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CON LUPA. IVÁN DE LA PEÑA
Esta semana analizamos con La Lupa a uno de los mediocampistas ofensivos con más cualidades de nuestro fútbol, Iván De la Peña López. Cántabro para más reseñas, 31 años actuales, es de los mejores volantes del fútbol español. Formado en los equipos inferiores de la prodigiosa cantera del FC Barcelona, debutó en la Primera División en 1995 cuando tan solo tenía 19 años. Lo hizo en una soleada tarde de septiembre ante el Valladolid en Pucela. Aquel día el Barcelona ganaba en la primera jornada por 0-2. Era la época del abismo del Dream Team y de la mano del entrenador holandés Johan Cruyff, el cántabro tuvo la oportunidad de demostrar su valía. Ya ha jugado cerca de 200 partidos en Primera.
Hablar de Iván De la Peña como jugador es relativamente fácil. Es el mejor jugador del actual Español de Lotina. Es fiel reflejo del jugador del norte. Frío en el pase, hábil en la conducción de la pelota, picaresco, duro, de todo. Es un centrocampista de juego rápido y espectacular, con buena pegada y excelente pase. Pero ‘Lo Pelat’ rápidamente se hizo famoso tanto por su aspecto (la cabeza siempre afeitada) como por su fútbol, y se convirtió en una de las grandes promesas del fútbol español. A pesar de sus grandes cualidades, su carrera no se ha desarrollado todo lo bien que auguraban sus inicios, a causa por una parte de las lesiones musculares, y por otra de la falta de confianza de algunos de sus entrenadores, que le acusaban de trabajar poco defensivamente y ser demasiado individualista. Además se une su fuerte carácter y su famosa rebeldía.
Sin ir más lejos en esta liga ya el técnico españolista le hizo no viajar a Málaga con el resto de sus compañeros, después de abandonar el entrenamiento a instancias de Lotina, debido a su falta de compromiso, según el propio técnico españolista. Y es que nadie duda de que Iván De la Peña es un extraordinario jugador, y de que su club actual necesita de su inspiración para conseguir sus objetivos en esta Liga, pero no es menos cierto que un jugador veterano y experimentado como es él debe a veces medir más sus palabras en ciertos momentos de su carrera. Al cántabro por momentos le ha jugado una mala pasada sus comentarios en los medios, pese a ser un ganador nato para su club dentro y fuera de él.
Tras su paso por el Barcelona, donde estuvo tres años a un gran nivel, el verano del 98 fue movido. De la Peña renunciaba al Barcelona y se marchaba al Lazio de Eriksson, que le hizo jugar por la izquierda. En Roma fue Dios por unos meses. Jugó a cuentagotas, tan solo 14 partidos de liga y cuatro en Europa. No estaba cómodo, no era él. El cuadro romano se lo puso todo, como años después a Mendieta, pero las lesiones le tumbaron. De Roma emigró la campaña siguiente a Marsella, pero para nada. De la Peña había sido olvidado por todos y hasta por su fútbol. No contento con sus 12 partidos en Marsella, De la Peña decidió hacer valer aquello que ‘Segundas partes nunca fueron buenas’ y en la 00-01 se fue cedido al Barcelona, pero no jugó nada, y hasta se lesionó, tenía ganas de jugar, pero su cesión fue un fracaso, Serra Ferre le sufrió. Su alta ficha en Roma era un lastre para todo aquel que preguntaba por él y tras volver en la 01-02 a Roma, donde tan solo jugó un partido, el cántabro, rebelde, pero con calidad extrema, decide hacer borrón y cuenta nueva y firma en el rival del Barcelona en el verano del 2002, el RCD Español. En tres temporadas, esta es su cuarta campaña, el nivel ha sido medio alto, lo que le valió el pasado año con 29 partidos, ser pieza clave y aupar al Español a la UEFA. Con todo eso, De la Peña ha levantado además dos Recopas de Europa (96-97 y 98-99), con Barcelona y Lazio, una Supercopa Europea (1997), con el Barcelona, una Liga española (97-98), con el Barcelona, dos Copas del Rey (96-97 y 97-98), ambas con el Barcelona y una supercopa española (1996), también con los culés.
A pesar que había sido internacional en todas las categorías inferiores de la selección española, no debutó en la selección absoluta hasta el presente año 2005, en Almería, la cual siempre fue una ciudad talismán para De la Peña. Ahí debutó con la sub '21, también en el mismo escenario jugó su primer partido en las filas del Barcelona y ahora Luis Aragonés añadirá un dato más a esa hermandad que seguro tendrá De la Peña con esta ciudad el resto de sus días. En las inferiores ya se le conocía por la Quinta del Mini (Moreno, Velamazán, García o Celades…). Fue con Luis Aragonés cuando llegó al momento cumbre del debut absoluto y De la Peña es ahora uno de los fijos en su convocatoria, su fútbol, aquel que brillaba a comienzos de los noventa por el Mini Estadi ha vuelto. Es para alegrarse.
Javier Bautista (Jefe de Deportes de Cope Cádiz)
Esta semana analizamos con La Lupa a uno de los mediocampistas ofensivos con más cualidades de nuestro fútbol, Iván De la Peña López. Cántabro para más reseñas, 31 años actuales, es de los mejores volantes del fútbol español. Formado en los equipos inferiores de la prodigiosa cantera del FC Barcelona, debutó en la Primera División en 1995 cuando tan solo tenía 19 años. Lo hizo en una soleada tarde de septiembre ante el Valladolid en Pucela. Aquel día el Barcelona ganaba en la primera jornada por 0-2. Era la época del abismo del Dream Team y de la mano del entrenador holandés Johan Cruyff, el cántabro tuvo la oportunidad de demostrar su valía. Ya ha jugado cerca de 200 partidos en Primera.
Hablar de Iván De la Peña como jugador es relativamente fácil. Es el mejor jugador del actual Español de Lotina. Es fiel reflejo del jugador del norte. Frío en el pase, hábil en la conducción de la pelota, picaresco, duro, de todo. Es un centrocampista de juego rápido y espectacular, con buena pegada y excelente pase. Pero ‘Lo Pelat’ rápidamente se hizo famoso tanto por su aspecto (la cabeza siempre afeitada) como por su fútbol, y se convirtió en una de las grandes promesas del fútbol español. A pesar de sus grandes cualidades, su carrera no se ha desarrollado todo lo bien que auguraban sus inicios, a causa por una parte de las lesiones musculares, y por otra de la falta de confianza de algunos de sus entrenadores, que le acusaban de trabajar poco defensivamente y ser demasiado individualista. Además se une su fuerte carácter y su famosa rebeldía.
Sin ir más lejos en esta liga ya el técnico españolista le hizo no viajar a Málaga con el resto de sus compañeros, después de abandonar el entrenamiento a instancias de Lotina, debido a su falta de compromiso, según el propio técnico españolista. Y es que nadie duda de que Iván De la Peña es un extraordinario jugador, y de que su club actual necesita de su inspiración para conseguir sus objetivos en esta Liga, pero no es menos cierto que un jugador veterano y experimentado como es él debe a veces medir más sus palabras en ciertos momentos de su carrera. Al cántabro por momentos le ha jugado una mala pasada sus comentarios en los medios, pese a ser un ganador nato para su club dentro y fuera de él.
Tras su paso por el Barcelona, donde estuvo tres años a un gran nivel, el verano del 98 fue movido. De la Peña renunciaba al Barcelona y se marchaba al Lazio de Eriksson, que le hizo jugar por la izquierda. En Roma fue Dios por unos meses. Jugó a cuentagotas, tan solo 14 partidos de liga y cuatro en Europa. No estaba cómodo, no era él. El cuadro romano se lo puso todo, como años después a Mendieta, pero las lesiones le tumbaron. De Roma emigró la campaña siguiente a Marsella, pero para nada. De la Peña había sido olvidado por todos y hasta por su fútbol. No contento con sus 12 partidos en Marsella, De la Peña decidió hacer valer aquello que ‘Segundas partes nunca fueron buenas’ y en la 00-01 se fue cedido al Barcelona, pero no jugó nada, y hasta se lesionó, tenía ganas de jugar, pero su cesión fue un fracaso, Serra Ferre le sufrió. Su alta ficha en Roma era un lastre para todo aquel que preguntaba por él y tras volver en la 01-02 a Roma, donde tan solo jugó un partido, el cántabro, rebelde, pero con calidad extrema, decide hacer borrón y cuenta nueva y firma en el rival del Barcelona en el verano del 2002, el RCD Español. En tres temporadas, esta es su cuarta campaña, el nivel ha sido medio alto, lo que le valió el pasado año con 29 partidos, ser pieza clave y aupar al Español a la UEFA. Con todo eso, De la Peña ha levantado además dos Recopas de Europa (96-97 y 98-99), con Barcelona y Lazio, una Supercopa Europea (1997), con el Barcelona, una Liga española (97-98), con el Barcelona, dos Copas del Rey (96-97 y 97-98), ambas con el Barcelona y una supercopa española (1996), también con los culés.
A pesar que había sido internacional en todas las categorías inferiores de la selección española, no debutó en la selección absoluta hasta el presente año 2005, en Almería, la cual siempre fue una ciudad talismán para De la Peña. Ahí debutó con la sub '21, también en el mismo escenario jugó su primer partido en las filas del Barcelona y ahora Luis Aragonés añadirá un dato más a esa hermandad que seguro tendrá De la Peña con esta ciudad el resto de sus días. En las inferiores ya se le conocía por la Quinta del Mini (Moreno, Velamazán, García o Celades…). Fue con Luis Aragonés cuando llegó al momento cumbre del debut absoluto y De la Peña es ahora uno de los fijos en su convocatoria, su fútbol, aquel que brillaba a comienzos de los noventa por el Mini Estadi ha vuelto. Es para alegrarse.
Javier Bautista (Jefe de Deportes de Cope Cádiz)