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Iván Ania estuvo en los estudios de Cádiz Club de Fútbol Radio en la tarde de este jueves. El futbolista invitado aseguró tener “ganas de volver a las convocatorias del equipo”, y reflexionó sobre el periodo en el que ha estado lesionado por la fractura de clavícula sufrida, así como su relevante trayectoria deportiva y su actual etapa en el Cádiz Club de Fútbol.
Ania tiene su corazón dividido en dos mitades. Considera al Real Oviedo “el equipo de mis amores”, porque en él se formó durante sus primeros años y perteneció a la disciplina ovetense hasta que alcanzó los 22 años, cuando fue traspasado al Tenerife. Y el otro equipo de su vida es el Cádiz con su afición. “Es un equipo impresionante y una afición que tambien la puedo calificar así. He jugado en muchos equipos y en ninguno he sentido el aliento, el apoyo que percibo en Carranza. Es, con diferencia, el mejor en este aspecto. Recibo el calor de los aficionados, que vienen a este estadio a disfrutar, no como en otros lugares, donde el comportamiento es más irascible”.
La experiencia del zurdo cadista es enorme a pesar de su juventud, y de hecho, ha pasado por todas las divisiones inferiores de la Selección Nacional de España, a excepción de la absoluta. “Sí, empecé en la sub 15 y después hasta llegar a la sub 21, jugando campeonatos de Europa… Fue lo máximo, llegar a representar a tu país. Mi último año en Primera División, estando en el Oviedo, vi cercana la Selección Española absoluta, pero al final no se produjo la llamada necesaria…”.
Iván Ania ha tenido como entrenadores a profesionales de gran relevancia, y él repasaba en la emisora los nombres más llamativos: “He estado bajo la órdenes de Radomir Antic, Fernando Vázquez, Clemente, Aragonés,… y Espárrago”, y prueba de su modestia y de que el trabajo son sus señas fue la reflexión que comentó a los micrófonos de Cádiz CF Radio: “Tengo camisetas de otros futbolistas, sí… pero no soy muy amigo de cambiarlas. Sinceramente prefiero tener guardadas las camisetas de compañeros con los que jugué en su momento, de futbolistas como Xabi o Pujol, mejor que las de Bechkam o Zidane, por poner un ejemplo…”.
Con respecto a su lesión, comentó que ha sufrido un año desafortunado, especialmente la que ha padecido de clavícula desde el partido jugado ante el Villarreal, el pasado 5 de febrero. “Esa rotura fue la peor, la más grave de mi carrera. Si la fractura hubiera sido limpia… pero tenía el hueso roto en cinco pedcazos, estuve un mes entero sin realizar actividad alguna. Cuando el míster estaban confiando en mí, me ocurrió este hecho. Afortunadamente, hoy está todo olvidado”, indica Ania, con la satisfacción de saber que ya se encuentra al cien por cien de sus posibilidades.
El jugador cadista calificó el partido de este sábado como “de una final”, y recibió numerosos correos, entre ellos uno de la peña cadista de Ronda, solicitándole su camiseta: “No tendrán problemas”, dijo sonriendo.
Ania tiene su corazón dividido en dos mitades. Considera al Real Oviedo “el equipo de mis amores”, porque en él se formó durante sus primeros años y perteneció a la disciplina ovetense hasta que alcanzó los 22 años, cuando fue traspasado al Tenerife. Y el otro equipo de su vida es el Cádiz con su afición. “Es un equipo impresionante y una afición que tambien la puedo calificar así. He jugado en muchos equipos y en ninguno he sentido el aliento, el apoyo que percibo en Carranza. Es, con diferencia, el mejor en este aspecto. Recibo el calor de los aficionados, que vienen a este estadio a disfrutar, no como en otros lugares, donde el comportamiento es más irascible”.
La experiencia del zurdo cadista es enorme a pesar de su juventud, y de hecho, ha pasado por todas las divisiones inferiores de la Selección Nacional de España, a excepción de la absoluta. “Sí, empecé en la sub 15 y después hasta llegar a la sub 21, jugando campeonatos de Europa… Fue lo máximo, llegar a representar a tu país. Mi último año en Primera División, estando en el Oviedo, vi cercana la Selección Española absoluta, pero al final no se produjo la llamada necesaria…”.
Iván Ania ha tenido como entrenadores a profesionales de gran relevancia, y él repasaba en la emisora los nombres más llamativos: “He estado bajo la órdenes de Radomir Antic, Fernando Vázquez, Clemente, Aragonés,… y Espárrago”, y prueba de su modestia y de que el trabajo son sus señas fue la reflexión que comentó a los micrófonos de Cádiz CF Radio: “Tengo camisetas de otros futbolistas, sí… pero no soy muy amigo de cambiarlas. Sinceramente prefiero tener guardadas las camisetas de compañeros con los que jugué en su momento, de futbolistas como Xabi o Pujol, mejor que las de Bechkam o Zidane, por poner un ejemplo…”.
Con respecto a su lesión, comentó que ha sufrido un año desafortunado, especialmente la que ha padecido de clavícula desde el partido jugado ante el Villarreal, el pasado 5 de febrero. “Esa rotura fue la peor, la más grave de mi carrera. Si la fractura hubiera sido limpia… pero tenía el hueso roto en cinco pedcazos, estuve un mes entero sin realizar actividad alguna. Cuando el míster estaban confiando en mí, me ocurrió este hecho. Afortunadamente, hoy está todo olvidado”, indica Ania, con la satisfacción de saber que ya se encuentra al cien por cien de sus posibilidades.
El jugador cadista calificó el partido de este sábado como “de una final”, y recibió numerosos correos, entre ellos uno de la peña cadista de Ronda, solicitándole su camiseta: “No tendrán problemas”, dijo sonriendo.