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Obituario de Manolín Bueno

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Hoy es un día especialmente triste para el cadismo, pues nos ha dejado una de nuestras figuras más legendarias y señeras: Manuel Bueno Cabral, MANOLÍN BUENO.

Solo jugó una temporada en el Cádiz C. F., 29 partidos en la temporada 1958-59, con apenas dieciocho años, uno de los jugadores más jóvenes en debutar en el primer equipo. No obstante, la temporada anterior ya jugó con el primer equipo un partido de la Copa Sánchez Pizjuán. Antes había estado cedido en el Balón de Cádiz C. F., donde sufrió una grave lesión que estuvo a punto de apartarle del fútbol.

Su calidad y rapidez como extremo izquierdo enseguida llamó la atención de los grandes equipos de España y fue fichado por el Real Madrid, donde estuvo durante doce temporadas. En el equipo blanco no tuvo todo el protagonismo que su calidad merecía, pues por delante suya estaba Paco Gento, y entonces no había posibilidad de cambios durante los partidos. Se decía que Manolín era el segundo mejor jugador de España en su demarcación, lástima que el primero estuviera en su mismo equipo. En esa demarcación también destacaba otro excadista recientemente fallecido, Enrique Collar. También se decía que el entonces presidente madridista Santiago Bernabeu se negaba a desprenderse de Manolín para no reforzar a ninguno de sus rivales. Con el real Madrid ganó ocho Ligas, una Copa de Europa, una Copa Intercontinental y dos Copas de España.

Solo al final de su carrera, dejó el equipo madridista y jugó dos temporadas en el Sevilla F. C. Su retirada oficial la hace en el Balón C. F., volviendo a sus orígenes. Tras su retirada como futbolista profesional, Manolín volvió al Cádiz C. F. en 1976 para formar parte del equipo técnico, comandado por Enrique Mateos, que coronaría la temporada con el primer ascenso a Primera División.

Aunque Manolín nació en Sevilla (5 de febrero de 1940), enseguida tomó rumbo a Cádiz, pues su padre, Manolo Bueno, había sido fichado como portero en el Cádiz C. F. Al poco de retirarse su padre, a mediados de los años cuarenta, su vida siguió ligada al Cádiz C. F. y a Cádiz, pues su padre fue contratado como masajista y conserje del Campo de Deportes Mirandilla, con casa propia. La vida de Manolín, prácticamente desde su nacimiento, siempre estuvo ligada al fútbol. Todo giraba en torno al fútbol, conocía a todos los jugadores, que bromeaban y peloteaban con el joven Manolín, destacando desde muy pequeño sus enormes y especiales cualidades futbolísticas. Después de jugar en categorías inferiores, dio el salto al primer equipo casi por sorpresa, en el trofeo Carranza de 1958, lo que le bastó para formar parte del primer equipo de esta temporada. En su debut, pese a su juventud, marcó un gol y destaco especialmente, lo que hizo que todas las miradas se pusieran en él.

La vida de Manolín está merecidamente marcada por homenajes y reconocimientos, tanto del Cádiz C. F. como del Real Madrid, donde también es una institución. Manolín Bueno realizó el prólogo del Volumen 1 de los libros de la Historia del Cádiz C. F. Como epílogo a este humilde homenaje en reconocimiento a su figura, recordar algunas de sus emotivas palabras escritas en este prólogo:

El cadismo esta relacionado con mi familia desde los tiempos del viejo Mirandilla. Mi abuelo fue el conserje del Campo de Deportes Mirandilla (…) Mi padre fue guardameta del equipo amarillo (…) y tras su retirada, paso a ser masajista y conserje del estadio Mirandilla y posteriormente del estadio Ramón de Carranza, hasta su fallecimiento.

Recuerdo, de bien pequeño, mi vida en Mirandilla, vivía a cada instante el fútbol y el Cádiz. En ocasiones, los jugadores, durante el entrenamiento, me pedían que jugara con ellos un rato, pero mi madre no me lo permitía hasta que tomara la correspondiente dosis de pecho maternal.

Puedo asegurar, sin exagerar para nada, que el cadismo lo he mamado desde pequeño.