El filial concluyó la liguilla de ascenso pasando por encima del San Roque de Lepe, vengando así la derrota sufrida en el primer partido de liguilla y que a la postre, ha sido la única de los seis partidos. El equipo de Sebastiá
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El filial concluyó la liguilla de ascenso pasando por encima del San Roque de Lepe, vengando así la derrota sufrida en el primer partido de liguilla y que a la postre, ha sido la única de los seis partidos. El equipo de Sebastián Herrera, que como todos sabemos, acudía a este partido con el ascenso ya en el bolsillo, fue siempre superior y aclamados por su público, le endosaron una "manita" a los onubenses. Seguramente tras la primera jornada muchos pensaron que este encuentro sería el decisivo para la liguilla entre los dos equipos de cabeza, pero afortunadamente ya no había nada en juego más que los puntos, algo por lo que los amarillos pelearon más que sus rivales.
Ya desde los primeros minutos los cadistas dejaron claras sus intenciones. En el minuto tres Juanlu abría el marcador. El mismo jugador aumentó la cuenta en el minuto 21, haciendo el 2-0. El gran pichichi, Pablo, sentenciaba el encuentro ya antes del descanso, haciendo el tercero. En la segunda parte, continuó la misma tónica. Jonathan hizo el cuarto tanto en el minuto 57, para que tres minutos más tarde los de Lepe acortaran distancias merced al gol de Rubén. Pero fue sólo un espejismo: Rodiel (que el viernes estuvo en el banquillo del primer equipo) cerraba la cuenta, con el quinto. Un minuto después, Rubén, en el 65, maquillaba el resultado con el segundo de los leperos, dejando el marcador con el resultado final de 5-2.
A partir de ahora los jugadores cadistas disfrutarán de unas merecidas vacaciones.