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La Copa es un torneo distinto, diferente, que da momentos y sensaciones únicas que una competición regular es incapaz de dar. El torneo del KO nos ha regalado una de esas noches mágicas, al límite, y que por fortuna, ha dejado, después de tanta adrenalina derramada, un final feliz, con emoción hasta el mismísimo último segundo de partido.
Ambos entrenadores variaron sus alineaciones respecto a lo que habitualmente vienen prefiriendo en liga. Ya Manolo Preciado declaró en la previa al encuentro que de ser por él, su equipo no habría disputado esta competición, por lo que decidió dar entrada a un gran número de canteranos, disponiendo un once muy joven. En el otro bando, Oli dio entrada a jugadores Velázquez, Lucas, Fleurquin, que hasta ahora no habían apenas jugado en liga, y dispuso en el ataque a Acuña desde el inicio.
El Cádiz comenzó apretando en los primeros minutos. Los amarillos aprovecharon el factor cancha para imponerse sobre un Sporting que pagaba su bisoñez en los primeros compases del duelo. Como siempre, Acuña se mostró harto activo, ofreciendo desmarques por doquier, persiguiendo la pelota por todo el campo y en definitiva, volviendo locos a los defensas que tenían que marcarle. Suyas fueron las primeras ocasiones, pero por desgracia, en ninguna de las que dispuso (llegó incluso a estrellar un balón en el larguero), el joven paraguayo fue capaz de batir al guardameta asturiano.
En estas andaba el encuentro cuando comenzó el carrusel de penalties que el colegiado castellano-leonés, González González, iba a señalar, y que inevitablemente iban a marcar el choque. Velázquez cometió falta dentro del área, y Barral, en el minuto 24, adelantaba a los suyos.
No desesperaron los locales, que continuaron jugando igual que antes del 0-1. Nuevamente se repetirían los hechos: ocasión de Acuña con chilena espectacular incluida, que nuevamente acababa en la madera, y penalti, esta vez a favor de los amarillos. Paz, a falta de cinco minutos, abría su espectacular cuenta anotadora en la noche de hoy. Con el empate a uno en el electrónico, se llegaría al descanso.
La segunda parte no pudo empezar peor para los intereses cadistas. Apenas habían transcurridos unos segundos de la misma, cuando en una acción desafortunada, Paz desviaba un centro de un jugador rojiblanco, que despistó a Limia, que sólo pudo ver como el cuero entraba, significando el 1-2.
Tras volver a ponerse por debajo en el marcador, los de Oli se pusieron manos a la obra, a trabajar para intentar conseguir al menos la igualada. Sin embargo, faltaba claridad de ideas en el centro del campo, y pese a gozar de la posesión casi durante todo el tiempo, las oportunidades se hacían de rogar, y el crono avanzaba inexorablemente.
A punto estuvieron los visitantes de sentenciar la eliminatoria, cuando de nuevo Barral (el hombre más destacado en la escuadra asturiana) se erigió como protagonista, esta vez para imitar a Acuña y estrellar su lanzamiento contra el palo. Fue el aviso definitivo que necesitó el Cádiz para irse arriba con todo y empatar por todos los medios.
El choque se aproximaba ya a su fin cuando Lucas, muy listo a pesar de su falta de experiencia, robó la cartera al guardameta Alejandro, lo que obligó a éste a cometer de nuevo penalti. Otra vez Paz se ponía ante el punto de los once metros, y una vez más, llevaba el balón al fondo de las mallas. Corría el minuto 86.
Todo parecía indicar que los aficionados cadistas presenciarían una prórroga para dirimir el vencedor, cuando en el último suspiro del choque, por tercera vez salía al paso la figura de Abraham Paz, para que de una gran volea, colocara el 3-2 que ya sería inamovible, y que da así el pase a los amarillos a la siguiente ronda.
En breve dispondrán de la ficha técnica.
Ambos entrenadores variaron sus alineaciones respecto a lo que habitualmente vienen prefiriendo en liga. Ya Manolo Preciado declaró en la previa al encuentro que de ser por él, su equipo no habría disputado esta competición, por lo que decidió dar entrada a un gran número de canteranos, disponiendo un once muy joven. En el otro bando, Oli dio entrada a jugadores Velázquez, Lucas, Fleurquin, que hasta ahora no habían apenas jugado en liga, y dispuso en el ataque a Acuña desde el inicio.
El Cádiz comenzó apretando en los primeros minutos. Los amarillos aprovecharon el factor cancha para imponerse sobre un Sporting que pagaba su bisoñez en los primeros compases del duelo. Como siempre, Acuña se mostró harto activo, ofreciendo desmarques por doquier, persiguiendo la pelota por todo el campo y en definitiva, volviendo locos a los defensas que tenían que marcarle. Suyas fueron las primeras ocasiones, pero por desgracia, en ninguna de las que dispuso (llegó incluso a estrellar un balón en el larguero), el joven paraguayo fue capaz de batir al guardameta asturiano.
En estas andaba el encuentro cuando comenzó el carrusel de penalties que el colegiado castellano-leonés, González González, iba a señalar, y que inevitablemente iban a marcar el choque. Velázquez cometió falta dentro del área, y Barral, en el minuto 24, adelantaba a los suyos.
No desesperaron los locales, que continuaron jugando igual que antes del 0-1. Nuevamente se repetirían los hechos: ocasión de Acuña con chilena espectacular incluida, que nuevamente acababa en la madera, y penalti, esta vez a favor de los amarillos. Paz, a falta de cinco minutos, abría su espectacular cuenta anotadora en la noche de hoy. Con el empate a uno en el electrónico, se llegaría al descanso.
La segunda parte no pudo empezar peor para los intereses cadistas. Apenas habían transcurridos unos segundos de la misma, cuando en una acción desafortunada, Paz desviaba un centro de un jugador rojiblanco, que despistó a Limia, que sólo pudo ver como el cuero entraba, significando el 1-2.
Tras volver a ponerse por debajo en el marcador, los de Oli se pusieron manos a la obra, a trabajar para intentar conseguir al menos la igualada. Sin embargo, faltaba claridad de ideas en el centro del campo, y pese a gozar de la posesión casi durante todo el tiempo, las oportunidades se hacían de rogar, y el crono avanzaba inexorablemente.
A punto estuvieron los visitantes de sentenciar la eliminatoria, cuando de nuevo Barral (el hombre más destacado en la escuadra asturiana) se erigió como protagonista, esta vez para imitar a Acuña y estrellar su lanzamiento contra el palo. Fue el aviso definitivo que necesitó el Cádiz para irse arriba con todo y empatar por todos los medios.
El choque se aproximaba ya a su fin cuando Lucas, muy listo a pesar de su falta de experiencia, robó la cartera al guardameta Alejandro, lo que obligó a éste a cometer de nuevo penalti. Otra vez Paz se ponía ante el punto de los once metros, y una vez más, llevaba el balón al fondo de las mallas. Corría el minuto 86.
Todo parecía indicar que los aficionados cadistas presenciarían una prórroga para dirimir el vencedor, cuando en el último suspiro del choque, por tercera vez salía al paso la figura de Abraham Paz, para que de una gran volea, colocara el 3-2 que ya sería inamovible, y que da así el pase a los amarillos a la siguiente ronda.
En breve dispondrán de la ficha técnica.