, la lista de convocados parecían bastante sencilla de compilar, y es que si no contamos a Armada, que todavía no está al 100%, y a Samba, en Jaén de prueba, Espárrago disponía exactamente de 18 hombres con ficha profesional. Sesma y Dani Navarrete, que habían tenido algún problema muscular durante la semana, se recuperaron como era de esperar y se encuentran perfectamente para encarar este nuevo duelo liguero. El técnico sopesó incluir a uno de los canteranos que entrenan con los mayores (Carlitos y Solano eran los que más posibilidades tenían de viajar a la provincia barcelonesa) pero finalmente se decidió por los siguientes: Armando, Navas, Velázquez, Varela, Paz, De La Cuesta, Raúl López, Suárez, Fleurquin, Manolo Pérez, Enrique, Dani Navarrete, Pavoni, Sesma, Fredi, Oli, De Gomar y Mirosalvjevic.

La alineación inicial será la misma que llevamos ya varios partidos viendo, con las dos modificaciones por las citadas bajas, y que no serán otras que la entrada de De La Cuesta (que desplazará a Paz al costado izquierdo del centro de la zaga) y de Fleurquin en la medular.

La expedición cadista comienza su viaje hasta tierras catalanas esta tarde a las dos. A esa hora se encontrarán todos en Carranza para subirse al autocar que los trasladará hasta el aeropuerto de Sevilla. A las 17.05 tomarán un vuelo directo a la Ciudad Condal, en la que aterrizarán a las 18.30. Allí otro autobús los conducirá hasta Tarrasa, donde está prevista la llegada a las ocho de la tarde, para pernoctar en el Hotel Don Cándido.
El domingo, tras el final del choque, habrá que salir a toda velocidad, para embarcar en el vuelo de las 22.10 que une Barcelona con la capital andaluza. Finalmente se cubrirá la última etapa del viaje por carretera, para llegar a la Tacita en torno a las 1.30 ya de la madrugada.

Como ya es sabido, el encuentro dará comienzo mañana a las cinco de la tarde y será dirigido por el valenciano Arcas Piqueres.