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Emotivo partido el que se vivirá en Carranza el próximo miércoles ante el Betis. Serra Ferrer, técnico del equipo hispalense, en declaraciones a Diario de Sevilla, afirma que "va a ser una eliminatoria muy bonita, con una gran rivalidad regional y en una ciudad donde el fútbol se vive con mucha intensidad. Son dos plantillas muy capacitadas y esperamos que salga un buen partido." Aunque reconoce que no sabe mucho del Cádiz de esta temporada: "No le he visto ningún partido al Cádiz este año, aunque mis colaboradores sí lo han seguido y sabemos que va a ser muy complicado porque ya no hay ningún rival fácil en ninguna categoría, pero ahora tenemos un partido importante con el Albacete y aún queda mucho tiempo para saber de qué jugadores dispondremos para ese choque."
Por su parte, Víctor Espárrago se muestra en declaraciones a Diario de Cádiz, igual de cauto que su colega, y prefiere pensar primero en el choque ante el Málaga B del próximo sábado: "tenemos antes un partido de Liga con el Málaga B por delante, que es lo más importante y la Copa está todavía muy lejos. Nos ha tocado el Betis y saldremos a ganar. El Betis ha empezado la Liga un poco flojo y ha ido mejorando poco a poco; es un equipo que viene bien y está buscando la regularidad que debe tener y va por buen camino. Hay que hablar con el presidente sobre intereses económicos y deportivos y ver qué es lo que se pretende, pero saldremos al campo a dar lo máximo. Nos vamos a tomar la Copa con toda la seriedad, pero con los medios que tenemos, porque estamos con un virus y han caído otros dos jugadores juveniles. Vamos a entrar a ganar el partido, pero vamos a ver con qué gente podemos ganar."
Este encuentro ofrece multitud de estadísticas y reencruentos. Empecemos por jugadores que se enfrentan a sus excompañeros. El caso más clamoroso es el de Oli, que vistió la camisola verdiblanca durante tres temporadas, pero que ahora es el buque insignia del submarino amarillo, la afición le adora y la plantilla le muestra un tremendo respeto y admiración, que simboliza el brazalete de capitán que luce desde hace ya varios meses, pese a su relativo poco tiempo como integrante de la familia cadista. En declaraciones al popular rotativo gaditano, el asturiano comenta que "estoy muy contento, es el equipo con el que me quería enfrentar porque tengo un pasado allí, buenos amigos y un gran recuerdo de un club donde me trataron muy bien. Se suele decir que el futbolista que pasa por el Betis se convierte en bético para toda la vida y es verdad, es un club muy especial. Será muy bonito jugar contra ello. Sabíamos que medirnos contra un Primera nunca es sencillo, pero seguro que a los jugadores del Betis no les habrá hecho ninguna gracia porque saben que el Carranza es un campo con mucha presión y donde es muy complicado sacar algo positivo. El otro día perdimos con un gol en fuera de juego, pero el ambiente que se vive es excepcional y se lo vamos a poner muy complicado, aunque sabemos que se trata de una gran plantilla y da igual quién juegue porque el nivel es alto."
Pero no será el único que se vea en esta tesitura. Juanito, central bético, llegó hasta el filial del conjunto amarillo, y está muy unido al Cádiz, de hecho acudió este verano a la Escuela de Fútbol. También está en las filas del equipo de Lopera el roteño Pablo Niño, que jugó cedido en el Cádiz en la temporada 01-02. Además, Cañas, Joaquín y Melli tienen raíces en la provincia y les gustará volver.
Seguro que con diferente prisma lo verán Fredi y sobre todo Bezares, sevillistas declarados y a los que seguro no les amarga en absoluto dejar en la cuneta el eterno rival.
Sigamos con las coincidencias. El mejor resultado copero de la historia del Cádiz se produjo en la temporada 89-90, en que el equipo amarillo se plantó en semifinales ante el Real Madrid, que no tuvo piedad del rival débil. En ese camino hasta las semifinales, el penúltimo escollo que superaron los cadistas entonces fue precisamente el Betis. Por el contrario, el último partido oficial que han disputado Betis y Cádiz tuvo lugar en la temporada 93-94, con dos equipos que se encontraban en trayectorias muy diferentes. Los amarillos ya casi tenían el billete a la Segunda B, mientras que el Betis, tras un inicio de liga que también asustaba, realizó una remontada espectacular, que le permitió alcanzar la máxima división, empezando así una de sus épocas más importantes, con participación UEFA incluída. El entrenador que hizo aquel milagro era por aquel entonces ya Serra Ferrer, que desde aquella fecha (por cierto, ganaron los sevillanos por 3-0) tampoco ha vuelto a verse las caras con el Cádiz.
Este ha sido el último partido oficial, que no el último. El Betis ha sido un habitual del Trofeo Carranza en los últimos veranos. Especialmente emotiva fue su participación en la edición de 2000, única que se disputaron sólo dos equipos. El conjunto verdiblanco no sólo accedió a jugarlo de forma gratuita, sino que además donó una importante cantidad de dinero al club cadista que permitió aliviar la triste economía de la entidad, y pagar algunas mensualidades a sus jugadores, que de esta forma accedieron a comenzar la competición liguera. Un bello gesto que nunca podremos agradecer del todo, puesto que fue determinante en aquel angustioso verano en que parecía que la historia de nuestro equipo se iba al traste. En aquella ocasión (nunca importó tan poco el resultado) la escuadra bética se impuso por 3-0. Posteriormente los verdiblancos volvieron a participar en 2001 (en que se proclamaron de nuevo campeones, pero sin enfrentarse a los anfitriones), en 2002 (en que ganaron en la primera semifinal al Cádiz por 2-1) y en 2003 (donde repitieron resultado ante los cadistas en la Final de Consolación).
Por su parte, Víctor Espárrago se muestra en declaraciones a Diario de Cádiz, igual de cauto que su colega, y prefiere pensar primero en el choque ante el Málaga B del próximo sábado: "tenemos antes un partido de Liga con el Málaga B por delante, que es lo más importante y la Copa está todavía muy lejos. Nos ha tocado el Betis y saldremos a ganar. El Betis ha empezado la Liga un poco flojo y ha ido mejorando poco a poco; es un equipo que viene bien y está buscando la regularidad que debe tener y va por buen camino. Hay que hablar con el presidente sobre intereses económicos y deportivos y ver qué es lo que se pretende, pero saldremos al campo a dar lo máximo. Nos vamos a tomar la Copa con toda la seriedad, pero con los medios que tenemos, porque estamos con un virus y han caído otros dos jugadores juveniles. Vamos a entrar a ganar el partido, pero vamos a ver con qué gente podemos ganar."
Este encuentro ofrece multitud de estadísticas y reencruentos. Empecemos por jugadores que se enfrentan a sus excompañeros. El caso más clamoroso es el de Oli, que vistió la camisola verdiblanca durante tres temporadas, pero que ahora es el buque insignia del submarino amarillo, la afición le adora y la plantilla le muestra un tremendo respeto y admiración, que simboliza el brazalete de capitán que luce desde hace ya varios meses, pese a su relativo poco tiempo como integrante de la familia cadista. En declaraciones al popular rotativo gaditano, el asturiano comenta que "estoy muy contento, es el equipo con el que me quería enfrentar porque tengo un pasado allí, buenos amigos y un gran recuerdo de un club donde me trataron muy bien. Se suele decir que el futbolista que pasa por el Betis se convierte en bético para toda la vida y es verdad, es un club muy especial. Será muy bonito jugar contra ello. Sabíamos que medirnos contra un Primera nunca es sencillo, pero seguro que a los jugadores del Betis no les habrá hecho ninguna gracia porque saben que el Carranza es un campo con mucha presión y donde es muy complicado sacar algo positivo. El otro día perdimos con un gol en fuera de juego, pero el ambiente que se vive es excepcional y se lo vamos a poner muy complicado, aunque sabemos que se trata de una gran plantilla y da igual quién juegue porque el nivel es alto."
Pero no será el único que se vea en esta tesitura. Juanito, central bético, llegó hasta el filial del conjunto amarillo, y está muy unido al Cádiz, de hecho acudió este verano a la Escuela de Fútbol. También está en las filas del equipo de Lopera el roteño Pablo Niño, que jugó cedido en el Cádiz en la temporada 01-02. Además, Cañas, Joaquín y Melli tienen raíces en la provincia y les gustará volver.
Seguro que con diferente prisma lo verán Fredi y sobre todo Bezares, sevillistas declarados y a los que seguro no les amarga en absoluto dejar en la cuneta el eterno rival.
Sigamos con las coincidencias. El mejor resultado copero de la historia del Cádiz se produjo en la temporada 89-90, en que el equipo amarillo se plantó en semifinales ante el Real Madrid, que no tuvo piedad del rival débil. En ese camino hasta las semifinales, el penúltimo escollo que superaron los cadistas entonces fue precisamente el Betis. Por el contrario, el último partido oficial que han disputado Betis y Cádiz tuvo lugar en la temporada 93-94, con dos equipos que se encontraban en trayectorias muy diferentes. Los amarillos ya casi tenían el billete a la Segunda B, mientras que el Betis, tras un inicio de liga que también asustaba, realizó una remontada espectacular, que le permitió alcanzar la máxima división, empezando así una de sus épocas más importantes, con participación UEFA incluída. El entrenador que hizo aquel milagro era por aquel entonces ya Serra Ferrer, que desde aquella fecha (por cierto, ganaron los sevillanos por 3-0) tampoco ha vuelto a verse las caras con el Cádiz.
Este ha sido el último partido oficial, que no el último. El Betis ha sido un habitual del Trofeo Carranza en los últimos veranos. Especialmente emotiva fue su participación en la edición de 2000, única que se disputaron sólo dos equipos. El conjunto verdiblanco no sólo accedió a jugarlo de forma gratuita, sino que además donó una importante cantidad de dinero al club cadista que permitió aliviar la triste economía de la entidad, y pagar algunas mensualidades a sus jugadores, que de esta forma accedieron a comenzar la competición liguera. Un bello gesto que nunca podremos agradecer del todo, puesto que fue determinante en aquel angustioso verano en que parecía que la historia de nuestro equipo se iba al traste. En aquella ocasión (nunca importó tan poco el resultado) la escuadra bética se impuso por 3-0. Posteriormente los verdiblancos volvieron a participar en 2001 (en que se proclamaron de nuevo campeones, pero sin enfrentarse a los anfitriones), en 2002 (en que ganaron en la primera semifinal al Cádiz por 2-1) y en 2003 (donde repitieron resultado ante los cadistas en la Final de Consolación).