Vale, todo lo expuesto está bien, estamos de acuerdo.
Hablemos de respetos a las mentalidad de cada uno, y apartemos nudistas por un lado, textiles por otro, las niñas del top-less mas alla, todo solucionado.
Pero como de respetos de mentalidades e ideología se trata, viene la comunidad musulmana en Cádiz y pide que se respete la suya y quiere un lugar acotado para ellos en el que sus mujeres puedan bañarse tranquilas y tapaditas y ellos y sus niños no tengan que estar forzados a ver niñas en bikini o en un bañador inmoral para ellos.
Luego vienen por ejemplo los mormones, que también tienen sus cosillas con respecto a la diferenciación de hombres y mujeres que no conozco en profundidad pero se que existen, y que también piden un lugar donde bañarse sin visiones molestas.
Si en Cádiz hubiesen judíos ortodoxos, ni os cuento, también pueden crearse grupos en contra de cualquier tipo de practica, por ejemplo el fumar, o comer pimientos asados por el olor que puede molestarles, los que comen pipas, el que sacude la toalla, habrá quien diga que las sombrillas de publicidad no deben usarse, o quien busque silencio y no quiera que el de las latas, las patatas o los camarones pregonen a menos de 20 metros de él.
También pueden protestar aquellos que no deseen ver barrigas cerveceras, o michelines tamaño XL, aduciendo que, aunque son partes del cuerpo, les molesta a ellos como a otros les molesta una picha, un chocho, o un par de tetas, así que también deberían tener los gorditos y gorditas un lugar acotado ¿no?
Habrá quien le moleste que algunas marías jueguen al bingo porque según él, puede fomentar la adicción al juego, o el que se irrita cuando la vecina de sombrilla llama al niño que está en la orilla a pleno pulmón mientras echa una cabezadita a las cuatro de la tarde, por tanto pedirá un lugar acotado para los "siesteros".
Sí, ya se que esta respuesta es un sinsentido, que es una exageración, pero, es una forma de llamar la atención a todos aquellos que buscan una playa a su medida y en consonancia con su mentalidad sin pensar que hay mucha gente diferente alrededor suya.