Skip to main content
General
El Betis da la campanada

Cuando sobre el tapete no está el equipo local, está claro que el público del Carranza quiera por encima de todo, divertirse en su Trofeo, y aunque no fue el mejor partido que seguramente esperan hacer verdiblancos y madridistas esta

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!
Cuando sobre el tapete no está el equipo local, está claro que el público del Carranza quiera por encima de todo, divertirse en su Trofeo, y aunque no fue el mejor partido que seguramente esperan hacer verdiblancos y madridistas esta temporada, al menos pelearon desde el principio por el triunfo, alinearon a sus mejores jugadores, hubo muchos goles y emoción gracias a la tanda de penalties. Todos los ingrendientes para que, en definitiva, el respetable, puede decirse, sin miedo a equivocarse, disfrutara de lo lindo con esta segunda semifinal, después del alegrón que nos dieron los nuestros en la primera de ellas. Seguramente todos tenían sus preferencias a la hora de elegir adversario para la Gran Final de mañana, aunque finalmente será a los verdiblancos a los que habrá que derrotar para levantar el séptimo Trofeo. El Madrid deberá seguir esperando para llevarse a sus vitrinas de nuevo al Trofeo de los Trofeos.

El Betis comenzó bien el choque, asentado sobre el terreno de juego, y con clara estrategia de aguantar las embestidas de su rival y tratar de sorprenderlo a la contra. Y vaya si lo llevó a cabo. Apenas se habían jugado ocho minutos cuando Dani, habilitado por un excelente pase de Edu entre líneas, se escapó solo y ante la salida de Casillas, cruzó con precisión para llevar el 1-0 al marcador. Salían así los de Irureta de forma fulgurante, demostrando claramente que no se tomaban este encuentro como uno más de pretemporada.

REACCIÓN DEL MADRID

Si decimos que los heliopolitanos salieron al campo con la idea dejarle el cuero al Madrid, ni que decir tiene que tras adelantarse en el marcador esta estragegia caló en grado máximo en los verdiblancos. El Madrid de Capello sacó entonces sus galones, y se hizo con la posesión sin más objetivo que darle la vuelta a la situación. A partir de entonces y hasta el descanso, el choque, salvo alguna jugada aislada, fue siempre un monólogo que apuntaba en todos sus lances a la portería de Doblas, al que en oleadas, intentaban batir los Raúl, Beckham, Roberto Carlos, Cassano, Van Nistelroy e incluso alguna que otra vez, el mismo Emerson.

ACOSO MADRIDISTA CON UN GRAN RAÚL

Por momentos, los merengues asediaban sin respiro a su rival, aunque no terminaban de encontrar la autopista que llevaba al gol. Sin duda merece ser destacado el papel de Raúl en este primer tiempo (Capello lo incluyó en la tacada de cambios del descanso), que recordó al de sus mejores años. Presente tanto en ataque, como en ayudas en defensa, contagió con su espíritu de lucha a sus compañeros. La cruz de la moneda fue Cassano, que pese a estar realizando una pretemporada notable y a intentarlo por todos sus medios, no tuvo su día.

El cántaro fue a la fuente una y otra vez, y acabó, como no podía ser de otra manera, rompiéndose, aunque de forma inmerecida. Y es que los madridistas, a falta de cinco minutos para el descanso, se encontraron con un penalti a favor por manos de Romero dentro del área, aunque el jerezano nunca tuvo voluntad de pegar al balón, más bien todo lo contrario, el cuero le golpeó a él. El árbitro, por un mal consejo de su linier, concedió la pena máxima, y Van Nistelroy, con un lanzamiento excelente, raso y ajustado al palo, estableció el empate.

Eran los mejores minutos sin duda de los nueve veces campeones de Europa, y pese a que ya restaba poco para el intermedio, no levantaron el pie del acelerador, apretando a un rival que moralmente se vio afectado por perder el trabajo de casi cuarenta minutos en una acción puntual. El Madrid demostró porque se pagan grandes cantidades por determinados jugadores, que pueden decidir partidos con un toque de calidad. Eso es lo que vimos ya en el minuto 45: excelente pared del ariete holandés del equipo blanco, que habilitó a Cassano en la derecha. El italiano avanzó, levantó la cabeza y dio el pase de la muerte para que Raúl (que había provocado el penalti y que volvía a aparecer en el momento decisivo) hiciera el 1-2. Para los que anden bien de memoria, el gol fue prácticamente calcado del que consiguió el capitán de la Selección hace un año en el partido inaugural de la pasada temporada, y que dio entonces los tres puntos al Madrid, a costa de un Cádiz que mereció más.

EL BETIS NO SE RINDE

Seguramente alguno que otro pensaría que visto lo visto en el primer tiempo, el Betis estaba ya sentenciado de cara a la reanudación. Nada más lejos de la realidad. Igual que hicieran los madrileños anteriormente, los verdiblancos no se resignaron a su suerte, y decidieron reestablecer la igualada a fuerza de tener el balón, mimarlo, y esperar hasta encontrar el fallo de la defensa rival. Joaquín, totalmente desaparecido en la primera mitad, empezó a dejarse ver, y eso lo nota mucho su equipo, incluso si no se muestra en su mejor nivel, como era el caso de hoy.

Seguramente tampoco ayudó al Madrid el concurrido cambio que su entrenador decidió hacer durante el descanso. Cuatro jugadores (tres de ellos de ataque) abandonaron el campo para dar entrada a otros tantos, y lógicamente el equipo necesitó de un buen rato para aclimatarse a tanto relevo. Capello quiso dar minutos muchos de los importantes jugadores que tiene en su banquillo, pero eso le costó, al quitar a Raúl y a un Javi García que si continúa así, puede convertirse en el próximo referente de este conjunto, perder presencia en el centro del campo, donde se hicieron enormes Assunsao y Rivera, que se llevaban prácticamente todo.

MERECIDO PREMIO

El Betis estaba siendo muy superior a su rival, y encontró lo que hacía varios minutos venía mereciendo. El brasileño Assunsao disfrutó de algunos golpes francos, provocados por el movimiento entre líneas de los pupilos de Irureta, que muchas veces los defensas madridistas sólo pudieron para en falta. Cuando hablamos del ex de la Roma, eso es mucho conceder. En una de estas faltas, la defensa de Capello tiró mal el fuera de juego, dejando solos a cuatro jugadores frente a Casillas. El centro con rosca fue dejado en bandeja por Joaquín a Dani, que metió la testa para hacer el segundo de su equipo y de su cuenta particular. El de Triana demuestra una vez más que muchas veces los clubes se empeñan en buscar fuera lo que tienen en casa, en este caso, goles.

CALMA CHICHA

Con el empate, ambos conjuntos decidieron darse un respiro. Si bien eran los sevillanos los que seguían llevando la batuta, las apariciones eran ya más esporádicas, con menos frecuencia. El principal peligro seguían siendo las internadas de Joaquín y sobre todo, todo lo que sacaba Assunsao. Por su parte el Madrid se ahogaba cada vez más en su juego. Van Nistelroy, que en la primera parte había sido una pesadilla para los centrales béticos, pasó a casi no rascar bola, y es que su equipo apenas le proveía de pases que le dieran alguna opción. Tampoco Cicinho aportó la profanidad esperada, y ni Baptista ni Robinho se erigieron en los conductores del juego blanco.

En el minuto 70 se produjo una jugada que explicaba muy bien el atasco que sufrían los blancos. Sergio Ramos se recorrió casi toda la banda derecha para adentrarse él mismo en el área y tras hacer un regate más propio de un pelotero brasileño que de un central, disparó contra la red, aunque por fuera. Que en un central jugando del lateral derecho tuviera que fabricarse una jugada en solitario habla por sí mismo.

INESPERADO GOL, E INESPERADO EMPATE

El choque, descaradamente ya venido a menos con respecto al primer tiempo, apuntaba a la tanda de penalties, como ya pasara esta tarde entre Cádiz y Villarreal. Sin embargo, la calidad de los hombres del Madrid (esta es la suerte de los grandes equipos, el recurso de la acción individual cuando el bloque no encuentra el camino) volvió a desnivelar la balanza.

En este caso fue Cannavaro. El transalpino se encontró en la frontal con un rechace y sin dar tiempo a la zaga bética a echársele encima, sacó un latigazo que entró pegado al palo derecho de Doblas. Simplemente imparable. Los de Capello se encontraban así con una ventaja con la que seguramente no contaban, pero que por supuesto, no estaban dispuesto a volver a peder.

Sin embargo, faltando tres minutos para el final y cuando ya el pescado parecía vendido (Irureta hizo cuatro cambios casi seguidos), el colegiado les pagó con la misma moneda que en el primer tiempo. Otro penalti dudoso (en el mejor de los casos, habría que haber señalado libre indirecto) permitió, esta vez al Betis, volver a nivelar el marcador, esta vez a tres.

Y gracias, porque a tiro de piedra del final del choque, Dani estuvo a punto de culminar una gran noche para él y para su equipo, de no haber tenido que pelear en velocidad una escapada en solitario con Roberto Carlos, en un contragolpe que se produjo tras un lanzamiento de falta fallido del brasileño. Algunos lo querían jubilar ya, pero el lateral demostró con esta recuperación espectacular, que aún tiene mucha cuerda.

EMOCIÓN HASTA EL ÚLTIMO INSTANTE

Empezó lanzando Fernando para el Betis, y aunque Casillas le adivinó el sitio, anotó su penalti. Van Nistelroy, como hiciera en el primer tiempo, no dio ninguna opción a Doblas, con otro disparo raso. El joven Cañamero acusó la presión y ejecutó muy mal su tiro, pero el cuero le botó a Casillas justo antes de cogerlo, y el canterano bético pudo respirar tranquilo. Robinho respondió con una “paradinha” muy propia de su país, engañando por completo al arquero. Por el mismo sitio y con un lanzamiento parecido, Miguel Ángel puso el 3-2. La misma suerte que tuvo Cañamero la tuvo luego Baptista, que vio como el balón se colaba por debajo del brazo de Doblas. Empate de nuevo.

Melli no quiso ser menos que sus compañeros, y lanzó también a la izquierda de Casillas, que solo pudo ver entrar el balón. Nadie quería fallar, Sergio Ramos tampoco. El sevillano le propinó un fortísimo puntapié al cuero, que entro por el palo derecho. Edu acababa de tirar el penalti que supuso el empate en el tiempo reglamentario, pero aún le quedaba pólvora para marcar también el quinto de su equipo. Sólo quedaba un lanzamiento, que fue para Roberto Carlos. Casi nadie esperaba el fallo del brasileño, que suele mandar obuses cuando de estos lances se trata. Así fue, pero esta vez sí Doblas acertó al tirarse, y seguro que el balonazo que se llevó no le dolió lo más mínimo, y es que valía nada menos que el pase a la final del Trofeo de los Trofeos, que otro año más, volverá a ser entre Betis y Cádiz.

INCIDENCIAS
Llenazo absoluto en las gradas del Ramón de Carranza, en la segunda semifinal del TrofeoPaco Gento, mítico jugador del Real Madrid, fue homenajeado antes del duelo


ÁRBITRO
Sr. Ramírez Domínguez, del colegio andaluz. Estuvo asistido por Marañón Canzón y por Matías Caballero


GOLES
1-0. Minuto 8. Dani
1-1. Minuto 43. Van Nistelrooy
1-2. Minuto 46. Raúl
2-2. Minuto 60. Dani
2-3. Minuto 76. Cannavaro
3-3. Minuto 88. Edu


ALINEACIONES
BETIS REAL MADRID
13Doblas 1Casillas
2Melli 2M.Salgado´46
4Juanito 5Cannavaro
5Rivas 4Sergio Ramos
3Romero´46 3Roberto Carlos
20Assunsao´81 20Emerson
18Rivera´83 26Javi García´46
17Joaquín´85 23Beckham´79
10Edu 7Raúl´46
11Dani 18Cassano´46
24Maldonado´64 17V.Nistelroy
1Contreras 12Diego
23Benjamín 25Adán
6Lembo 6Helguera´79
22Fernando V.´46 19Woodgate´46
9Fernando´83 24Mejía
14Capi´64 15Raúl Bravo
19Cañamero´85 11Cicinho´46
21Miguel Ángel´81 8Baptista´46
15Nano 10Robinho´46
30Juanfran


TANDA DE PENALTIES
FernandoO Van NistelrooyO
CañameroO RobinhoO
Miguel ÁngelO BaptistaO
MelliO Sergio RamosO
EduO Roberto CarlosX