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Duro embite el que tiene ante sí el Cádiz de cara al próximo fin de semana. Aunque no menos duro lo será para el rival, el Real Valladolid. Su propio técnico, Sergio Kresic, ha dicho esta semana que el encuentro ante el Cádiz se trata “de uno de los más duros que tendremos en toda la temporada.” Por algo será.
Y es que ambos equipos llegan al duelo en plenitud de facultades. Si los amarillos acumulan ya cinco victorias seguidas, no menos buena es la racha de los pucelanos, con cuatro victorias en los últimos seis partidos, y que llevan ya ocho semanas sin conocer la derrota. Sumando estos ingrendientes, y añadiendo que las cámaras de Canal+ estarán presenciando en directo el choque, lo normal es que la receta de cómo resultado un excelente partido de fútbol.
Acuden los pucelanos con algo más de problemas que los andaluces. Y es que Kresic ha visto como en apenas unos días ha perdido a sus dos centrales titulares, Mario y Mateo, que casi están descartados para el partido. Así las cosas, serán dos canteranos, Jonathan (que ya venía jugando regularmente) y Rafa, que cuenta con los dedos de sus manos sus apariciones en el primer equipo, que alterna con el filial, pero del que aseguran en la capital del Pisuerga que tiene clase y aplomo para afrontar sin problemas el trance. La buena noticia es que una semana más el técnico vallisoletano podrá contar con su dupla atacante, Aduritz y Hornos, que están rompiendo todos los registros. Entre los dos suman 16 de los 21 tantos de su equipo hasta el momento. Anulados ellos, el Valladolid tiene poco que decir arriba. La defensa cadista tiene ante sí una inmejorable oportunidad de demostrar que los números no son casualidad, y un reto que pondrá a prueba sus habilidades hasta el extremo. Una posible alineación del cuadro blanquivioleta estaría formada por Bizarri bajo los palos, una línea de cuatro zagueros formada por Richetti, Jonathan, Rafa y Marcos, Figueredo y Robles ocuparían la zona ancha, Sousa y Óscar Sánchez las bandas, y los mencionados Aduritz y Hornos la punta de ataque, en un 4-4-2 clásico. Como se ve no aparece Víctor, el que fuera delantero del Villarreal, que apenas ha participado en toda la temporada debido a una lesión de pubis y al excelente estado de forma de los delanteros actuales.
El Valladolid busca recuperar la categoría perdida, en la que ha militado nada menos que 37 temporadas. De los últimos 23 ejercicios ligueros, ha disputado 22 en la máxima categoría, e incluso puede hablar con orgullo de haber participado en dos ocasiones en la Copa UEFA. Se trata por tanto de uno de los máximos candidatos al ascenso, pese a que su comienzo no fue muy esperanzador. Pero en las últimas semanas, y gracias a la paciencia de todo el entorno, los resultados están llegando y no cabe duda ya de que navegarán el resto de la temporada por los puestos altos de la clasificación. La gran asignatura pendiente sigue siendo enganchar a una afición a la que le cuesta acudir a Parque Sol, pero que poco a poco parece que se va ilusionando con la trayectoria blanquivioleta.
Como se ve, todo bastante contrario al Cádiz. Los amarillos pelean por no tener problemas con la permanencia, después de una década de penurias por todos ya conocida. Le queda mucho para volver a ser un equipo potente y candidato al ascenso (toda la humildad al respecto es poca), pero se encuentra en el camino de asentarse en el fútbol profesional y no volver a los infiernos de Segunda B. También es diametralmente opuesto en lo que a la afición toca, Carranza se queda pequeño quincena tras quincena, y en todos los campos se ven camisetas amarillas. Igual ocurrirá en Zorrilla el domingo, aunque en menor medida de lo visto en Salamanca y por supuesto en Córdoba. El bolsillo cadista no puede estirarse sin fin, y la retransmisión por televisión ha retraído a algunos aficionados. No obstante, la cifra que se maneja en el club, alrededor de 500, sigue siendo de auténtico mérito y una quimera imposible para la mayoría de rivales.
Ningún problema para Víctor Espárrago a la hora de confeccionar la lista de convocados que acaba de ser facilitada. Pavoni y Oli han superado sin problema sus molestias, y están perfectamente. Salvo sorpresa, actuarán los mismos que lo vencieron al Elche, esto es: Armando en la puerta, Varela, De Quintana, Paz y Raúl López en la defensa, Bezares y Manolo Pérez en la medular, Dani Navarrete, Pavoni y Sesma en la mediapunta y el capitán Oli como delantero. Se quedarán en el banquillo Navas, Velázquez, De La Cuesta (que vuelve a entrar en la convocatoria, desplazando a Fredi fuera de la misma en el único cambio que se produce con respecto a la semana pasada), Enrique, Fleurquin, Suárez y De Gomar.
La expedición cadista, comandada por Pepe Mata, parte mañana, tras el entrenamiento, a Jerez, donde tomarán un vuelo que les llevará a la capital de España. Una vez allí, el equipo será conducido en autocar a la capital castellano-leonesa, donde quedará velando armas. El regreso será tras el partido, con idéntica ruta.
El choque dará comienzo a las 12 horas de mañana, siendo retransmitido por Canal Plus en directo y arbitrado por el asturiano Medina Méndez.
Y es que ambos equipos llegan al duelo en plenitud de facultades. Si los amarillos acumulan ya cinco victorias seguidas, no menos buena es la racha de los pucelanos, con cuatro victorias en los últimos seis partidos, y que llevan ya ocho semanas sin conocer la derrota. Sumando estos ingrendientes, y añadiendo que las cámaras de Canal+ estarán presenciando en directo el choque, lo normal es que la receta de cómo resultado un excelente partido de fútbol.
Acuden los pucelanos con algo más de problemas que los andaluces. Y es que Kresic ha visto como en apenas unos días ha perdido a sus dos centrales titulares, Mario y Mateo, que casi están descartados para el partido. Así las cosas, serán dos canteranos, Jonathan (que ya venía jugando regularmente) y Rafa, que cuenta con los dedos de sus manos sus apariciones en el primer equipo, que alterna con el filial, pero del que aseguran en la capital del Pisuerga que tiene clase y aplomo para afrontar sin problemas el trance. La buena noticia es que una semana más el técnico vallisoletano podrá contar con su dupla atacante, Aduritz y Hornos, que están rompiendo todos los registros. Entre los dos suman 16 de los 21 tantos de su equipo hasta el momento. Anulados ellos, el Valladolid tiene poco que decir arriba. La defensa cadista tiene ante sí una inmejorable oportunidad de demostrar que los números no son casualidad, y un reto que pondrá a prueba sus habilidades hasta el extremo. Una posible alineación del cuadro blanquivioleta estaría formada por Bizarri bajo los palos, una línea de cuatro zagueros formada por Richetti, Jonathan, Rafa y Marcos, Figueredo y Robles ocuparían la zona ancha, Sousa y Óscar Sánchez las bandas, y los mencionados Aduritz y Hornos la punta de ataque, en un 4-4-2 clásico. Como se ve no aparece Víctor, el que fuera delantero del Villarreal, que apenas ha participado en toda la temporada debido a una lesión de pubis y al excelente estado de forma de los delanteros actuales.
El Valladolid busca recuperar la categoría perdida, en la que ha militado nada menos que 37 temporadas. De los últimos 23 ejercicios ligueros, ha disputado 22 en la máxima categoría, e incluso puede hablar con orgullo de haber participado en dos ocasiones en la Copa UEFA. Se trata por tanto de uno de los máximos candidatos al ascenso, pese a que su comienzo no fue muy esperanzador. Pero en las últimas semanas, y gracias a la paciencia de todo el entorno, los resultados están llegando y no cabe duda ya de que navegarán el resto de la temporada por los puestos altos de la clasificación. La gran asignatura pendiente sigue siendo enganchar a una afición a la que le cuesta acudir a Parque Sol, pero que poco a poco parece que se va ilusionando con la trayectoria blanquivioleta.
Como se ve, todo bastante contrario al Cádiz. Los amarillos pelean por no tener problemas con la permanencia, después de una década de penurias por todos ya conocida. Le queda mucho para volver a ser un equipo potente y candidato al ascenso (toda la humildad al respecto es poca), pero se encuentra en el camino de asentarse en el fútbol profesional y no volver a los infiernos de Segunda B. También es diametralmente opuesto en lo que a la afición toca, Carranza se queda pequeño quincena tras quincena, y en todos los campos se ven camisetas amarillas. Igual ocurrirá en Zorrilla el domingo, aunque en menor medida de lo visto en Salamanca y por supuesto en Córdoba. El bolsillo cadista no puede estirarse sin fin, y la retransmisión por televisión ha retraído a algunos aficionados. No obstante, la cifra que se maneja en el club, alrededor de 500, sigue siendo de auténtico mérito y una quimera imposible para la mayoría de rivales.
Ningún problema para Víctor Espárrago a la hora de confeccionar la lista de convocados que acaba de ser facilitada. Pavoni y Oli han superado sin problema sus molestias, y están perfectamente. Salvo sorpresa, actuarán los mismos que lo vencieron al Elche, esto es: Armando en la puerta, Varela, De Quintana, Paz y Raúl López en la defensa, Bezares y Manolo Pérez en la medular, Dani Navarrete, Pavoni y Sesma en la mediapunta y el capitán Oli como delantero. Se quedarán en el banquillo Navas, Velázquez, De La Cuesta (que vuelve a entrar en la convocatoria, desplazando a Fredi fuera de la misma en el único cambio que se produce con respecto a la semana pasada), Enrique, Fleurquin, Suárez y De Gomar.
La expedición cadista, comandada por Pepe Mata, parte mañana, tras el entrenamiento, a Jerez, donde tomarán un vuelo que les llevará a la capital de España. Una vez allí, el equipo será conducido en autocar a la capital castellano-leonesa, donde quedará velando armas. El regreso será tras el partido, con idéntica ruta.
El choque dará comienzo a las 12 horas de mañana, siendo retransmitido por Canal Plus en directo y arbitrado por el asturiano Medina Méndez.