Ocho hombres que aseguran haber sufrido abusos por parte de sacerdotes hace décadas dijeron que deseaban reunirse con el Papa en Malta y así lo cumplió Benedicto XVI. El Pontífice estuvo con ellos ayer por la mañana, durante su visita relámpago a la isla. “Fue un encuentro muy emocionante. Las víctimas llorábamos, los obispos lloraban y el Papa tenía lágrimas en sus ojos”, afirmó Joseph Magro, una de las víctimas con las que mantuvo el encuentro.
Otra de ellas, que se identificó con el nombre de Emanuel, indicó que “no me esperaba que esto pasara, lo hemos apreciado mucho”. Según explicó, el Papa dijo “sentir mucho” lo que les había pasado y que “seguirán luchando en los tribunales”. Benedicto XVI oró con las víctimas y aseguró que “la Iglesia hace y hará todo lo que está en su poder para investigar las acusaciones, entregar a la Justicia a las personas responsables de abusos y aplicar medidas concretas para proteger a los jóvenes en el futuro”.