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El entrenador del Cádiz Club de Fútbol, Oliverio Álvarez, ha comparecido en rueda de prensa al finalizar el primer entrenamiento de la semana.
El técnico comenzó haciendo referencia al partido de Albacete en los siguientes términos: “Entregamos el partido a los quince minutos a raíz de un primer gol que es un despiste y de un segundo que es fruto de la mala suerte. Siempre hemos dicho que ponerse por delante en el marcador en Segunda es determinante, y fuera de casa con un 2 a 0 es más complicado”.
Sobre su situación al frente del equipo tiene claro que “yo sigo entrenando y si me hacéis referencia a un ultimátum, no puedo responderos porque no sé cómo llega eso”. Quiso agregar que “seguimos trabajando igual con los compañeros, estamos centrados en la reacción del equipo y en sacar los tres puntos en el próximo partido para que nos acerquemos más a la parte de arriba de la tabla clasificatoria”.
La línea de trabajo está muy clara: “hay que recuperar el ánimo de los jugadores y corregir errores claros, sobre todo de concentración, que nos están costando caro”, enfatizó.
Ha analizado la situación deportiva del equipo con el secretario técnico a primera hora de la mañana. “Estuve charlando con Alberto Benito esta mañana de varios temas, como la recuperación de De la Cuesta, ya que él ha estado en Valladolid visitándolo. También hablamos del partido y de la programación de la semana, pero con el presidente no he hablado todavía”.
Le preguntaron por la motivación actual de sus jugadores. La respuesta de Oli fue clara: “El fútbol es un reválida diaria. Eso lo hemos hablado varias veces, de poco vale lo que haya hecho un jugador en su trayectoria, porque el futbolista se tiene que reivindicar día a día”. De la motivación afirmó que “los jugadores tratan de hacerlo lo mejor posible, todos ponen empeño en trabajar. Lo que debemos procurar es estar con los cinco sentidos en las jugadas y sacrificarnos en todo”.
Oli repasó el inicio del campeonato y apuntó algunas claves para explicar el momento deportivo actual: “Se han juntado un montón de circunstancias desde agosto hasta ahora, como por ejemplo la lesión de varios jugadores importantes como Morán, Pavoni, Lobos y Nano. La plantilla actual no es la de antes, otra cuestión a destacar es que nos hemos puesto por detrás en el marcador en varios partidos y también una mayor exigencia en el terreno de juego”. Pero lanza un mensaje de optimismo al afirmar que “tengo claro que esto va a volver a cambiar. El Cádiz recobrará todo su potencial y la gente recuperará el ánimo. Tengo fe completa en mis jugadores”.
No dudó en afirmar que “estoy loco porque llegue el partido del domingo y, si pudiese, me vestiría de corto para ayudar a los jugadores. Cuando las cosas están adversas hay que salir de frente, a jugar con intensidad y a apretar, porque la gente se va a volcar con el equipo”, agregó en alusión a la afición.
En el plano estrictamente deportivo descartó a Lucas Lobos para recibir al Numancia, pero dejó abierta una puerta para la vuelta de Matías Pavoni. “Lobos no estará. Pero Matías sí podría llegar”, finalizó.
El técnico comenzó haciendo referencia al partido de Albacete en los siguientes términos: “Entregamos el partido a los quince minutos a raíz de un primer gol que es un despiste y de un segundo que es fruto de la mala suerte. Siempre hemos dicho que ponerse por delante en el marcador en Segunda es determinante, y fuera de casa con un 2 a 0 es más complicado”.
Sobre su situación al frente del equipo tiene claro que “yo sigo entrenando y si me hacéis referencia a un ultimátum, no puedo responderos porque no sé cómo llega eso”. Quiso agregar que “seguimos trabajando igual con los compañeros, estamos centrados en la reacción del equipo y en sacar los tres puntos en el próximo partido para que nos acerquemos más a la parte de arriba de la tabla clasificatoria”.
La línea de trabajo está muy clara: “hay que recuperar el ánimo de los jugadores y corregir errores claros, sobre todo de concentración, que nos están costando caro”, enfatizó.
Ha analizado la situación deportiva del equipo con el secretario técnico a primera hora de la mañana. “Estuve charlando con Alberto Benito esta mañana de varios temas, como la recuperación de De la Cuesta, ya que él ha estado en Valladolid visitándolo. También hablamos del partido y de la programación de la semana, pero con el presidente no he hablado todavía”.
Le preguntaron por la motivación actual de sus jugadores. La respuesta de Oli fue clara: “El fútbol es un reválida diaria. Eso lo hemos hablado varias veces, de poco vale lo que haya hecho un jugador en su trayectoria, porque el futbolista se tiene que reivindicar día a día”. De la motivación afirmó que “los jugadores tratan de hacerlo lo mejor posible, todos ponen empeño en trabajar. Lo que debemos procurar es estar con los cinco sentidos en las jugadas y sacrificarnos en todo”.
Oli repasó el inicio del campeonato y apuntó algunas claves para explicar el momento deportivo actual: “Se han juntado un montón de circunstancias desde agosto hasta ahora, como por ejemplo la lesión de varios jugadores importantes como Morán, Pavoni, Lobos y Nano. La plantilla actual no es la de antes, otra cuestión a destacar es que nos hemos puesto por detrás en el marcador en varios partidos y también una mayor exigencia en el terreno de juego”. Pero lanza un mensaje de optimismo al afirmar que “tengo claro que esto va a volver a cambiar. El Cádiz recobrará todo su potencial y la gente recuperará el ánimo. Tengo fe completa en mis jugadores”.
No dudó en afirmar que “estoy loco porque llegue el partido del domingo y, si pudiese, me vestiría de corto para ayudar a los jugadores. Cuando las cosas están adversas hay que salir de frente, a jugar con intensidad y a apretar, porque la gente se va a volcar con el equipo”, agregó en alusión a la afición.
En el plano estrictamente deportivo descartó a Lucas Lobos para recibir al Numancia, pero dejó abierta una puerta para la vuelta de Matías Pavoni. “Lobos no estará. Pero Matías sí podría llegar”, finalizó.