O el stock de pelotas de goma de las unidades antidisturbios se ha agotado o el Ministerio del Interior teme que la aguda crisis económica provoque un aumento de la conflictividad social en las calles.
La Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, ha convocado un concurso público para el suministro de 100.000 "bolas de caucho antidisturbios" a la Guardia Civil, que serán utilizadas en la Comunidad de Madrid "para la disolución de masas agresivas como paso inmediatamente anterior a la carga policial".
Interior ha presupuestado un coste de 0,99 euros por cada pelota de goma, por lo que el precio del lote completo ascenderá a casi 100.000 euros, que serán abonados en dos anualidades.
Creo que nuestras autoridades deberían también meditar muy mucho que diversos estudios médicos han alertado del grave riesgo que supone el empleo de pelotas de goma para controlar multitudes o sofocar disturbios callejeros, sobre todo cuando son disparadas a distancias inferiores a las reglamentarias o sobre zonas sensibles del cuerpo. En esas circunstancias, el impacto de una bola de caucho puede dejar severas secuelas, como pérdida de la visión, hemorragias internas o lesiones cervicales.
Esperemos que este material les dure muchos años por falta de uso.