El técnico del Cádiz CF Mirandilla se mostró “muy contento” tras la victoria lograda frente al Ciudad de Lucena en un encuentro que definió como el típico duelo entre “campeón contra campeón”, destacando la dificultad del choque pese a las rotaciones del rival.
El entrenador explicó que el cuerpo técnico ya preveía cambios en el once del conjunto rival, reciente campeón de la categoría, lo que no restó exigencia al partido: “Sabíamos que iban a competir y que cualquier despiste podía costarnos caro”, señaló. En este sentido, subrayó la seriedad con la que su equipo afrontó el encuentro, consciente de que se jugaban “la vida” en la pelea por los puestos de play-off.
Durante el partido, el Mirandilla reconoció momentos de sufrimiento ante un rival que, pese a las rotaciones, mostró calidad y capacidad para generar peligro. “Nos han sometido por momentos, pero el equipo ha mostrado un grado de madurez increíble”, afirmó el técnico, satisfecho con la respuesta de sus jugadores.
En cuanto a la situación clasificatoria, el preparador gaditano explicó que la última jornada de la Tercera Federación Grupo X será decisiva, con múltiples equipos implicados en la lucha por el play-off y la permanencia. Señaló además que resultados como los de Sevilla C y CD Utrera condicionan un escenario en el que “todo puede cambiar en cuestión de minutos”, convirtiendo la jornada final en un auténtico “día de transistores”.
El entrenador del Mirandilla insistió en que el equipo depende de sí mismo: “No podemos hacer otra cosa que ir a ganar”. Recordó también el proceso de reconstrucción vivido en enero, con una plantilla muy joven y la presencia habitual de varios juveniles, lo que ha convertido la temporada en un proceso de aprendizaje continuo.
“Ha sido un año muy difícil, pero de enorme crecimiento para los futbolistas”, concluyó, confiando en que el equipo pueda cerrar la campaña con una victoria que les permita aspirar a cotas mayores en la clasificación.