RuÃn y canallesco a dos partes. Uno por convocar cuando no tenÃa que convocar, lanzando el órdago al gobierno central sabiendo que no debÃa hacerlo, y el otro por desconvocarla de manera sibilina y muy malitencionada.
Mis más sinceros ánimos a mis amigos opositores, que tengo muchos y están todos hundidos.