Julián Rubio ha conseguido en su debut al frente del banquillo cadista un valioso punto en La Rosaleda que puede ser fundamental para afrontar este final de temporada. El técnico manchego aseguraba en rueda de prensa que el Cádiz “no
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Julián Rubio ha conseguido en su debut al frente del banquillo cadista un valioso punto en La Rosaleda que puede ser fundamental para afrontar este final de temporada. El técnico manchego aseguraba en rueda de prensa que el Cádiz “no había pasado apuros en partido” y sólo “a raíz de la expulsión nos hemos tenido que someter al dominio del Málaga”.
En una semana escasa de trabajo el nuevo entrenador no ha tenido tiempo de hacer muchas cosas y lamentó algunos momentos “que se han dado en el partido que con un poco más de tiempo se podrían haber desarrollado de otra forma, pero no quiero buscar excusas”.
El empato cosechado ante el tercer clasificado llena de moral a los cadistas aunque Rubio advirtió que “será bueno si ganamos los otros partidos” y pronosticó que este próximo fin de semana “espero y deseo conseguir en Carranza la victoria que prácticamente nos de la salvación”.
La expulsión de Bezares por doble amonestación complicó gran parte de la segunda mitad y el técnico amarillo reconoció que “tenía el cambio preparado por Fleurquin” y anotó que “el equipo se ha agobiado un poco porque se ha quedado con un hombre menos en varias ocasiones y menos con el Albacete siempre ha obtenido un resultado negativo y eso pesa”.
La portería a cero es algo clave que el conjunto ha vuelto a recuperar después de varias jornadas: “Venimos de siete goles en contra y hoy hemos empatado a cero, creo que con solvencia”, enfatizó el albaceteño.
Por último, Julián Rubio huye de las cábalas y aseveró que no quiere “hacer cuentas. Quiero entrenar una semana más y darle un poco más de plus al equipo. El Sevilla Atlético es un rival joven y hay que jugar ese partido”.