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General
Esfuerzo sin premio

Ya se sabe que no es fácil ganar en El Molinón, que es un campo difícil y que el Sporting aprieta mucho en su casa, pero más complicado es vencer cuando se sufre un arbitraje tan riguroso como el que ha padecido el Cádiz

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Ya se sabe que no es fácil ganar en El Molinón, que es un campo difícil y que el Sporting aprieta mucho en su casa, pero más complicado es vencer cuando se sufre un arbitraje tan riguroso como el que ha padecido el Cádiz esta tarde.

El resultado, 4 a 2 para los locales, es abultado, pero el esfuerzo y el derroche que han realizado los jugadores amarillos en el verde césped del conjunto asturiano ha sido mayor. El encuentro comenzaba con un rápido golpe del Sporting, ya que Barral anotó el primer gol partiendo de una posición muy ajustada.

El tanto inicial del Sporting no desarmó al Cádiz, que reaccionó con un sensacional Lucas Lobos. El argentino tomó el mando del juego amarillo y dio una magistral asistencia a Gastón Casas para que estableciera la igualada. Corría el minuto 13 y el marcador reflejaba de nuevo las tablas y el público de El Molinón comenzaba a recordar el vibrante 5-4 de la temporada pasada.

La primera decisión rigurosa del colegiado madrileño Del Cerro Grande fue expulsar, con roja directa, a Gonzalo Vicente por una supuesta agresión. El Cádiz se quedaba con diez jugadores con una hora por delante de juego. Pero a pesar de estar en inferioridad, Abraham Paz estuvo a punto de adelantar al Cádiz, sacando la defensa rojiblanca su remate sobre la línea de gol.

En la reanudación el Sporting volvió a golpear de nuevo. En el 50’ Kike Mateo aprovechó un centro de Pina para volver a adelantar a su equipo. Los locales estaban con ganas y los visitantes no escondían las suyas, por lo que el partido era vibrante y ofrecía alternativas en el marcador.

La acción que condicionó el resultado llegó en el minuto 18 de la segunda parte. Paz lanzó una de sus habituales diagonales para Gastón Casas y éste fue derribado dentro del área. Penalti. El jugador sportinguista sólo vio la amarilla cuando la ocasión de gol era manifiesta y hubiera merecido la roja. Después, el argentino anotó desde los once metros, pero el gol no subió al marcador porque el colegiado mandó repetir el lanzamiento, ¿el motivo? Invasión del área. El segundo lanzamiento era detenido por Roberto.

Así las cosas, Calderón echó toda la carne en el asador e introdujo en el terreno de juego a Dani y a Pavoni en un doble cambio, pero fue el Sporting el que puso tierra de por medio anotando dos goles en acciones rápidas. El 3 a 1 lo anotó Luis Morán y el 4 a 1 Diego Castro. De una posible igualada se pasó a un marcador de escándalo, que se encargó Dani de maquillar en las postrimerías del choque.
Los jugadores del Cádiz se dejaron la piel en el campo, pero no obtuvieron su premio, o no les dejaron. Lo que es innegable es que no bajaron los brazos y realizaron un gran esfuerzo.

La única nota positiva fue el retorno a los terrenos de juego de Raúl López, que debutaba en Liga tras superar los problemas físicos que venía arrastrando.