Lucas Pérez también hizo balance de la temporada 25/26 tras la finalización del curso. El delantero cadista no dudó a la hora de elegir el momento más importante de la temporada: la salvación, por todo lo que significó para el equipo, la afición y el club.
“Lógicamente me quedo con la salvación”, afirmó Lucas. El atacante destacó especialmente el ambiente vivido en el JP Financial Estadio, el recibimiento de la afición y la unión que se generó en torno al equipo en el momento decisivo. “Esa es la unión que necesitábamos para lograrlo”, señaló.
Para Lucas Pérez, aquel día fue mucho más que una victoria o la certificación de un objetivo deportivo. El delantero lo definió como “un momento de liberación” para todos: “Para la afición, los jugadores, el cuerpo técnico y los empleados del club”. En ese sentido, lo considera “el momento clave” de la temporada.
En el plano individual, Lucas explicó que uno de sus grandes retos fue recuperar el tono físico y competitivo tras un periodo complicado. “A nivel individual, lógicamente, me quedo con ponerme a tono físico y a tono de competición de los compañeros”, reconoció. A nivel colectivo, valoró la capacidad del grupo para sostener la ilusión y revertir una situación difícil hasta conseguir la permanencia.
“El equipo consiguió mantener esas ganas, esa ilusión y poder revertir la situación para lograr la permanencia”, explicó. Para el delantero, el vestuario aprendió a convivir con el error y con la frustración de que las cosas no salieran como se esperaban. “Han aprendido a conllevar el error, a trabajar cada día para intentar que la situación mejorara”, afirmó.
Lucas también puso en valor el carácter y el compañerismo del grupo durante el tiempo que compartió vestuario. “Me llevo el carácter y el compañerismo de muchos jugadores”, aseguró. El atacante no quiso quedarse con un nombre concreto y destacó tanto a quienes tuvieron más protagonismo como a aquellos que jugaron menos: “Han estado ahí sumando todo el tiempo, y eso lo he podido percibir en estos dos meses o casi dos meses y medio”.
Con su habitual tono cercano, Lucas Pérez dejó también un mensaje de futuro para el cadismo: “Llamadme cuando vaya a ascender el Cádiz, por favor, para ver si marco el gol del ascenso y por lo menos dar una alegría, no para estar todo el tiempo triste”.
Por último, el delantero habló del significado personal que ha tenido esta etapa. Lucas explicó que le permitió revertir una situación individual complicada, después de estar tiempo sin jugar y de atravesar una etapa difícil tanto por motivos de salud como por otras circunstancias personales.
“Para mí ha significado poder revertir mi situación de estar tiempo sin jugar”, señaló. Además, se mostró satisfecho por haber podido aportar al equipo, no solo con goles, sino también en el día a día junto a sus compañeros: “He podido aportar, y no solo por el gol. Fuera también, en el día a día, he aportado a los compañeros, y así me lo han hecho saber”.
Lucas Pérez cerró su balance agradecido por el cariño recibido desde su llegada al Cádiz CF. “Me voy muy contento por hacer feliz a la afición del Cádiz”, afirmó. El delantero quiso subrayar el vínculo especial que mantiene con el cadismo: “El cariño y el respeto que siempre me han tenido, desde el primer día que llegué y cuando me marché, siempre lo guardaré con mucha admiración y mucho respeto”.