El Cádiz volvió a deleitar a sus aficionados con una goleada ante un rival que a pesar de adelantarse en el marcador, dio claras muestras de nerviosismo y que va a tener que sudar mucho de aquí a final de liga para no dar con sus hues
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El Cádiz volvió a deleitar a sus aficionados con una goleada ante un rival que a pesar de adelantarse en el marcador, dio claras muestras de nerviosismo y que va a tener que sudar mucho de aquí a final de liga para no dar con sus huesos en Segunda B. Nuevamente los amarillos hicieron una primera parte algo insulsa, circunstancia que aprovecharon los canarios para marcharse al descanso con ventaja en el marcador.
Pero en la reanudación los de Jose González, con el viento a favor, fueron un vendaval que arrasó a la escuadra isleña. Los goles de Espadas, Oli, Dani Navarrete y De Quintana dieron la vuelta al marcador hasta conseguir una goleada que mantiene aún viva la llama de la esperanza, que dicen, es lo último que se pierde.