El técnico cadista no dudó en reconocer la superioridad del rival: “Ha sido una victoria contundente, han sido mejores que nosotros”. González explicó que, pese a una buena semana de trabajo, el equipo no logró trasladar esas sensaciones al partido: “Pensábamos que íbamos a empezar bien en casa, pero no hemos tocado la tecla para que los jugadores comenzasen liberados”.
El encuentro se torció pronto para los amarillos. “Hemos comenzado con dudas y, cuando empezábamos a estar mejor, ha llegado el error del 0-1. Con el 0-2 se ha puesto cuesta arriba”, señaló. La reacción buscada en el descanso tampoco llegó: “Hemos tratado de tirar de carácter, pero nada más salir ha llegado el 0-3, que nos ha rematado”.
Sergio González insistió en la necesidad de hacer autocrítica y recuperar la energía mostrada en jornadas anteriores: “Tenemos que analizar mucho y ver esa energía que teníamos el otro día, trabajar para mejorar y que no vuelva a pasar”.
Sobre el rival, admitió que llegaba en buen momento, pero reclamó más intensidad a los suyos: “Sabíamos que el Málaga venía con confianza, pero hay que ser más contundentes. Hay que trabajar el sistema de duelos, porque hoy no se ha visto reflejado”. Además, lamentó el cambio de sensaciones respecto a la semana pasada: “Las sensaciones son distintas y nos falta algo”.
El técnico también tuvo palabras para la afición: “Nos queda pedir disculpas. A mí y al equipo nos ha dolido perder hoy”.
En cuanto al aspecto anímico, el entrenador reconoció que el equipo sigue teniendo una asignatura pendiente como local: “En estos diez días hemos detectado que al equipo en casa le falta un plus. Pensábamos que la victoria nos iba a ayudar, pero nos ha faltado algo”. En ese sentido, subrayó la importancia de seguir trabajando con el grupo: “Hay que hablar con los futbolistas para que nos ayude a salir mejor en nuestro estadio”.
González también pidió continuidad en el trabajo pese a las dificultades: “Tenemos que insistir, insistir e insistir. El otro día estuvimos bien gran parte del partido; hoy ha habido momentos, pero el equipo estaba más encogido”.
Por último, el técnico hizo referencia a la juventud de la plantilla como un factor que puede estar influyendo: “Está pesando el no conseguir el resultado para su gente. Eso frustra, y jugar en casa está pesando el doble”. Aun así, defendió el apoyo del público: “La afición no tiene culpa. Prefiero jugar en casa con nuestra gente, pero tenemos que conseguir que el equipo se sienta más suelto”.