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Reseña Área Historia: Los Bueno, una saga histórica en el Cádiz

Juan Sevilla nos ofrece un completo perfil del veterano jugador Manolín Bueno, que ha recibido este viernes un merecido homenaje en el Carranza

12/07/2019

Hablar de Manolín Bueno es hablar de los Bueno, una familia con gran tradición y marcada trascendencia dentro de la centenaria historia del Cádiz CF. 

Su abuelo, a principio de la década de los 30 del pasado siglo, era el encargado de las recién estrenadas instalaciones del Campo de Deportes Mirandilla, un recinto único e innovador para la práctica del fútbol en la ciudad de Cádiz. 

Su padre, Manolo Bueno Fernández, era un portero ágil, veloz y muy seguro, que llegaba a recordar al gran Ramallets. Originario de “Alcalá de los panaderos”, Alcalá de Guadaira, ingresó de pequeño en las filas del equipo infantil del Sevilla FC. Con 18 años se va cedido al Rácing de Córdoba, regresando al equipo hispalense donde militará durante dos temporadas. De nuevo será cedido, en esta ocasión a la Gimnástica de Valencia, haciéndolo por dos temporadas. En 1935 pasa al Nacional de Madrid, equipo en el que entabla una gran amistad con Santiago Bernabéu, con quien comparte vestuario en el viejo Campo de O´Donnell. 

Con el estallido de la guerra civil regresa a Sevilla, donde disputa partidos amistosos. En septiembre de 1936 es contratado para defender la portería del equipo cadista en el partido de presentación tras el cambio de denominación de Mirandilla FC a Cádiz FC. 

Tras la finalización de la contienda española, en junio de 1939, en “Montjuic”, Barcelona, participa como portero titular del Sevilla FC en la final de la primera Copa del Generalísimo. El Sevilla FC se hace con el título al ganar al Rácing de Ferrol por 6 – 2. 

Con el restablecimiento de la competición liguera, temporada 1939/40, llega cedido al Cádiz CF. En aquella mítica temporada para el cadismo, el equipo amarillo tras quedar campeón del V grupo de Segunda División, se queda a las puertas de la Primera División al perder en el último y decisivo partido contra el Real Murcia en el Campo Mirandilla. 

A la siguiente temporada queda definitivamente fichado por el Cádiz CF, donde milita durante cuatro campañas hasta 1943. En la temporada 1943/44 pasa a la disciplina del Real Betis,  y lo hará durante una temporada para regresar de nuevo al Cádiz CF hasta su retirada.

Tras colgar los guantes pasa a realizar las funciones de masajista y de utillero, cuidando del material deportivo. Junto con su familia vive en las instalaciones del Campo Mirandilla y con la inauguración del estadio Carranza, gracias al presidente del Cádiz, Juan Ramón Cilleruelo, es nombrado empleado municipal con derecho a vivienda, pasando a realizar las funciones de conserje en el nuevo recinto. 

A Manolo se le recuerda como una persona muy alegre, de fácil risotada, de gran ingenio.

Continúo la saga su hijo Manolín Bueno Cabral, uno de los jugadores más fino y talentoso que ha dado esta tierra. 

Nace en 1940, justamente cuando el Cádiz FC se había proclamado campeón del V grupo de Segunda División. Su padre, se había desplazado a San Sebastián para disputar un partido de la Liguilla de Ascenso, por lo que su madre, ante su ausencia, decide marcharse a Sevilla para dar a luz en casa de sus familiares. Nace accidentalmente en tierras sevillanas, pero dos o tres días después le traen para Cádiz. 

Manolín se cría en Mirandilla, viviendo a cada instante el fútbol y el Cádiz CF. En ocasiones los jugadores, durante el entrenamiento, le pedían que jugara con ellos un rato, pero su madre no se lo permitía hasta que tomara la correspondiente dosis de leche maternal. Se puede asegurar, sin exagerar para nada, que Manolín el cadismo lo mamó desde pequeño. 

Su domicilio familiar durante su juventud fue el `Campo de Deportes Mirandilla´ en la avenida Ana de Viya, hasta que en 1955 se mudaron al barrio de la Laguna, cuando se inaugura el `Ramón de Carranza´. Le encantaba cuidar del material del equipo: limpiaba las botas, daba grasa a los balones, ordenaba las equipaciones,…, todo su mundo giraba entorno al equipo amarillo.

En la temporada 1957-58, en la segunda jornada del campeonato, se produce su debut en las filas del Balón CF, procedente de los juveniles del equipo amarillo. Al final de aquella campaña, en julio de 1958, en un partido contra el Marchena Balompié de la Copa Sánchez Pizjuán, Manolín debuta con el primer equipo cadista. 

En Liga debuta en la temporada siguiente (1958-59), en el Estadio Carranza frente a la UD Levante, de la mano de Valdor Sierra, consiguiendo el tanto del empate final a dos goles.

Le bastaron nueve meses en las filas del Cádiz CF para demostrar las grandes condiciones que poseía para el fútbol, fue entonces cuando Miguel Muñoz y Luis Molowny recomendaron su fichaje por el Real Madrid.   

Estuvo 12 temporadas en el mejor Real Madrid de todos los tiempos, viviendo el privilegio de compartir vestuario con Di Stéfano, Puskas, Rial, Amancio y, sobre todo, Gento, el hombre que le tapó su progresión en el fútbol. Su palmarés es tan impresionante como el de los anteriormente citados, con 8 ligas, 2 Copas de Europa, 1 Intercontinental, 2 Copas del Generalísimo…, cerca de 250 partidos de los cuales 120 fueron oficiales. Se dice que Bernabéu ideó lo de los partidos de los jueves con la intención de que Manolín pudiera jugar semanalmente. Llegó a ser internacional con la Selección Española B en varias ocasiones. 

Tras su marcha del Madrid, el 30 de junio de 1971, ingresa en las filas del Sevilla CF donde estuvo dos temporadas (71-73). Y tras un año sin jugar al fútbol, con 34 años, ficha por el Balón de Cádiz, donde jugará dos temporadas (74-76) junto con otro jugador histórico del cadismo, Juanito Mariana. 

Una llamada de Enrique Mateos, su compañero en el Real Madrid, le lleva al Cádiz CF como su ayudante en la dirección del primer equipo, en unión de Luis Escarti. Logrando por vez primera el ascenso del Cádiz CF a la Primera División en 1977.

 

APUNTES HISTÓRICOS_ por Juan Sevilla, Área de Historia Cádiz CF