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General
Emoción hasta la prórroga

Noche larga y complicada para el Cádiz, aunque con final feliz. El equipo de Espárrago obtuvo su pase para la siguiente ronda de la Copa del Rey, después de vencer al Albacete a domicilio por 1-2. Los amarillos necesitaron de la pr&oa

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Noche larga y complicada para el Cádiz, aunque con final feliz. El equipo de Espárrago obtuvo su pase para la siguiente ronda de la Copa del Rey, después de vencer al Albacete a domicilio por 1-2. Los amarillos necesitaron de la prórroga para dejar en la cuneta a los manchegos, que plantaron cara desde el primer minuto y que vendieron muy cara su eliminación.

Como ya habíamos anunciado en la previa de hoy, fueron numerosos los cambios en ambos equipos. En los visitantes, debutó en partido oficial Marc Bertrán, y pudimos por fin ver en acción a jugadores como Berizzo, Manolo Pérez, Mario Silva o Iván Ania, que esta temporada habían disfrutado de muy pocos minutos.

El Cádiz dejó claro quien jugaba en superior categoría cuando en el minuto 22, se adelantaba en el marcador, merced al tanto de Iván Ania, que había estado muy activo hasta ese momento, y que había recibido un centro medido de Estoyanoff.

Sin embargo, el “queso mecánico” no se dejó amilanar, y sin nada que perder, continuó con el mismo planteamiento que había llevado hasta entonces. El peso de la posesión empezó a caer de su lado, mientras que los andaluces se mostraban más tranquilos viendo venir a su rival. Una relajación que pagó cara, ya que al borde del descanso, los locales empataban tras aprovechar Pacheco un penalti.

En la segunda parte el equipo blanco se vino arriba, y dispuso de más dominio del cuero. Aunque el Cádiz no estaba a verlas venir: sus contragolpes llevaban auténtico pánico a las gradas, y eran un avance de lo que terminaría ocurriendo poco después.

Pese a los intentos de ambas escuadras, al término de los noventa minutos el marcador registraba un empate que obligaba a jugar la prórroga. Un tiempo extra que no pudo comenzar de mejor forma. El eterno Oli, uno de los pocos habituales que había viajado a Carlos Belmonte, cabeceaba a las mallas el 1-2, que ponía las cosas muy de cara.

Lógicamente este tanto hizo que el Albacete se tirara a tumba abierta a por el empate, pero lo que se encontró fue la sentencia de Mirosaljevic en el minuto 112. El tanto del balcánico llevaba la tranquilidad a la sufrida afición amarilla, que ya se veía en la siguiente ronda.

Por fortuna no hizo falta el tanto del balcánico, y el Cádiz se marchaba de vuelta con el pase debajo del brazo, lo que le permite seguir soñando con tener un papel protagonista en esta competición. El próximo asalto, el 9 de noviembre.