Skip to main content
General
“Salimos enfadados. No podemos ser vulnerables”

Aitor reconoce que la victoria de Copa no debe ocultar que el equipo fue a remolque en el marcador casi todo el partido.

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

La remontada frente al San Roque de Lepe en Copa del Rey fue sensacional, aunque el equipo es consciente de que el partido nada tuvo que ver con el del Loja. “Fue la cara y la cruz con respecto al otro día, estábamos un poco nerviosos y nos pesaron las piernas. Le echamos coraje en los últimos minutos y le dimos una alegría a la afición. Jugamos mal y viéndolo ahora desde la victoria y haber pasado la fase, se puede mejorar”, dijo Aitor Núñez.

Para el lateral, el comienzo fue malo, pero fue fundamental la casta que los jugadores sacaron al final. “Estábamos avisados y sabíamos que el San Roque tiene buen equipo. Hay que salir al cien por cien desde el principio porque los partidos se complican y son largos también. Durante los 80 minutos no encontramos las sensaciones ni en tareas defensivas ni ofensivas, en los últimos diez minutos apretamos, creímos en la victoria y nos la llevamos”.

Debido a los despistes iniciales, “salimos enfadados porque no se puede ser tan vulnerable y que te creen en Carranza cinco o seis ocasiones claras un equipo de la categoría y son por errores y desajustes. Hay que seguir trabajando”.

Y hay que seguir haciéndolo para el siguiente compromiso liguero contra el San Fernando. “Es un partido de rivalidad. El encuentro contra el San Roque nos sirve de aviso y hay que dar el 200 por cien en cada partido. Sabemos lo que hemos hecho mal y el sábado saldremos con otra predisposición desde el principio porque cuando bajas y el equipo se desajusta un poquito, el rival de Segunda B te puede hacer daño. Si ganamos al San Fernando tendríamos seis puntos y si a eso le sumas el pase de la Copa puede ser un inicio redondo”.

Para ello, será importante dejar atrás los nervios coperos, tal y como comentó Aitor. “Somos una plantilla amplia y cada minuto que nos den nos lo tomamos como una oportunidad y hay que aprovecharlo y salir relajados porque así sacaremos lo mejor de cada uno. Los nervios no deben convertirse en ansiedad sino que tienen que servir para sacar lo mejor. No tuvimos la cabeza tan despejada como el día del Loja y vimos que el partido se nos ponía en contra y tardamos mucho en reaccionar. Suerte que pudimos remontar. Yo nunca había vivido nada así”.