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Doce más dos son veinticinco
Lo reconozco. Las matemáticas nunca han sido mi fuerte. Si las aprobé en el pasado, fue porque me pasaron alguna que otra manita, y eso de las chuletas también anduvo a la orden del día. De vez en cuando hubo quien me sopló algún examen por la ventana (y lo digo porque quizás mi expediente ya ha prescrito). Y así, de forma clandestina, fui superando las pruebas a las que me sometían los números.
Por desconocimiento, soy capaz de poner en duda que dos y dos sean cuatro. Que me lo demuestren. Y más en el fútbol. Aquí sí que no hay aritmética que valga. Lo de las medias, y lo de los puntitos para amarrar permanencias, o ascensos, o descensos, o lo que sea, no es ciencia exacta. Y quien piense así, se equivoca.
Pruebas. Aquí las tienen. El año pasado, me llevé una bronca del quince con mi jefe en AS, Carlos Cariño, porque le propuse hacer el siguiente reportaje en navidades, cuando más ‘pelados’ de historias andamos los plumillas. ‘Si el Cádiz gana todas los partidos de casa, sube a primera matemáticamente aún perdiendo todo los de fuera’. ¿Saben lo que me dijo?. ‘Alvarito, te tienes que poner las pilas’. Pocos días después, se le hizo el comentario a Oli y la respuesta del ‘capi’ fue la siguiente; ‘las cuentas de la lechera no sirven para nada en el fútbol’. Y tenía razón.
Al final, se subió porque se ganaba fuera de casa y en el Carranza nos tenían maniatados, no fuimos campeones de invierno porque nos cansó más que nunca la cuesta de enero, y todo lo que habíamos vaticinado con esos numerillos, se quedó velando cubos de basuras con los periódicos caducos de noticias de auténtico interés.
Digo esto porque ahora llevamos seis puntos, y hay quien ya empieza a hacer números. ‘Con seis, y a este ritmo, al final de año tenemos 38, y con esa cifra la permanencia no está asegurada’. Bueno, aritméticamente, probablemente es así. Pero el balón es como yo, capaz de decir que doce más dos son veinticinco.
En definitiva, se han jugado ya seis partidos. De ellos, cuatro están en competición europea, uno llegó como líder al Carranza con un animal del área como es Baiano, y al que queda, el Racing, uno de los de ‘nuestra liga’, se le ganó. Si se fijan, contra el Villarreal nos anularon un gol claro, que estaba además precedido por un penalti tan grande como una casa. Y es que Espárrago tiene razón, que quieren que les diga.
La media actual no es buena, pero la imagen sí que lo es. Salvo ante el Osasuna, se ha dado la talla en todos los partidos. El experimento sin Oli ante el Celta ofreció buena cara y no se echó definitivamente de menos. No están entrando los nuevos fichajes de inicio, pero parece que cuando lo hacen, no desentonan con la normativa ‘Esparraguera’. O sea, que hay que dejarse de medias. Faltan puntos, eso sí que es verdad, pero también falta suerte. Por un día, mejor no aplicar aquello de ‘más madera’. Por ahora, preferimos la red, ¿Verdad Medina ‘Van Basten de la Bahía’?.
Nada, a dejarse de sumas, restas, divisiones y multiplicaciones. Y a seguir animando al Cádiz, que la olla de la bombonera es la que nos hace subir en la clasificación. Y gracias a la plantilla, claro. Como siempre. Faltaría más
Álvaro Rivero, delegado provincial Diario AS en Cádiz.
Lo reconozco. Las matemáticas nunca han sido mi fuerte. Si las aprobé en el pasado, fue porque me pasaron alguna que otra manita, y eso de las chuletas también anduvo a la orden del día. De vez en cuando hubo quien me sopló algún examen por la ventana (y lo digo porque quizás mi expediente ya ha prescrito). Y así, de forma clandestina, fui superando las pruebas a las que me sometían los números.
Por desconocimiento, soy capaz de poner en duda que dos y dos sean cuatro. Que me lo demuestren. Y más en el fútbol. Aquí sí que no hay aritmética que valga. Lo de las medias, y lo de los puntitos para amarrar permanencias, o ascensos, o descensos, o lo que sea, no es ciencia exacta. Y quien piense así, se equivoca.
Pruebas. Aquí las tienen. El año pasado, me llevé una bronca del quince con mi jefe en AS, Carlos Cariño, porque le propuse hacer el siguiente reportaje en navidades, cuando más ‘pelados’ de historias andamos los plumillas. ‘Si el Cádiz gana todas los partidos de casa, sube a primera matemáticamente aún perdiendo todo los de fuera’. ¿Saben lo que me dijo?. ‘Alvarito, te tienes que poner las pilas’. Pocos días después, se le hizo el comentario a Oli y la respuesta del ‘capi’ fue la siguiente; ‘las cuentas de la lechera no sirven para nada en el fútbol’. Y tenía razón.
Al final, se subió porque se ganaba fuera de casa y en el Carranza nos tenían maniatados, no fuimos campeones de invierno porque nos cansó más que nunca la cuesta de enero, y todo lo que habíamos vaticinado con esos numerillos, se quedó velando cubos de basuras con los periódicos caducos de noticias de auténtico interés.
Digo esto porque ahora llevamos seis puntos, y hay quien ya empieza a hacer números. ‘Con seis, y a este ritmo, al final de año tenemos 38, y con esa cifra la permanencia no está asegurada’. Bueno, aritméticamente, probablemente es así. Pero el balón es como yo, capaz de decir que doce más dos son veinticinco.
En definitiva, se han jugado ya seis partidos. De ellos, cuatro están en competición europea, uno llegó como líder al Carranza con un animal del área como es Baiano, y al que queda, el Racing, uno de los de ‘nuestra liga’, se le ganó. Si se fijan, contra el Villarreal nos anularon un gol claro, que estaba además precedido por un penalti tan grande como una casa. Y es que Espárrago tiene razón, que quieren que les diga.
La media actual no es buena, pero la imagen sí que lo es. Salvo ante el Osasuna, se ha dado la talla en todos los partidos. El experimento sin Oli ante el Celta ofreció buena cara y no se echó definitivamente de menos. No están entrando los nuevos fichajes de inicio, pero parece que cuando lo hacen, no desentonan con la normativa ‘Esparraguera’. O sea, que hay que dejarse de medias. Faltan puntos, eso sí que es verdad, pero también falta suerte. Por un día, mejor no aplicar aquello de ‘más madera’. Por ahora, preferimos la red, ¿Verdad Medina ‘Van Basten de la Bahía’?.
Nada, a dejarse de sumas, restas, divisiones y multiplicaciones. Y a seguir animando al Cádiz, que la olla de la bombonera es la que nos hace subir en la clasificación. Y gracias a la plantilla, claro. Como siempre. Faltaría más
Álvaro Rivero, delegado provincial Diario AS en Cádiz.