Brian Oliván aspira a la titularidad tras la lesión de Luis Ruiz, la misma circunstancia que le sacó del once cuando sufrió una microrrotura fibrilar: "Llegó en el momento más inoportuno porque me encontraba muy bien. Ahora estoy contento porque sé que puedo ayudar al equipo".
El lateral reconoce que el vestuario ha alcanzado su mejor momento de la campaña: "En estos últimos partidos hemos sacado resultados y todos tenemos mucha confianza. Eso es bueno para todo el equipo. Siempre hemos sido sólidos, pero en algunos partidos nos ha faltado madurez y lo hemos alcanzado". Pero sí avisa que queda mucho por luchar: "La Segunda es una liga muy competitiva donde los partidos se hacen muy largos".
Pensando en el viernes, Brian no quiere confianzas ante el Nástic: "Por mucho que estén abajo será un partido complicado. El año pasado jugaron playoff y tienen buenos jugadores. Cuando un equipo está herido es mucho más complicado que otro".