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Dos submarinos en superficie
El miércoles pasado veía tranquilo en casa el Villarreal-Manchester y por mucho que lo intentaba no me podía imaginar a nuestro Cádiz enfrentándose a un rival con tantas estrellas y que realizaba un tan buen fútbol. Cuando aparecí el domingo por Carranza me temía lo peor, pero el submarino cadista me volvió a demostrar que nunca se puede dar nada por hecho, más con un Cádiz que está demostrando ser más equipo que nunca. Con la 'resaca' del partido lo tengo claro, prefiero un EQUIPO con letras mayúsculas que sabe mantener una regularidad, a una plantilla con muchas individualidades.
La primera parte del partido me volvió a recordar a los mejores momentos de los encuentros ante Bar¸a o Real Madrid. Los de Espárrago supieron plantarles cara a un equipazo que, pese a venir sin Riquelme y Sorín y dejar a Forlán y Guayre en el banquillo, tenía mucha calidad sobre el terreno de juego. Fue el Cádiz el que impidió que apareciera y resolviera.
Gran trabajo en defensa, sensacional labor de contención en el centro del campo, rapidez de bandas y peligro rematador. No se podía pedir más. Bueno sí, que el 'amigo' Velasco Carballo diera alguno de los dos goles anulados como válidos, o, al menos, que hubiera pitado penalti sobre Oli. Con esto vamos a tener que luchar durante toda la liga. No somos la 'cenicienta' de la categoría para los otros equipos, pero desgraciadamente parece que sí para los árbitros. Al igual que pasó cuando el equipo subió a Segunda, va a costar algo de trabajo que los amarillos se vuelvan a ganar el respeto del colectivo arbitral.
No todo es de color de rosa. A veces hay fallos y es donde las individualidades aparecen, pero ¿Hasta que punto tiene mérito?. Me quedo con el trabajo del equipo cuando en el minuto 45' todo funcionó en la falta botada por Enrique, desmarque perfecto de varios hombres dentro del área volviendo loca a la defensa del Villarreal, y el sutil toque de Oli acaba dentro de la portería. ¡Qué fácil es todo así!.
En la segunda parte lo normal de una tercera jornada de liga. Pellegrini intenta tapar huecos, el fútbol baja y el miedo aumenta. Un puntito y gracias -pensaba el Villarreal-, no encajar un gol -pensaban los cadistas-. Sumar nunca es malo. Puntito a puntito se consiguió un ascenso en las últimas diez jornadas de la pasada temporada, ¿recuerdan?.
Veía el domingo por la noche a Armando en 'Gol a Gol' y tengo que volver a darle la razón a lo que decía: "el Cádiz es una gran familia". Totalmente de acuerdo. Desde el calentamiento comunión total entre grada-equipo-banquillo-cuerpo técnico... ¿Hay algún otro club en Primera o Segunda parecido en eso al Cádiz?. Me da a mi que no. Sería absurdo negar que a muchos jugadores de la plantilla cadista les queda mucho por aprender de otros jugadores o equipos, pero creo que son ellos los que deben aprender de nosotros en el resto de aspectos.
José Grima, Jefe de deportes de Onda Cero Cádiz y corresponsal de AS.
El miércoles pasado veía tranquilo en casa el Villarreal-Manchester y por mucho que lo intentaba no me podía imaginar a nuestro Cádiz enfrentándose a un rival con tantas estrellas y que realizaba un tan buen fútbol. Cuando aparecí el domingo por Carranza me temía lo peor, pero el submarino cadista me volvió a demostrar que nunca se puede dar nada por hecho, más con un Cádiz que está demostrando ser más equipo que nunca. Con la 'resaca' del partido lo tengo claro, prefiero un EQUIPO con letras mayúsculas que sabe mantener una regularidad, a una plantilla con muchas individualidades.
La primera parte del partido me volvió a recordar a los mejores momentos de los encuentros ante Bar¸a o Real Madrid. Los de Espárrago supieron plantarles cara a un equipazo que, pese a venir sin Riquelme y Sorín y dejar a Forlán y Guayre en el banquillo, tenía mucha calidad sobre el terreno de juego. Fue el Cádiz el que impidió que apareciera y resolviera.
Gran trabajo en defensa, sensacional labor de contención en el centro del campo, rapidez de bandas y peligro rematador. No se podía pedir más. Bueno sí, que el 'amigo' Velasco Carballo diera alguno de los dos goles anulados como válidos, o, al menos, que hubiera pitado penalti sobre Oli. Con esto vamos a tener que luchar durante toda la liga. No somos la 'cenicienta' de la categoría para los otros equipos, pero desgraciadamente parece que sí para los árbitros. Al igual que pasó cuando el equipo subió a Segunda, va a costar algo de trabajo que los amarillos se vuelvan a ganar el respeto del colectivo arbitral.
No todo es de color de rosa. A veces hay fallos y es donde las individualidades aparecen, pero ¿Hasta que punto tiene mérito?. Me quedo con el trabajo del equipo cuando en el minuto 45' todo funcionó en la falta botada por Enrique, desmarque perfecto de varios hombres dentro del área volviendo loca a la defensa del Villarreal, y el sutil toque de Oli acaba dentro de la portería. ¡Qué fácil es todo así!.
En la segunda parte lo normal de una tercera jornada de liga. Pellegrini intenta tapar huecos, el fútbol baja y el miedo aumenta. Un puntito y gracias -pensaba el Villarreal-, no encajar un gol -pensaban los cadistas-. Sumar nunca es malo. Puntito a puntito se consiguió un ascenso en las últimas diez jornadas de la pasada temporada, ¿recuerdan?.
Veía el domingo por la noche a Armando en 'Gol a Gol' y tengo que volver a darle la razón a lo que decía: "el Cádiz es una gran familia". Totalmente de acuerdo. Desde el calentamiento comunión total entre grada-equipo-banquillo-cuerpo técnico... ¿Hay algún otro club en Primera o Segunda parecido en eso al Cádiz?. Me da a mi que no. Sería absurdo negar que a muchos jugadores de la plantilla cadista les queda mucho por aprender de otros jugadores o equipos, pero creo que son ellos los que deben aprender de nosotros en el resto de aspectos.
José Grima, Jefe de deportes de Onda Cero Cádiz y corresponsal de AS.