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No se puede escapar un punto más de casa. Con esa idea y con esa ilusión afrontan este partido tanto hinchada como plantilla cadistas. Y es que el triunfo en Vigo ha dado un vuelco total a la situación. Hasta el más cauto de los profesionales afirma ya que el objetivo ahora es el ascenso, y nadie en el entorno ni en la categoría duda ya de considerar al Cádiz como candidato a tal fin, tras el puñetazo en la mesa que supuso la victoria en Balaídos. El prisma ha cambiado totalmente desde el pasado domingo, y ya toda la familia cadista mira con optimismo y esperanza al futuro, con bríos renovados.
Aunque sería un grave error pasar del desánimo a la más desenfrenada euforia, y empezar a hacer cuentas que casi nunca suelen salir. El cuerpo técnico y los jugadores prefieren centrarse única y exclusivamente en el siguiente partido que tienen en el horizonte, y ese no es otro que el de mañana ante el Racing de Ferrol. En una cosa coinciden absolutamente todos (directiva, aficionados, jugadores, cuerpo técnico y medios): Carranza tiene que volver a ser el fortín que era anteriormente. Es una pena que los puntos que tanto trabajo cuestan conseguir como visitantes se queden luego en el camino. La victoria ante el Celta tiene un tremendo valor, pero los fantasmas volverán si no se refrenda en casa, donde este año se han escapado ya demasiadas derrotas y empates, situación que toca revertir. Por ello el vestuario es una unión, y la comunión con los seguidores es total. El Cádiz saldrá mañana a morder, sin perder los nervios pero con más tensión si cabe que en los últimos compromisos el recinto gaditano. La verdadera lucha por el retorno a Primera, doce años después, comienza ahora, y no puede haber descuidos: Elche, Alavés, Recreativo y Valladolid no piensan perdonar, el premio es demasiado goloso para ello.
Afrontan este partido los pupilos de Espárrago en absoluta plenitud de facultades. El uruguayo no tiene, por primera vez en varias semanas, ni una sola baja, por lo que ha tenido total libertad para elegir a sus hombres. Si en lo físico, el plantel amarillo está al cien por cien, no hablemos en lo anímico, después del bálsamo que supuso derrotar al líder, que venía de ganar siete partidos consecutivos, y que no conocía el sabor amargo de perder en casa esta temporada. Los jugadores huyen de la euforia, pero emanan una confianza que asusta al más pintado, y respetando siempre al rival, están convencidos como nunca de sus posibilidades. Armando, Navas, Velázquez, De La Cuesta, Paz, De Quintana, Raúl López, Varela, Suárez, Fleurquin, Bezares, Manolo Pérez, Dani Navarrete, Enrique, Sesma, Pavoni, Oli y Mirosalvjevic. Esos son los 18 hombres que Espárrago estima como los mejores y más aptos en este momento para hacer hincar la rodilla al Racing de Ferrol.
Tras lo visto esta semana en los ensayos, mañana podríamos ver a Fleurquin y Manolo Pérez formando una nueva pareja de baile en la medular. Sería ese el único cambio con respecto al once que saltó a Balaídos. Armando continuaría en la meta, con Velázquez, Paz, De Quintana y Varela como encargados de defender su marco. Los mencionados anteriormente en el centro del campo, y arriba Enrique, Pavoni y Sesma con Oli en el horizonte. Vuelve al banquillo Dani Navarrete, que desplaza del mismo a De Gomar. De los últimos 15 puntos que se han disputado en el Carranza, sólo cuatro terminaron por quedarse aquí, un porcentaje muy pobre para este equipo, y que tratarán de mejorar mañana con todas sus armas y sus renovados ánimos.
En situación totalmente opuesta aterrizan los coruñeses en la Tacita. El equipo de Veiga arrastra una racha pésima: de los últimos nueve partidos, ocho terminaron siendo derrotados. En A Malata acumulan ya cinco fiascos consecutivos. Si los dos últimos rivales (Murcia y Celta) del conjunto de Espárrago habían cambiado muy a mejor conforme al que se midieron en la primera vuelta, todo lo contrario ocurre con los gallegos, que han pasado de ser una de las revelaciones del campeonato, de fútbol muy alegre y ofensivo, y que se movía por los puestos altos de la clasificación, a tener ya el descenso a dos puntos, y lo que es peor, metidos en una dinámica muy peligrosa. Menos mal que cuentan con el pichichi de la categoría, Mario Bermejo. Este espigado pero habilidoso delantero ha demostrado que es capaz de marcar desde todas las posiciones y maneras (de falta, en jugada, de cabeza, de penalti,...) y él solo acumula la mitad de los tantos de su equipo, 20 nada menos. Todo el potencial ofensivo pasa por este santanderino que en su día era toda una promesa, pues es el jugador más joven que ha debutado con el Racing de Santander en Primera, y que estuvo también en el Athletic de Bilbao. Todo lo contrario que ocurre con el Cádiz, donde los goles se reparten entre toda la plantilla, sólo falta que marquen los porteros.
Ni que decir tiene que el equipo amarillo tendrá mucho ganado si es capaz de anular a Bermejo. Aunque esto no debe ser óbice para tener cuidado con el resto del equipo, en el que también destaca Curro Vacas, alma mater de este equipo (en otro tiempo, en la órbita cadista) que ordena y manda desde la medular. Pocos balones de los que luego remata el "nueve" racinguista no han pasado antes por las botas del cordobés. Suele estar acompañado por Cobas, aunque en esta ocasión no será así. El centrocampista fue expulsado en el último encuentro de liga ante el Alavés, y pese a que su club ha recurrido, como hiciera la pasada semana el Celta por Berizzo, finalmente el asturiano no podrá viajar con sus compañeros. Se quedará con él en El Ferrol David Franch, que también ante los vitorianos vio su quinta amarilla. Otra baja la conforma el portero Escalona, que tuvo la mala fortuna de lesionarse en el primer partido en que tomaba la titularidad dejada por Bello Amigo (otro de los pilares de la escuadra de Juan Veiga), aunque esto fuera por sanción.
Veiga se encuentra con seis bajas para este choque (Escalona, Cobas, Franch, Alberto, Jaio y Sueiro), lo que le obligará mañana a recomponer prácticamente todas las líneas del equipo verde. En la portería estará con total seguridad Bello Amigo. La defensa la formarán De Palmas en el carril derecho, Vosalho y Tena como centrales y Sito por el flanco izquierdo. La medular será para Curro Vacas, que tendrá como acompañante a Darmon o Bayarri. El veterano Juanito intentará centrar desde la derecha, Granon en el centro y el internacional sub18 Pina por la izquierda, mientras que en la punta no hay discusión para la titularidad de Mario Bermejo.
En declaraciones efectuadas en el día de hoy, Víctor Espárrago comentaba tras el último entrenamiento "la dificultad de jugar contra un equipo como el Racing de Ferrol, debido a su capacidad atacante con delanteros muy resolutivos. El Cádiz, en su condición de local, llevará la iniciativa del juego, con lo cual, la defensa deberá estar muy atenta a los más que posibles contragolpes del equipo rival, que con un empate incluso le podría ser suficiente en su lucha por evitar el descenso de categoría". Según el entrenador, "una victoria sobre el Racing fortalecería las aspiraciones del Cádiz al ascenso de categoría".
Por último destacar que el catalán Álvarez Izquierdo dirigirá la contienda, y que esta será retransmitida en directo por Localia TV, que vuelve precisamente a Carranza en la visita de un equipo gallego (la última vez fue en enero ante el Pontevedra, al que se ganó por 4-0).
Aunque sería un grave error pasar del desánimo a la más desenfrenada euforia, y empezar a hacer cuentas que casi nunca suelen salir. El cuerpo técnico y los jugadores prefieren centrarse única y exclusivamente en el siguiente partido que tienen en el horizonte, y ese no es otro que el de mañana ante el Racing de Ferrol. En una cosa coinciden absolutamente todos (directiva, aficionados, jugadores, cuerpo técnico y medios): Carranza tiene que volver a ser el fortín que era anteriormente. Es una pena que los puntos que tanto trabajo cuestan conseguir como visitantes se queden luego en el camino. La victoria ante el Celta tiene un tremendo valor, pero los fantasmas volverán si no se refrenda en casa, donde este año se han escapado ya demasiadas derrotas y empates, situación que toca revertir. Por ello el vestuario es una unión, y la comunión con los seguidores es total. El Cádiz saldrá mañana a morder, sin perder los nervios pero con más tensión si cabe que en los últimos compromisos el recinto gaditano. La verdadera lucha por el retorno a Primera, doce años después, comienza ahora, y no puede haber descuidos: Elche, Alavés, Recreativo y Valladolid no piensan perdonar, el premio es demasiado goloso para ello.
Afrontan este partido los pupilos de Espárrago en absoluta plenitud de facultades. El uruguayo no tiene, por primera vez en varias semanas, ni una sola baja, por lo que ha tenido total libertad para elegir a sus hombres. Si en lo físico, el plantel amarillo está al cien por cien, no hablemos en lo anímico, después del bálsamo que supuso derrotar al líder, que venía de ganar siete partidos consecutivos, y que no conocía el sabor amargo de perder en casa esta temporada. Los jugadores huyen de la euforia, pero emanan una confianza que asusta al más pintado, y respetando siempre al rival, están convencidos como nunca de sus posibilidades. Armando, Navas, Velázquez, De La Cuesta, Paz, De Quintana, Raúl López, Varela, Suárez, Fleurquin, Bezares, Manolo Pérez, Dani Navarrete, Enrique, Sesma, Pavoni, Oli y Mirosalvjevic. Esos son los 18 hombres que Espárrago estima como los mejores y más aptos en este momento para hacer hincar la rodilla al Racing de Ferrol.
Tras lo visto esta semana en los ensayos, mañana podríamos ver a Fleurquin y Manolo Pérez formando una nueva pareja de baile en la medular. Sería ese el único cambio con respecto al once que saltó a Balaídos. Armando continuaría en la meta, con Velázquez, Paz, De Quintana y Varela como encargados de defender su marco. Los mencionados anteriormente en el centro del campo, y arriba Enrique, Pavoni y Sesma con Oli en el horizonte. Vuelve al banquillo Dani Navarrete, que desplaza del mismo a De Gomar. De los últimos 15 puntos que se han disputado en el Carranza, sólo cuatro terminaron por quedarse aquí, un porcentaje muy pobre para este equipo, y que tratarán de mejorar mañana con todas sus armas y sus renovados ánimos.
En situación totalmente opuesta aterrizan los coruñeses en la Tacita. El equipo de Veiga arrastra una racha pésima: de los últimos nueve partidos, ocho terminaron siendo derrotados. En A Malata acumulan ya cinco fiascos consecutivos. Si los dos últimos rivales (Murcia y Celta) del conjunto de Espárrago habían cambiado muy a mejor conforme al que se midieron en la primera vuelta, todo lo contrario ocurre con los gallegos, que han pasado de ser una de las revelaciones del campeonato, de fútbol muy alegre y ofensivo, y que se movía por los puestos altos de la clasificación, a tener ya el descenso a dos puntos, y lo que es peor, metidos en una dinámica muy peligrosa. Menos mal que cuentan con el pichichi de la categoría, Mario Bermejo. Este espigado pero habilidoso delantero ha demostrado que es capaz de marcar desde todas las posiciones y maneras (de falta, en jugada, de cabeza, de penalti,...) y él solo acumula la mitad de los tantos de su equipo, 20 nada menos. Todo el potencial ofensivo pasa por este santanderino que en su día era toda una promesa, pues es el jugador más joven que ha debutado con el Racing de Santander en Primera, y que estuvo también en el Athletic de Bilbao. Todo lo contrario que ocurre con el Cádiz, donde los goles se reparten entre toda la plantilla, sólo falta que marquen los porteros.
Ni que decir tiene que el equipo amarillo tendrá mucho ganado si es capaz de anular a Bermejo. Aunque esto no debe ser óbice para tener cuidado con el resto del equipo, en el que también destaca Curro Vacas, alma mater de este equipo (en otro tiempo, en la órbita cadista) que ordena y manda desde la medular. Pocos balones de los que luego remata el "nueve" racinguista no han pasado antes por las botas del cordobés. Suele estar acompañado por Cobas, aunque en esta ocasión no será así. El centrocampista fue expulsado en el último encuentro de liga ante el Alavés, y pese a que su club ha recurrido, como hiciera la pasada semana el Celta por Berizzo, finalmente el asturiano no podrá viajar con sus compañeros. Se quedará con él en El Ferrol David Franch, que también ante los vitorianos vio su quinta amarilla. Otra baja la conforma el portero Escalona, que tuvo la mala fortuna de lesionarse en el primer partido en que tomaba la titularidad dejada por Bello Amigo (otro de los pilares de la escuadra de Juan Veiga), aunque esto fuera por sanción.
Veiga se encuentra con seis bajas para este choque (Escalona, Cobas, Franch, Alberto, Jaio y Sueiro), lo que le obligará mañana a recomponer prácticamente todas las líneas del equipo verde. En la portería estará con total seguridad Bello Amigo. La defensa la formarán De Palmas en el carril derecho, Vosalho y Tena como centrales y Sito por el flanco izquierdo. La medular será para Curro Vacas, que tendrá como acompañante a Darmon o Bayarri. El veterano Juanito intentará centrar desde la derecha, Granon en el centro y el internacional sub18 Pina por la izquierda, mientras que en la punta no hay discusión para la titularidad de Mario Bermejo.
En declaraciones efectuadas en el día de hoy, Víctor Espárrago comentaba tras el último entrenamiento "la dificultad de jugar contra un equipo como el Racing de Ferrol, debido a su capacidad atacante con delanteros muy resolutivos. El Cádiz, en su condición de local, llevará la iniciativa del juego, con lo cual, la defensa deberá estar muy atenta a los más que posibles contragolpes del equipo rival, que con un empate incluso le podría ser suficiente en su lucha por evitar el descenso de categoría". Según el entrenador, "una victoria sobre el Racing fortalecería las aspiraciones del Cádiz al ascenso de categoría".
Por último destacar que el catalán Álvarez Izquierdo dirigirá la contienda, y que esta será retransmitida en directo por Localia TV, que vuelve precisamente a Carranza en la visita de un equipo gallego (la última vez fue en enero ante el Pontevedra, al que se ganó por 4-0).