El entrenador del Cádiz Mirandilla, Rubio, valoró de forma positiva la victoria frente al Coria, aunque reconoció que su equipo sufrió más de lo necesario en un encuentro que, a su juicio, debió quedar resuelto mucho antes.
El técnico destacó que el resultado era importante para reforzar las buenas sensaciones del equipo, pero insistió en la falta de acierto de cara a portería. “La valoración es positiva por el resultado, pero deberíamos haberlo cerrado mucho antes. En la primera parte hubo numerosas ocasiones y esa falta de acierto hizo que se instalara el nerviosismo”, explicó.
Rubio subrayó que, pese a algunos errores con balón que considera impropios de su equipo, los jugadores mantuvieron la insistencia durante todo el partido. “Era muy importante ganar hoy porque las sensaciones estaban siendo positivas. El equipo cada vez va a más y los chicos se sienten cada vez más a gusto con el grupo”, señaló.
El entrenador también lamentó el sufrimiento en los minutos finales, pese a que el rival apenas generó peligro. “No podemos terminar un partido con esa agonía. Ellos prácticamente no tiraron a puerta, pero siempre está el recuerdo de lo que pasó contra el Tomares o el Conil y esos fantasmas aparecen”, comentó.
El triunfo llegó gracias a un tanto a balón parado de Manu Rivera, de solo 16 años, una circunstancia que Rubio destacó tanto por el valor del gol como por el contexto del equipo. “Hemos metido en una acción a balón parado y no podemos acabar así. Teníamos que haber terminado el partido antes”, afirmó.
Más allá del resultado, el técnico se mostró satisfecho con la forma en la que su equipo llegó a campo rival. Según explicó, el Cádiz Mirandilla fue capaz de progresar con facilidad hasta tres cuartos de campo, aunque volvió a faltar el último toque. “Hemos llegado a zona de finalización con mucha claridad. Ahí nos ha faltado ese punto de definición y calidad que sabemos que los jugadores tienen”, indicó.
Rubio confía en que esa eficacia mejore con el paso de las jornadas. “Si generamos diez ocasiones claras, lo normal sería marcar al menos cuatro. Ese es el nivel que tienen los jugadores y estamos trabajando para que lleguen a ese porcentaje”, añadió.
El entrenador también explicó algunos ajustes tácticos realizados durante el partido para frenar las transiciones del Coria y sacar el máximo rendimiento de su plantilla. En ese sentido, destacó la gestión de minutos y la importancia de la meritocracia en el grupo. “Buscamos siempre el mayor rendimiento de los futbolistas. Cambiamos estructura durante el partido y damos oportunidades según lo que vemos en los entrenamientos”, apuntó.
Rubio se refirió igualmente a situaciones individuales, como la de José, que regresaba tras un problema en el pie, o la entrada de Nico para sumar minutos. También admitió que Engono no estuvo a su mejor nivel, aunque recordó la juventud de muchos jugadores. “Son futbolistas muy jóvenes y la continuidad se la dan los minutos”, explicó.
Finalmente, el técnico puso en valor el trabajo que se está realizando en la cantera del club y la dificultad de competir con un equipo tan joven en Tercera Federación. “Lo que se está construyendo en el Cádiz es muy bonito. La juventud en esta categoría es complicada por la experiencia de los rivales, pero estos chicos están muy preparados”, afirmó.
De cara al objetivo de la temporada, Rubio insistió en mantener la ambición sin perder la perspectiva. “Sabemos que es complicado, pero si estamos cerca del play-off vamos a intentarlo. Si este grupo tan joven logra una machada, sería perfecto. Son jóvenes, pero inmensamente preparados”, concluyó.