La historia es que en esto del derecho deportivo, con la legislación antidopaje, se utiliza la presunción de culpabilidad, en lugar de la de inocencia. Se encuentra una sustancia anormal en el organismo y es el deportista el que está obligado a explicar de donde proviene, y al mismo tiempo se insta a las instancias superiores a dar una explicación plausible alternativa (en este caso la AMA o la UCI).
Demente, tolerancia 0, claro que sÃ. Si encuentras algún lugar en el que yo haya dicho que Contador no deba ser sancionado, enséñamelo, porque yo no lo recuerdo. Yo lo que sà tengo claro es que en este caso concreto hay algo más que un simple positivo, como en el caso que bien recuerdas tú, el de Valverde. Alejandro Valverde fue el cabeza de turco de la Operación Puerto y mataron su vida deportiva durante dos años sin haber dado un positivo nunca. En el caso de Alberto el positivo sà ocurrió, pero lo que a mi me mosquea es que la sanción sea la máxima posible cuando la sentencia del TAS explica que la opción más probable es la ingesta de un suplemento alimenticio contaminado. Viene a decir algo asà como: creemos que ha sido sin querer, no nos creemos lo del filete pero tampoco pensamos que sea una transfusión programada. Pero aún siendo probable que esto sea más una cuestión de mala suerte, te imponemos la máxima sanción posible.
Creo que en ambos casos se está tratando de ser ejemplar para compensar la mirada tolerante que hemos tenido durante tantos años en España con el dopaje. La reacción de los medios de comunicación españoles en la mayorÃa de los casos es la sobreprotección con nuestros deportistas (tendencia que empezó a cambiar hace bien poquito), y la imagen que se ha dado durante muchos años de cara al exterior es que España es el paraÃso del doping. Imagen que no tenÃa porqué ser errónea, por otra parte. Aunque en los últimos tiempos algo ha cambiado, tengo la sensación de que esto es un escarmiento, un, mirad: no lo hagáis más, que esto es lo que pasa. Y no sé, me parece que este caso concreto no es para una sanción máxima, ni mucho menos.
Quizás, se ha actuado de manera torpe polÃticamente, y Contador no ha estado fino. En un primer momento, según parece, la Federación Española le propuso un año de sanción, y la UCI y la AMA habrÃan aceptado esa sanción sin recurrir al TAS. Alberto se empeñó en que no estaba dispuesto porque creÃa firmemente en su inocencia, y Zapatero intervino para que fuera finalmente absuelto. Eso ha condicionado el caso como explicaba antes: la imagen desde fuera es que aquà todo es jauja y los polÃticos también tienen mano blanda. AMA y UCI se irritaron, apelaron, y este es el resultado. Vuelvo a insistir: con los datos del caso en la mano, injusto en mi opinión. (injusta la sanción, no la condena, para que quede claro).