CCF / Trofeo Carranza / Historia

Historia

El Trofeo Carranza seguramente es en Cádiz algo más que un cuadrangular entre equipos de fútbol. Cuando José León de Carranza, Vicente del Moral y la directiva del Cádiz CF, encabezada por Juan Ramón Cilleruelo, organizaron el primer Trofeo Ramón de Carranza, no podrían llegar a imaginar que además de convertirse en el torneo más importante del verano futbolístico, iba a llenar a la ciudad de vida e realmente se convertiría en una fiesta más de Cádiz. Tan importante como sus carnavales o su Semana Santa.

Los aficionados al fútbol en Cádiz demandaban desde hacia años un nuevo “Stadium” que sustituyera al pequeño y vetusto Campo de Deportes “Mirandilla”, en el que sus reducidas gradas de madera resultaban incomodas y ya no daban más de sí. El Campo del Mirandilla, que recibía su nombre de la denominación primaria del actual Cádiz C.F., estaba situado junto a la Plaza de Toros. En aquella época los toros eran el gran acontecimiento social. La sociedad gaditana estaba totalmente volcada con la fiesta nacional y en especial su alcalde, José León de Carranza, gran aficionado a los toros. Estas circunstancias complicaban en exceso la sustitución del “Mirandilla". El fútbol era secundario para la autoridad municipal y para colmo el Cádiz llevaba muchos años sin poder ascender a la ansiada 2ª división. Los aficionados sin desfallecer reclamaban constantemente al Ayuntamiento la necesidad del nuevo Stadium. Esta demanda social, junto con el hecho de que familiares del alcalde eran propietarios de unos terrenos a la entrada de la ciudad, en la zona de “La Laguna”, hicieron ver a éste que quizás la construcción del nuevo estadio daría vida a esta zona, un lugar casi campestre y muy alejado del centro urbano. Además, el cambio beneficiaba a un grupo de religiosas que construyeron un colegio sobre los terrenos que ocupaba el campo del “Mirandilla”.

A los aficionados eso de desplazarse tan lejos hasta prácticamente los límites de la ciudad no les hacia mucha gracia, pero la posibilidad de disponer de un escenario digno de la categoría de la ciudad, donde vitorear a sus jugadores, les hacía olvidar los inconvenientes del largo desplazamiento.

La construcción del nuevo estadio se puso en marcha y en el verano de 1955 el recinto deportivo estuvo totalmente construido para el beneplácito de los gaditanos.

Para mayor satisfacción de la hinchada cadista el equipo, tras doce años de calvario, conseguía en una complicada liguilla, en la que participaron ocho equipos, quedar campeón de la misma y ascender a la tan anhelada 2ª División. De este modo se lograba reunir dos grandes acontecimientos para el mundillo futbolístico gaditano, la construcción de un moderno y espacioso estadio y el gran ascenso del Cádiz C.F. a la división de plata del fútbol nacional. Mayor satisfacción imposible.

Pero no todo era un camino de rosas. El equipo gaditano llevaba varias temporadas llenas de dificultades, con grandes problemas económicos. Se buscaron distintas fórmulas de financiación, como tómbolas, sorteos, bonos de ayuda, suscripciones, etc., y como había de esperar el Ayuntamiento también colaboraba cada año con una subvención de cien mil pesetas, importante cantidad para la época. Esta ayuda municipal presentaba ciertos inconvenientes: no llegaba al principio de la temporada, cuando más falta hacía, y que el entonces presidente de la entidad azul y gualda, Juan Ramón Cilleruelo, director de la fábrica de tabacos de Cádiz, tenía que hacer multitud de visitas al despacho de la alcaldía para recibir a cuentagotas el importe total de la subvención. Cilleruelo y sus compañeros de directiva pusieron su imaginación a funcionar y se les ocurrió que aprovechando la circunstancia de la inauguración del nuevo estadio, se podría celebrar la disputa de una Copa entre dos equipos de primera línea, de manera que los beneficios que se obtuvieran del evento irían directamente a las maltrechas arcas del club, a cambio de la referida subvención municipal.

Los dirigentes cadistas le transmitieron la idea al Delegado de Fiestas, Vicente del Moral Alonso, un reconocido gran cadista. Tras la aceptación de este se le trasladó la propuesta al señor alcalde, el cual tras oírla dio su aprobación. En la prensa local del día 7 de Julio de 1955 se publicaba la siguiente noticia: “El Ayuntamiento crea el trofeo anual “Ramón de Carranza”. Valorado en 100.000 pesetas, será disputado entre equipos de Primera División, a fin de mejorar y dar renombre a la ciudad. Se celebrará durante los festejos del mes de Agosto”. Como se observa la alcaldía aprovechó la brillante idea de los dirigentes cadistas para dotar a la ciudad de un torneo de gran categoría, que pusiera un brillante broche final a las fiestas veraniegas y al mismo tiempo lo dedicaría a la memoria del que fuera considerado como el gran alcalde de Cádiz, Don Ramón de Carranza.

Para la disputa de este primer trofeo “Ramón de Carranza” se pensó, como equipo puntero, en el Sevilla C.F. definido en la prensa de la época como “El gran club señor de Andalucía”. Para la contratación del club hispalense se aprovechó el gran cariño que profesaba hacia la ciudad de Cádiz su presidente, Ramón Sánchez Pizjuan. Con la elección del equipo sevillano se pretendía conseguir una gran afluencia de aficionados sevillistas que pasaban sus vacaciones estivales en la zona de la Bahía de Cádiz.

Para el otro club presente en el evento se pensó en un equipo que no fuera muy costoso pero que tuviera cierto renombre. Se contrató para ello al equipo portugués del Sporting de Lisboa. De este modo en la prensa local se anunciaba el 25 de Agosto que el “I Trofeo Carranza” lo disputarían el Sevilla y el Sporting de Lisboa el día 3 de Septiembre. Sin embargo dos días después de esta publicación el equipo luso daba marcha atrás y excusaba su no presencia por tener que enfrentarse el mismo día a la Selección de Yugoslavia.

Hubo que apresurarse para buscar otro potente club que se enfrentara al Sevilla. Se establecieron gestiones para contratar al Os Belenenses portugués o bien la Cultural Leonesa, pero ambos rechazaron la propuesta.

Al final, se contrató a prisa y corriendo a un equipo portugués que en un principio se le anunció en la prensa como el Athletic Club de Portugal, para posteriormente ser denominado Athletic Club de Lisboa, el cual según se indicaba venía reforzado por varios internacionales portugueses del Sporting de Lisboa; y es que el referido club al parecer era un equipo de segunda fila del país vecino, y prueba evidente de ello es que unos días después de disputar el Trofeo Carranza, el Jerez C.D., equipo de 2ª división, le vencía por 4 a 1 en el Trofeo de la Vendimia.

Para finalizar este relato indicar que el 2 de Septiembre de 1955 se inauguró el estadio “Ramón de Carranza” con el encuentro Cádiz C.F. – Barcelona C.F., con la Copa “Inauguración” en juego, ganándola el club catalán al vencer por 0 a 4 al conjunto local. Dos días después, 4 de Septiembre, se disputaba el I Trofeo “Ramón de Carranza”, venciendo el Sevilla por 2 a 1 al equipo luso del Athletic Club de Lisboa. Indicar que fue un éxito de público obteniendo el equipo gaditano muy buenos ingresos en sus arcas. El II “Trofeo Carranza” volvió a organizarlo el Cádiz C.F., con un único encuentro disputado por Sevilla y Atlético de Madrid, volviéndose a repetir el gran éxito del primero. Pero en el III Trofeo, conociendo el Ayuntamiento la gran rentabilidad que proporcionaba el evento, tomó las riendas del mismo apartando al Cádiz de dicho cometido, pasando a disputarse en la modalidad de cuadrangular.