Pero es lo que hay, el modelo o sistema que tenemos en España como en Europa, ha petado. La deuda pública de los países que se basan, principalmente, en el gasto en sanidad y educación es imposible de mantener. Y no es que no quiera, porque me parece involucionar, pero la situación de copago sanitario -en alguna fase- y privatización -también desde ciertas fases- de la educación, vamos a tener que sopesarla como solución precisamente a no perder el total sistema del bienestar. Suecia es el ejemplo más claro.
Para mi es esto lo que persigue el neoliberalismo que pensemos; que nos demos por vencidos y que este discurso vaya calando en la sociedad europea.
En el estado actual de las cosas es:
IN-SOS-TE-NI-BLEY te voy a explicar el porqué.
Aquí interactúan diversos factores: Tenemos el 60% del PIB de deuda pública, algo "asumible" comparando deudas públicas europeas. Pero nuestra deuda privada es monumental. Quiere decir esto que estamos con el agua al cuello. Un círculo vicioso donde confluyen 5 millones de parados que no aportan nada al sistema de seguridad nacional, los subsidios derivados de ésta, y además con el agravante del estancamiento económico y la crisis de deuda pública puesto en solfa por los especuladores.
La respuesta que creo que me vas a dar, va a ser de izquierdas, intuyo que eurocomunista. Supongo, vamos.
La receta de la izquierda, según Cayo Lara, es que fluya el crédito con los bancos -no sé cómo, pero critican el rescate, yo también-, meterle unos impuestos de antología a los que tengan una renta superior, obviando que son los que tienen que invertir y que, seguramente, irían a refugio de paraísos fiscales. Y luego para completar el círculo freirán a los pequeños y medianos empresarios a base de impuestos, con lo que va a ser peor el remedio que la enfermedad. Todo ello provocarán el hinchazón de lo público frente a la iniciativa privada que es la que mueve el sistema de seguridad social.
Para mí la receta que propone la derecha es mucho más coherente y razonable
tal como está montado el mundo. Impuestos bajos, IVA en su sitio sin nada de subidas, ayuda y financiación a PYMES, recapitalizar -sin estar de acuerdo- a los bancos para que fluya el crédito. Y con eso puede que se reactive el consumo. Con eso y austeridad y recortes. Y si la cosa funciona y cuadran los números entonces no tocar la sanidad y la educación. Mientras tanto,
sin gustarme -lo recalco-, hay que sacar dinero de donde haya. Y la sanidad y la educación, según Rubalcaba, planes ocultos de la derecha, estarán en esa lista negra de los neoliberales. Pero oiga, ¿es que ésta gente se cree que pueden endeudarse hasta las cejas con una economía en quiebra sin temer que haya que tocar cosas sagradas? Lo del PSOE es de vergüenza. Primero por el legado y segundo porque los mercados no nos dejan endeudarnos porque saben que no podemos pagar. Es simple.
No es que lo digan los neoliberales, es que estamos a pique de un repique. Es una elección, un mal menor a un desastre o una hecatombre definitiva. Estoy hablando de una solución transitoria mientras nos planteamos qué modelo y qué formato de economía vamos a ofrecer. Mientras tantos nos tendremos que joder y asumir el estropicio de algunos políticos. Pero repito, es lo que hay en esta sociedad capitalista. Reitero el ejemplo sueco por si alguien quiere buscarlo.