Aquà mi punto de vista de las Elecciones Autonómicas 2012.
1º) Participación menor. Un 62 % del censo electoral, frente al 72 % de participación en 2008, que coincidieron estos comicios con las Elecciones Generales. Me resulta sorprendente que siempre se hizo la reivindicación de que las Elecciones Autonómicas fueran separadas de las Generales para poder fomentar un debate propio. Aun asÃ, la campaña electoral se ha hablado de temas de polÃtica general (reforma laboral, recortes sociales a nivel Estatal, los Presupuestos ocultos de Rajoy, Gutel, Camps, Matas, etc.), asà que de debate andaluz poquita cosa.
2º) Amargo triunfo del PP y dulce derrota del PSOE. Que no sirve para cambiar la fotografÃa polÃtica. Griñán seguirá gobernando con el presumible apoyo de IU y Javier Arenas seguirá en la oposición pese a haber ganado hasta que desde la Dirección del PP se planteen poner a otra persona al frente del partido en AndalucÃa.
3º) Subida electoral de IU. Como votante de esta fuerza polÃtica es una buena noticia. Pero aun asÃ, con un PSOE en claro desgaste y con una crisis de imagen tremenda era para que IU hubiera crecido algo más. Quizás el hecho de que por parte del electorado de izquierdas se percibiera que los escaños de IU pudieran servir para aupar a Griñán al gobierno andaluz ésto haya supuesto un freno para que aglutinara a un electorado más radical y descontento con las polÃticas socialistas en AndalucÃa.
4º) El Parlamento andaluz sigue siendo un Parlamento poco plural. Se acentúa la fractura o" cleavage" del electorado en "electorado de izquierdas" y "electorado de derechas" y en sus diversas modulaciones. Cataluña o Euskadi tienen parlamentos multipartidistas porque a la tradicional fractura izquierda-derecha se une la fractura "nacionalista vasca/catalana-nacionalista española) y ésto hace que las opciones electorales sean más diversas y el electorado esté mucho más dividido.
5º) El futuro de AndalucÃa. El pueblo andaluz ha hablado. Y ha hablado con sabidurÃa. No coincido con aquellos que piensan que el cambio polÃtico sea imposible porque el pueblo andaluz es más inculto que otros o tenga un estómago más agradecido que otros pueblos donde tampoco se ha podido producir cambio polÃtico en décadas (Castilla y León, Galicia, Madrid, etc.). Ni creo que el votante socialista sea un votante que solo mire por su interés porque, de ser asÃ, ¿por qué no criticar que el funcionariado andaluz en masa se haya movilizado a favor del PP?). El PP sigue teniendo problemas para penetrar en la AndalucÃa más rural (que también vota y su voto vale lo mismo que la AndalucÃa urbana). Y la voz del pueblo andaluz ha sido que reconoce el trabajo del PP de estos últimos años en muchas ciudades y pueblos de AndalucÃa, que quiere pacto, que quiere un pacto de izquierdas, y que quiere un Pacto PolÃtico que sirva, entre otras cosas, para regenerar la vida polÃtica de AndalucÃa.
6º) Programa, programa, programa. El Pacto que se avecina debe ser, como he dicho antes, un Pacto que permita ante todo la regeneración democrática de AndalucÃa. Pero también debe servir para que AndalucÃa cambie su modelo productivo y que vaya más allá de la construcción, turismo y hostelerÃa. Existen 10 universidades públicas en AndalucÃa y siempre he pensado que sobre este gran recurso deberÃa pivotarse el cambio de modelo productivo. Por lo pronto un 30 % de desempleados asà lo exigen. Y lo que creo que demanda la ciudadanÃa es que este Pacto no sea un intercambio de sillones sino un acuerdo programático fuerte y que sea transformador de la realidad andaluza. Abandonemos los triunfalismos de la época del ladrillazo, reconozcamos que a dÃa de hoy tenemos un 30 % de fracaso escolar, que seguimos a la cola en cuanto a renta per capita y que con los niveles de desempleo actuales se hace inviable cualquier polÃtica encaminada a mantener y, llegado el caso, fortalecer el estado del bienestar.
7º) Situación de IU tras los Pactos. Un sector de la militancia de IU va a manifestar su malestar por la posibilidad de pactar con el PSOE. Existe el riesgo de que IU se convierta en una sucursal o marca blanca del PSOE y quede fagocitado en el futuro, lo cual serÃa una pérdida grande para nuestro exÃguo pluralismo polÃtico parlamentario. Si los Pactos no se basan en acuerdos programáticos serios y no se traslada bien a la ciudadanÃa que esos pactos persiguen realizar una polÃtica transformadora el riesgo de batacazo electoral en un futuro es posible.
Este es mi punto de vista. Buenos dÃas y.... A LA HUELGA GENERAL.