A sus 38 años es el portero menos goleado de la categoría. La pasada temporada fue el tercero que menos tantos encajó, y esta temporada aspira con seguir dejando muchas jornadas la portería a cero.
¿Qué significa para un portero ser el menos goleado?
A título personal todavía no demasiado, acabamos de comenzar la temporada y es muy pronto para valorarlo, a nivel de equipo significa que el grupo está haciendo un trabajo buenísimo. Hemos comenzado en una gran línea la temporada tanto en Liga como en Copa.
¿Te imaginabas vivir un momento así con 38 años?
Antes imaginaba muchas cosas, ahora ya no tanto. He dicho muchas veces que me centro en lo que me pasa en el día a día y así saben mucho mejor las cosas que van ocurriendo. Aunque es cierto que cuando uno va cumpliendo años se le hace más dificil pensar que pueda seguir haciendo cosas buenas.
En la primera jornada el míster dijo que tuvo dudas sobre quién poner en Córdoba, ¿cómo lo viviste?
Siempre siento cosquilleo antes de cada partido hasta que el míster pone la alineación y ves que estás en el once. Así que imagínate cuando tiene que comenzar una temporada. Tenía incertidumbre y ganas de que llegara el momento para ver como empezaban las cosas.
¿Están siendo las tres temporadas de tu carrera en el Cádiz donde menos goles has encajado?
Es cierto que afortunadamente no estoy recibiendo demasiados goles y ojalá que pueda seguir así, pero en el Real Murcia en Segunda B el años que ascendimos a Segunda A fui el portero que menos encajó de los cuatro grupos de la categoría. Y el año de La Hoya Lorca también me pasó eso, así que contento de intentar poder repetirlo ahora en esta categoría.
¿Cómo definirías la labor defensiva de equipo?
Si la tuviera que definirlo en una sola palabra esa sería compromiso, cada uno de los jugadores de esta plantilla se sienten completamente identificados con la forma de jugar que tenemos y eso es una de las claves del éxito de este grupo.
De los goles que has podido encajar, ¿cuál ha sido el que más te ha dolido en el Cádiz?
Creo que por la importancia del gol y por lo que supuso, es obvio que el que recibí en Tenerife en el playoff de la temporada pasada. Creo que merecimos pasar esa eliminatoria pero ese gol lamentablemente nos dejó fuera de disputar la final.
¿Y la mejor parada que recuerdas de amarillo?
Sin duda, la parada que hice a Migue García en el Sardinero en el playoff de ascenso a Segunda A con 0-0 en el marcador. La he visto muchas veces repetida y todavía no sé realmente como la pude hacer -risas-, pero sirvió para que el equipo creciera en el partido.