Hombre, todos sabemos cual es la actitud de los grupos ultras. Y sobre todo si te vas a enfrentar a un grupo ideológicamente contrario. Los dos se buscan y se encuentran. O a lo mejor no se buscan, pero están deseando encontrarse y van predispuestos a eso.
Y al final el que lo paga es el aficionado de a pie, el que se piensa si llevar a sus hijos al fútbol cuando el visitante resulta que tiene un grupo ultra de derechas y claro, puede haber movida.