Este tipo de gastos son vergonzosos en la época en la que estamos. Lo triste es que esto que se dice de Salgado no es patrimonio exclusivo suyo. En muchísimas empresas públicas hay un aguinaldo de puta madre para los consejeros delegados y para los trabajadores de altas esferas. En algunos casos de estas empresas, los regalos por persona superan ese presupuesto.