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Por fin. Desde el 24 de marzo de 1991, Betis y Cádiz no se veían las caras en Liga (en Copa, los verdiblancos visitaron Carranza la temporada anterior). En aquella tarde, los sevillanos se impusieron por 3-0, con dos goles de Pepe Mel y con Esnaola como entrenador, aunque finalmente los hispalenses descendieron mientras que los amarillos prolongaron su estancia en Primera una temporada más tras un final agónico.
Como es de imaginar, todo ha cambiado muchísimo para ambas escuadras desde aquel entonces. El Betis, de la mano de su presidente, Lopera, aunque con altibajos (descenso incluido), se ha convertido en un equipo puntero de nuestra liga, tendencia que coronó la pasada temporada con el campeonato de Copa y la histórica clasificación para la máxima competición continental, la Champions League.
El Cádiz por su parte, se sumergió en una de las pesadillas más negras de toda su historia, pero el viento vuelve a soplarle a favor, tras conseguir dos ascensos en tres años que le han traído, antes de lo esperado, de vuelta a la que fue su casa durante once campañas, la Primera División. En la que corre, las cosas le van también de maravilla si nos atenemos a los objetivos fijados por todo el entorno cadista, y que no puede ser otro que la permanencia.
El partido de mañana será todo un ejercicio de ejemplo y sensatez, ya que la concordia y los piropos han sido la nota dominante en ambos bandos, a todos los niveles, desde las directivas al último aficionado. Ambos clubes han compartido siempre una idiosincrasia e identidad muy parejas, que las ha hecho cultivar simpatías mutuas que siempre se han manifestado cuando ambos equipos han cruzado sus caminos. Con especial cariño se recuerda en Cádiz el gesto que tuvo Manuel Ruiz de Lopera cuando un Cádiz moribundo parecía que se nos iba, y al que el mandamás bético le insufló una inyección económica doble: con un talón y cediendo a su equipo por una noche para que jugara de forma gratuita el Trofeo Carranza.
Aunque mañana, como corresponde, durante dos horas, todos los buenos deseos quedarán a un lado para disputar tres puntos que los dos equipos necesitan de forma imperiosa. Especialmente los béticos. Como le ocurriera otros años a Real Sociedad o Celta de Vigo, por citar algunos ejemplos, los verdiblancos están acusando terriblemente tener que simultanear dos competiciones tan exigentes como son la Liga Española y la Champions League, de la que han quedado apeados esta misma semana, para pasar ahora a la Copa UEFA. El papel de los béticos ha sido más que digno, con un histórico triunfo sobre el Chelsea, y sólo su bisoñez en los primeros encuentros, lógica en un debut tan importante, les impide continuar entre los más grandes del Viejo Continente.
La cara negativa de tanto derroche de esfuerzo se ha mostrado en la competición doméstica, en la que el Betis ocupa un sorprendente penúltimo lugar en la tabla, en la que ni los más pesimistas podían pensar. Y es que el alto ritmo de partidos no sólo ha pasado factura en lo físico y psicológico, sino que además, muy probablemente, ha ayudado a que la enfermería bética esté ahora más atestada que la Plaza San Antonio en un domingo soleado de Carnaval. Hasta siete jugadores aparecen en el parte médico de los galenos hispalense, que no dan abasto: Conteras, Lembo, Miguel Ángel, Luis Fernández, Nano, Oliveira y Dani no paran de darles trabajo.
El asunto se vuelve especialmente dramático si se piensa en la delantera, para la que Serra Ferrer apenas tiene efectivos donde elegir. Para colmo de males, Edu ha estado con problemas físicos toda la semana y no se encuentra al 100% de sus posibilidades, aunque el técnico mallorquín no ha tenido más remedio que contar con sus servicios dadas las circunstancias.
LA CONVOCATORIA DEL REAL BETIS PARA ESTE PARTIDO ESTÁ FORMADA POR: Doblas, Relaño, Melli, Varela, Rivas, Juanito, Castellini, Óscar López, Arzu, Cañas, Assuncao, Rivera, Fernando, Edu, Israel, Capi, Joaquín y Xisco
Así las cosas, entre las bajas, el (como casi siempre) accidentado derbi con el Sevilla, que dejó muchos lesionados y un amargor mayor aún si cabe en los béticos tras caer ante el eterno rival, que jugó con diez e incluso con nueve varios minutos y el importante partido en Anfield Road que finalmente enterró las posibilidades del primer conjunto andaluz que disputa la Champions de acceder a octavos de dicha competición, casi no han tenido tiempo en Heliópolis de hablar del conjunto amarillo, en el que nadie reparó hasta ayer mismo.
Aunque desde que en la entidad sevillana han tenido tiempo para analizar al Cádiz, todas las voces que llegan desde la capital andaluza hablan, siempre con el máximo respeto, de ganar a los de Espárrago, sea cual sea la manera en que se consiga. Toda vez que el sueño de la Champions se ha hecho añicos, los jugadores béticos quieren volver a concentrar todas sus energías en la Liga, en la que, ellos mismos reconocen que “se han descuidado”. El primer paso es sacar al equipo verdiblanco de los sótanos de la clasificación a la voz de ya, y eso pasa por derrotar mañana al cuadro amarillo, en un duelo que no dejará lugar a sentimentalismos regionales. Ello a pesar de la colonia gaditana que corretea por el verde del otrora llamado Benito Villamarín, y que siempre ha sido muy numerosa en los últimos tiempos. Cuatro son los gaditanos que visten los colores verde y blanco: Melli, Juanito, Joaquín y Cañas, todos ellos con distintos grados de implicación con nuestra entidad. Y es que entre Betis y Cádiz hay un largísimo historial de jugadores que han cruzado la autopista A4 en una u otra dirección.
Joaquín resumía ayer de esta manera el sentir de toda la plantilla y cuerpo técnico del Betis: “El Cádiz es un equipo mítico del fútbol, pero nosotros estamos obligados a ganarles si o si, porque nos meteríamos en problemas en caso de un tropiezo”. Y es que el choque de mañana es de esos que tienen trampa para los béticos: la diferencia de calidad, presupuesto e historia reciente entre ambos clubes es muy importante, lo que obliga, sobre el papel, a que los de Serra Ferrer, más teniendo en cuenta su preocupante situación en la tabla, derroten de todas todas al Cádiz. La afición se ha mostrado bastante descontenta en las últimas jornadas, aunque tras los esfuerzos demostrados por la plantilla en los encuentros europeos, ha decidido dar un respiro y esperar a este domingo para ver cual es la tendencia. Si vuelven los problemas en liga, es posible que se vean de nuevo pañuelos y oigan pitos en las gradas del coliseo de Heliópolis.
Hasta aquí, todo lo que concierne al cuadro sevillano, vamos ahora con el nuestro.
En el Cádiz sí han podido concentrarse, desde el mismo momento en que terminó el aciago partido contra el Valencia, en sumar algo positivo en su segunda visita en apenas tres meses a la capital andaluza. Aunque bien es verdad que las posibles bajas para este encuentro se han llevado también un porcentaje importante de la atención del cuerpo técnico. Nada más concluir el enfrentamiento con el equipo che, Espárrago ya sabía que tenía que ir buscando sustitutos para Fleurquin y Oli, estos últimosque iban a ser sancionados. El uruguayo vio su quinta amarilla, mientras que el de Oviedo fue expulsado por una entrada a Baraja. Además, Benjamín era también baja segura ya que su contrato de cesión incluía una cláusula por la que el vallisoletano tenía prohibido actuar contra su club de origen, y Medina no ha podido aún recuperarse de sus problemas físicos.
Al margen de estos, Matías Pavoni ha estado toda la semana entre algodones, por una sobrecarga en el aductor de su pierna izquierda. Hoy fue examinado por los doctores, que finalmente dieron el OK para que el argentino vuelva a poner la nota de frescura e imaginación en la mediapunta cadista.
Finalmente el técnico del cuadro amarillo ha decidido empezar la receta de mañana con estos ingredientes: Armando, Navas, Varela, De Quintana, De la Cuesta, Paz, Berizzo, Silva, Raúl López, Bezares, Manolo Pérez, Suárez, Enrique, Estoyanoff, Sesma, Ania, Pavoni y Nenad. El serbio tiene ante sí un día muy importante mañana, y es que ante las ausencias de sus compañeros de posición, se perfila como candidato a ocupar la punta de ataque.
Víctor Espárrago acudía hoy a sala de prensa (puedes leer en CADIZCF.COM el contenido íntegro de la misma), de la que destacamos las siguientes declaraciones: “Tienen una plantilla para estar arriba en la tabla, ellos tienen la obligación de sacar al equipo adelante. Jugaron el miércoles y pueden estar cansados, espero que aprovechemos esa circunstancia”. Aunque el charrúa prefiere centrarse en que su equipo haga las cosas bien, y le de una alegría importante a la afición cadista, tras los dos palos consecutivos en Carranza ante Mallorca y Valencia, en los que los amarillos fueron netamente superiores a sus rivales, especialmente ante los levantinos, y con todas las circunstancias a favor para sumar una victoria, en ambas ocasiones se encontraron con un gol de falta que les robaba los tres puntos.
Mañana serán auténtica legión las camisetas amarillas desplazadas a Sevilla, que significará otro capítulo con letras de oro de la marea amarilla. Ojalá todos ellos puedan congratularse de que el desplazamiento haya merecido la pena, lo que significará que el resultado fue positivo.
Imágenes correspondientes al enfrentamiento entre ambos equipos la pasada campaña en la Copa del Rey
Como es de imaginar, todo ha cambiado muchísimo para ambas escuadras desde aquel entonces. El Betis, de la mano de su presidente, Lopera, aunque con altibajos (descenso incluido), se ha convertido en un equipo puntero de nuestra liga, tendencia que coronó la pasada temporada con el campeonato de Copa y la histórica clasificación para la máxima competición continental, la Champions League.
El Cádiz por su parte, se sumergió en una de las pesadillas más negras de toda su historia, pero el viento vuelve a soplarle a favor, tras conseguir dos ascensos en tres años que le han traído, antes de lo esperado, de vuelta a la que fue su casa durante once campañas, la Primera División. En la que corre, las cosas le van también de maravilla si nos atenemos a los objetivos fijados por todo el entorno cadista, y que no puede ser otro que la permanencia.
El partido de mañana será todo un ejercicio de ejemplo y sensatez, ya que la concordia y los piropos han sido la nota dominante en ambos bandos, a todos los niveles, desde las directivas al último aficionado. Ambos clubes han compartido siempre una idiosincrasia e identidad muy parejas, que las ha hecho cultivar simpatías mutuas que siempre se han manifestado cuando ambos equipos han cruzado sus caminos. Con especial cariño se recuerda en Cádiz el gesto que tuvo Manuel Ruiz de Lopera cuando un Cádiz moribundo parecía que se nos iba, y al que el mandamás bético le insufló una inyección económica doble: con un talón y cediendo a su equipo por una noche para que jugara de forma gratuita el Trofeo Carranza.
Aunque mañana, como corresponde, durante dos horas, todos los buenos deseos quedarán a un lado para disputar tres puntos que los dos equipos necesitan de forma imperiosa. Especialmente los béticos. Como le ocurriera otros años a Real Sociedad o Celta de Vigo, por citar algunos ejemplos, los verdiblancos están acusando terriblemente tener que simultanear dos competiciones tan exigentes como son la Liga Española y la Champions League, de la que han quedado apeados esta misma semana, para pasar ahora a la Copa UEFA. El papel de los béticos ha sido más que digno, con un histórico triunfo sobre el Chelsea, y sólo su bisoñez en los primeros encuentros, lógica en un debut tan importante, les impide continuar entre los más grandes del Viejo Continente.
La cara negativa de tanto derroche de esfuerzo se ha mostrado en la competición doméstica, en la que el Betis ocupa un sorprendente penúltimo lugar en la tabla, en la que ni los más pesimistas podían pensar. Y es que el alto ritmo de partidos no sólo ha pasado factura en lo físico y psicológico, sino que además, muy probablemente, ha ayudado a que la enfermería bética esté ahora más atestada que la Plaza San Antonio en un domingo soleado de Carnaval. Hasta siete jugadores aparecen en el parte médico de los galenos hispalense, que no dan abasto: Conteras, Lembo, Miguel Ángel, Luis Fernández, Nano, Oliveira y Dani no paran de darles trabajo.
El asunto se vuelve especialmente dramático si se piensa en la delantera, para la que Serra Ferrer apenas tiene efectivos donde elegir. Para colmo de males, Edu ha estado con problemas físicos toda la semana y no se encuentra al 100% de sus posibilidades, aunque el técnico mallorquín no ha tenido más remedio que contar con sus servicios dadas las circunstancias.
LA CONVOCATORIA DEL REAL BETIS PARA ESTE PARTIDO ESTÁ FORMADA POR: Doblas, Relaño, Melli, Varela, Rivas, Juanito, Castellini, Óscar López, Arzu, Cañas, Assuncao, Rivera, Fernando, Edu, Israel, Capi, Joaquín y Xisco
Así las cosas, entre las bajas, el (como casi siempre) accidentado derbi con el Sevilla, que dejó muchos lesionados y un amargor mayor aún si cabe en los béticos tras caer ante el eterno rival, que jugó con diez e incluso con nueve varios minutos y el importante partido en Anfield Road que finalmente enterró las posibilidades del primer conjunto andaluz que disputa la Champions de acceder a octavos de dicha competición, casi no han tenido tiempo en Heliópolis de hablar del conjunto amarillo, en el que nadie reparó hasta ayer mismo.
Aunque desde que en la entidad sevillana han tenido tiempo para analizar al Cádiz, todas las voces que llegan desde la capital andaluza hablan, siempre con el máximo respeto, de ganar a los de Espárrago, sea cual sea la manera en que se consiga. Toda vez que el sueño de la Champions se ha hecho añicos, los jugadores béticos quieren volver a concentrar todas sus energías en la Liga, en la que, ellos mismos reconocen que “se han descuidado”. El primer paso es sacar al equipo verdiblanco de los sótanos de la clasificación a la voz de ya, y eso pasa por derrotar mañana al cuadro amarillo, en un duelo que no dejará lugar a sentimentalismos regionales. Ello a pesar de la colonia gaditana que corretea por el verde del otrora llamado Benito Villamarín, y que siempre ha sido muy numerosa en los últimos tiempos. Cuatro son los gaditanos que visten los colores verde y blanco: Melli, Juanito, Joaquín y Cañas, todos ellos con distintos grados de implicación con nuestra entidad. Y es que entre Betis y Cádiz hay un largísimo historial de jugadores que han cruzado la autopista A4 en una u otra dirección.
Joaquín resumía ayer de esta manera el sentir de toda la plantilla y cuerpo técnico del Betis: “El Cádiz es un equipo mítico del fútbol, pero nosotros estamos obligados a ganarles si o si, porque nos meteríamos en problemas en caso de un tropiezo”. Y es que el choque de mañana es de esos que tienen trampa para los béticos: la diferencia de calidad, presupuesto e historia reciente entre ambos clubes es muy importante, lo que obliga, sobre el papel, a que los de Serra Ferrer, más teniendo en cuenta su preocupante situación en la tabla, derroten de todas todas al Cádiz. La afición se ha mostrado bastante descontenta en las últimas jornadas, aunque tras los esfuerzos demostrados por la plantilla en los encuentros europeos, ha decidido dar un respiro y esperar a este domingo para ver cual es la tendencia. Si vuelven los problemas en liga, es posible que se vean de nuevo pañuelos y oigan pitos en las gradas del coliseo de Heliópolis.
Hasta aquí, todo lo que concierne al cuadro sevillano, vamos ahora con el nuestro.
En el Cádiz sí han podido concentrarse, desde el mismo momento en que terminó el aciago partido contra el Valencia, en sumar algo positivo en su segunda visita en apenas tres meses a la capital andaluza. Aunque bien es verdad que las posibles bajas para este encuentro se han llevado también un porcentaje importante de la atención del cuerpo técnico. Nada más concluir el enfrentamiento con el equipo che, Espárrago ya sabía que tenía que ir buscando sustitutos para Fleurquin y Oli, estos últimosque iban a ser sancionados. El uruguayo vio su quinta amarilla, mientras que el de Oviedo fue expulsado por una entrada a Baraja. Además, Benjamín era también baja segura ya que su contrato de cesión incluía una cláusula por la que el vallisoletano tenía prohibido actuar contra su club de origen, y Medina no ha podido aún recuperarse de sus problemas físicos.
Al margen de estos, Matías Pavoni ha estado toda la semana entre algodones, por una sobrecarga en el aductor de su pierna izquierda. Hoy fue examinado por los doctores, que finalmente dieron el OK para que el argentino vuelva a poner la nota de frescura e imaginación en la mediapunta cadista.
Finalmente el técnico del cuadro amarillo ha decidido empezar la receta de mañana con estos ingredientes: Armando, Navas, Varela, De Quintana, De la Cuesta, Paz, Berizzo, Silva, Raúl López, Bezares, Manolo Pérez, Suárez, Enrique, Estoyanoff, Sesma, Ania, Pavoni y Nenad. El serbio tiene ante sí un día muy importante mañana, y es que ante las ausencias de sus compañeros de posición, se perfila como candidato a ocupar la punta de ataque.
Víctor Espárrago acudía hoy a sala de prensa (puedes leer en CADIZCF.COM el contenido íntegro de la misma), de la que destacamos las siguientes declaraciones: “Tienen una plantilla para estar arriba en la tabla, ellos tienen la obligación de sacar al equipo adelante. Jugaron el miércoles y pueden estar cansados, espero que aprovechemos esa circunstancia”. Aunque el charrúa prefiere centrarse en que su equipo haga las cosas bien, y le de una alegría importante a la afición cadista, tras los dos palos consecutivos en Carranza ante Mallorca y Valencia, en los que los amarillos fueron netamente superiores a sus rivales, especialmente ante los levantinos, y con todas las circunstancias a favor para sumar una victoria, en ambas ocasiones se encontraron con un gol de falta que les robaba los tres puntos.
Mañana serán auténtica legión las camisetas amarillas desplazadas a Sevilla, que significará otro capítulo con letras de oro de la marea amarilla. Ojalá todos ellos puedan congratularse de que el desplazamiento haya merecido la pena, lo que significará que el resultado fue positivo.
Imágenes correspondientes al enfrentamiento entre ambos equipos la pasada campaña en la Copa del Rey