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El Cádiz Club de Fútbol ha ofrecido esta mañana una rueda de prensa con el objetivo de aclarar varios asuntos que tienen confundido a gran parte del cadismo. En la comparecencia han estado presentes Antonio Muñoz Tapia, consejero de Infraestructuras y Desarrollo del club, José Mata, director general, y Tomás Mateo, ingeniero encargado del proyecto del videomarcador que el Ayuntamiento de Cádiz ha prohibido instalar en el Estadio Carranza por claros motivos políticos.
Muñoz Tapia ha querido comenzar su alocución explicando que “nunca pretendimos que se llegara a esta situación. Nos vemos abocados a ella por la cantidad de falsedades vertidas desde el Ayuntamiento. Hemos estado haciendo todo lo posible por no llegar a esto”. El origen de toda la polémica es de tipo político y lo ha dejado claro el consejero: “Es todo un tema político, nada técnico ni de seguridad. Es un chantaje electoralista y en el Cádiz estamos cansados de que se utilice al club por un puñado de votos. Que aparezca el logotipo de la Junta de Andalucía parece que es un delito en esta ciudad”.
Lo primero que se ha abordado es la rueda de prensa dada ayer por el Ayuntamiento. En relación a la misma, Muñoz Tapia ha vuelto ha ser contundente: “Los tres concejales que hablaron ayer no han estado en ninguna reunión, ni acerca del videomarcador, ni de la televisión. Ni Loaiza, ni Romaní, y Vicente Sánchez sí ha estado en alguna, pero de adorno, por tanto tienen un desconocimiento total del tema. Loaiza, el otro día, ni siquiera sabía cómo llegar hasta las gradas porque no conoce el Estadio”.
Para dar luz sobre los temas técnicos, ha estado presente Tomás Mateo, el ingeniero que ha llevado desde enero de 2006 todo lo concerniente al videomarcador. Este profesional, con más de treinta años de experiencia, ha presentado todos los informes técnicos y los estudios realizados desde que se pusieron a trabajar en el proyecto a principios del año 2006. En su detallada exposición ha desmontado el argumento puesto como excusa por el equipo de Gobierno municipal y ha demostrado que no se sostiene el argumento de que el videomarcador no se coloca por motivos de seguridad, esgrimiendo cifras que no sólo dejan claro que esta infraestructura puede sostenerse perfectamente, sino que hay incluso un amplio margen de seguridad en cuanto al peso y al viento.
Tanto Muñoz Tapia como José Mata explicaron pormenorizadamente lo sucedido en estos meses, y a los numerosos medios de comunicación presentes se les entregó un amplio informe al respecto.
El Cádiz comienza a hacer gestiones para la colocación de un videomarcador porque el Ayuntamiento en una reunión había expresado la imposibilidad de hacerse cargo del coste del mismo. Una vez que el Cádiz se decanta por la empresa Odeco, puntera en el sector, que se ha encargado de las instalaciones en el Santiago Bernabéu, Ruiz de Lopera, Sánchez Pizjuán, Son Moix, Getafe, Sardinero y un largo etcétera., se pone en contacto a dicha empresa con el arquitecto municipal, Alejandro Jones. Desde el Ayuntamiento se facilitan todos los datos técnicos del estadio a Odeco y se comienza a trabajar.
Durante este periodo, el Cádiz comienza a tener reuniones con la Junta de Andalucía. Después de perder el patrocinio en las camisetas derivado del descenso de categoría, este organismo vio con muy buenos ojos patrocinar el videomarcador. Una vez consumado el acuerdo, la noticia sale numerosas veces en prensa, incluido el lugar de ubicación de la instalación y la empresa que lo financia. “Por tanto extraña mucho que desde el Ayuntamiento digan ahora que no sabían nada del marcador hasta hace unas semanas”, especificó Muñoz Tapia en la rueda de prensa.
Continuando con la comparecencia técnica, Tomás Mateo ha dejado muy claro todo lo concerniente a la seguridad y viabilidad de la colocación del videomarcador. Realizados todos los estudios necesarios con la información facilitada por el Ayuntamiento y FCC, no sólo es factible colocar una estructura de 17 toneladas como es en este caso el marcador, “sino que se puede llegar incluso a las 260 toneladas. Y por cierto, si no se puede colocar ¿cómo es posible que este proyectada una cubierta en el estadio que tendría mucho mayor impacto que el propio videomarcador?. Todo es una incógnita”, se pregunta Tomás Mateo.
Además, lo que en este caso le preocupaba más al ingeniero no es el peso, sino la fijación y el anclaje por los vientos. Se le encargó a la empresa Fischer un informe para los anclajes y a partir de ahí se hace unos refuerzos a los mismos y se reparte en toda la estructura. Todo estaba listo y ya sólo faltaba la licencia por parte del Consistorio. Las medidas de seguridad están perfectamente cubiertas. El Ayuntamiento da un permiso de ocupación de vía pública y en ese momento, se hace un acopio de material y se comienza a ensamblar una base antes de la colocación del videomarcador. “Es entonces cuando ante nuestra sorpresa, se nos impide seguir con esta primera fase de la obra y se paraliza”. Porque otro de los asuntos que conviene aclarar es que el Cádiz contó con la licencia para comenzar a recopilar el material y eso fue precisamente lo que hizo desde el día que todos pudieron ver cómo se utilizaba el vial anexo al fondo sur, donde se comenzó a montar una infraestructura que viene por partes debido a su tamaño.
A partir de entonces, explican los dirigentes cadistas, comienza el chantaje por la licencia. “El Ayuntamiento nos daría de nuevo vía libre:
-Si decimos que el videomarcador es del Ayuntamiento
-Si la Junta le da la subvención al Ayuntamiento.
-Si se quita la publicidad de la Junta
-Si el anuncio de la Junta se pone después de la elecciones
Un chantaje puro y duro”, sentencia Muñoz Tapia.
A cuentas del videomarcador, otro proyecto que tiene entre manos el Cádiz CF desde hace más de un año, la televisión del club, también se paraliza. Poniendo como excusa una invitación, que mostró ayer Romaní, en la que no aparecía la alcaldesa, el acuerdo Cádiz – Onda Cádiz se rompe. Lo que presentó el concejal era sólo una prueba de impresión que se le remite para las oportunas correcciones, no la invitación ya realizada a imprenta y enviada a las personalidades que se quería invitar para la presentación del medio el jueves día 14. Un nuevo ardid, por tanto, como represalia al acuerdo con la Junta.
Por todo esto se ha hecho necesaria esta rueda de prensa, en palabras de Muñoz Tapia: “No se puede consentir este chantaje, hemos estado callados durante mucho tiempo pero todo tiene un límite”. A su vez, José Mata, como ciudadano de Cádiz y no como director general del club, señaló que después de toda esta polémica se siente “tremendamente decepcionado con los dirigentes que tenemos”. El Cádiz ha sido nítido en todo este asunto y ha aclarado todo lo que tenía que aclarar, ahora son otros los que deben comenzar a decir la verdad y no poner más excusas. No obstante, el club se reserva el derecho a emprender cualquier tipo de acciones si se demuestra que puedan existir informes técnicos hechos al dictado del equipo de Gobierno o incluso manipulados.
Las pruebas gráficas también son contundentes: Adjunto a esta noticia se ofrecen, además de las fotografías de la rueda de prensa, el plano mostrado por el técnico con sus fechas, la portada del proyecto visado por el Colegio de Ingenieros –que al supervisarlo deja sin efecto cualquier otro informe- y el permiso concedido para acopiar los materiales del marcador.
Muñoz Tapia ha querido comenzar su alocución explicando que “nunca pretendimos que se llegara a esta situación. Nos vemos abocados a ella por la cantidad de falsedades vertidas desde el Ayuntamiento. Hemos estado haciendo todo lo posible por no llegar a esto”. El origen de toda la polémica es de tipo político y lo ha dejado claro el consejero: “Es todo un tema político, nada técnico ni de seguridad. Es un chantaje electoralista y en el Cádiz estamos cansados de que se utilice al club por un puñado de votos. Que aparezca el logotipo de la Junta de Andalucía parece que es un delito en esta ciudad”.
Lo primero que se ha abordado es la rueda de prensa dada ayer por el Ayuntamiento. En relación a la misma, Muñoz Tapia ha vuelto ha ser contundente: “Los tres concejales que hablaron ayer no han estado en ninguna reunión, ni acerca del videomarcador, ni de la televisión. Ni Loaiza, ni Romaní, y Vicente Sánchez sí ha estado en alguna, pero de adorno, por tanto tienen un desconocimiento total del tema. Loaiza, el otro día, ni siquiera sabía cómo llegar hasta las gradas porque no conoce el Estadio”.
Para dar luz sobre los temas técnicos, ha estado presente Tomás Mateo, el ingeniero que ha llevado desde enero de 2006 todo lo concerniente al videomarcador. Este profesional, con más de treinta años de experiencia, ha presentado todos los informes técnicos y los estudios realizados desde que se pusieron a trabajar en el proyecto a principios del año 2006. En su detallada exposición ha desmontado el argumento puesto como excusa por el equipo de Gobierno municipal y ha demostrado que no se sostiene el argumento de que el videomarcador no se coloca por motivos de seguridad, esgrimiendo cifras que no sólo dejan claro que esta infraestructura puede sostenerse perfectamente, sino que hay incluso un amplio margen de seguridad en cuanto al peso y al viento.
Tanto Muñoz Tapia como José Mata explicaron pormenorizadamente lo sucedido en estos meses, y a los numerosos medios de comunicación presentes se les entregó un amplio informe al respecto.
El Cádiz comienza a hacer gestiones para la colocación de un videomarcador porque el Ayuntamiento en una reunión había expresado la imposibilidad de hacerse cargo del coste del mismo. Una vez que el Cádiz se decanta por la empresa Odeco, puntera en el sector, que se ha encargado de las instalaciones en el Santiago Bernabéu, Ruiz de Lopera, Sánchez Pizjuán, Son Moix, Getafe, Sardinero y un largo etcétera., se pone en contacto a dicha empresa con el arquitecto municipal, Alejandro Jones. Desde el Ayuntamiento se facilitan todos los datos técnicos del estadio a Odeco y se comienza a trabajar.
Durante este periodo, el Cádiz comienza a tener reuniones con la Junta de Andalucía. Después de perder el patrocinio en las camisetas derivado del descenso de categoría, este organismo vio con muy buenos ojos patrocinar el videomarcador. Una vez consumado el acuerdo, la noticia sale numerosas veces en prensa, incluido el lugar de ubicación de la instalación y la empresa que lo financia. “Por tanto extraña mucho que desde el Ayuntamiento digan ahora que no sabían nada del marcador hasta hace unas semanas”, especificó Muñoz Tapia en la rueda de prensa.
Continuando con la comparecencia técnica, Tomás Mateo ha dejado muy claro todo lo concerniente a la seguridad y viabilidad de la colocación del videomarcador. Realizados todos los estudios necesarios con la información facilitada por el Ayuntamiento y FCC, no sólo es factible colocar una estructura de 17 toneladas como es en este caso el marcador, “sino que se puede llegar incluso a las 260 toneladas. Y por cierto, si no se puede colocar ¿cómo es posible que este proyectada una cubierta en el estadio que tendría mucho mayor impacto que el propio videomarcador?. Todo es una incógnita”, se pregunta Tomás Mateo.
Además, lo que en este caso le preocupaba más al ingeniero no es el peso, sino la fijación y el anclaje por los vientos. Se le encargó a la empresa Fischer un informe para los anclajes y a partir de ahí se hace unos refuerzos a los mismos y se reparte en toda la estructura. Todo estaba listo y ya sólo faltaba la licencia por parte del Consistorio. Las medidas de seguridad están perfectamente cubiertas. El Ayuntamiento da un permiso de ocupación de vía pública y en ese momento, se hace un acopio de material y se comienza a ensamblar una base antes de la colocación del videomarcador. “Es entonces cuando ante nuestra sorpresa, se nos impide seguir con esta primera fase de la obra y se paraliza”. Porque otro de los asuntos que conviene aclarar es que el Cádiz contó con la licencia para comenzar a recopilar el material y eso fue precisamente lo que hizo desde el día que todos pudieron ver cómo se utilizaba el vial anexo al fondo sur, donde se comenzó a montar una infraestructura que viene por partes debido a su tamaño.
A partir de entonces, explican los dirigentes cadistas, comienza el chantaje por la licencia. “El Ayuntamiento nos daría de nuevo vía libre:
-Si decimos que el videomarcador es del Ayuntamiento
-Si la Junta le da la subvención al Ayuntamiento.
-Si se quita la publicidad de la Junta
-Si el anuncio de la Junta se pone después de la elecciones
Un chantaje puro y duro”, sentencia Muñoz Tapia.
A cuentas del videomarcador, otro proyecto que tiene entre manos el Cádiz CF desde hace más de un año, la televisión del club, también se paraliza. Poniendo como excusa una invitación, que mostró ayer Romaní, en la que no aparecía la alcaldesa, el acuerdo Cádiz – Onda Cádiz se rompe. Lo que presentó el concejal era sólo una prueba de impresión que se le remite para las oportunas correcciones, no la invitación ya realizada a imprenta y enviada a las personalidades que se quería invitar para la presentación del medio el jueves día 14. Un nuevo ardid, por tanto, como represalia al acuerdo con la Junta.
Por todo esto se ha hecho necesaria esta rueda de prensa, en palabras de Muñoz Tapia: “No se puede consentir este chantaje, hemos estado callados durante mucho tiempo pero todo tiene un límite”. A su vez, José Mata, como ciudadano de Cádiz y no como director general del club, señaló que después de toda esta polémica se siente “tremendamente decepcionado con los dirigentes que tenemos”. El Cádiz ha sido nítido en todo este asunto y ha aclarado todo lo que tenía que aclarar, ahora son otros los que deben comenzar a decir la verdad y no poner más excusas. No obstante, el club se reserva el derecho a emprender cualquier tipo de acciones si se demuestra que puedan existir informes técnicos hechos al dictado del equipo de Gobierno o incluso manipulados.
Las pruebas gráficas también son contundentes: Adjunto a esta noticia se ofrecen, además de las fotografías de la rueda de prensa, el plano mostrado por el técnico con sus fechas, la portada del proyecto visado por el Colegio de Ingenieros –que al supervisarlo deja sin efecto cualquier otro informe- y el permiso concedido para acopiar los materiales del marcador.