El capitán del Cádiz Club de Fútbol hizo balance del partido una vez el árbitro pitó el final: "Veníamos a este estadio ante un Atlético que es el equipo más en forma de Primera tras el parón. Es un equipo que aprieta, que tiene gol y están enchufados. Nosotros, después de un desgaste titánico ante el Valencia, sabíamos que era muy complicado".
Inicio: "El primer gol nos ha hecho mucho daño y a ellos les ha metido en su plan de partido. Lo que digo es que hay que tener equilibrio, en los malos y buenos momentos.
Momento de la temporada: "Hemos pasado unos partidos claves para nosotros, seguimos vivos y solos un equipo que se maneja muy bien en estos contextos, vamos a una y sabemos manejar la presión. A resetear, aprovechar el fin de semana para descansar y resetear de estos partidos y seguimos en la pelea".
Optimismo: "No hay otra. Estamos curtidos en mil batallas. Sabemos de dónde venimos y nadie nos ha regalado nada. Somos una plantilla acostumbrada a trabajar, a estar en el barro. Nuestra gente está con nosotros, mas allá del resultado. Y lo dicho, ni un ápice de derrotismo, normalidad, equilibrio y Mallorca".