Podríamos considerar desde que empezó el SXXI como la época más laureada de la historia del deporte español. La gran carencia de éxitos, especialmente en selecciones de equipo, siempre fue la tónica general. Siempre perdíamos. Y ahora somos toda una potencia ganando lo que era inimaginable.
En baloncesto, lo acabamos de ver. No sólo son jugadores buenos, son un equipo compacto y unido. Hemos ganado una eurobasket y varios de plata en los últimos años, finales olímpicas y un campeonato mundial. Es indescriptible lo que hemos conseguido.
En fútbol, aunque seguimos siendo una potencia menor desde el punto de vista histórico, sí es cierto que estamos imponiendo un modelo definido de fútbol como lo hiciera en su momento Holanda, Italia, Francia o Alemania. Encima, ademas de regalar un fútbol preciosista ganamos una eurocopa y por qué no, somos serios candidatos a hacer algo grande en el mundial.
En tenis en estos 10 años, qué podemos decir, 3 ensaladeras y en diciembre nos jugamos la 4ª. No sólo unidos está el grupo sino que tenemos a Rafa Nadal que ha sido una apisonadora hasta antes de la lesión en Roland Garros y conquistar un Wimbledon. Lo mejor de todo es que sin Nadal también ganamos, lo que habla a las claras de nuestro nivel de tenistas.
En voley ya no somos campeones de Europa, pero fuimos hasta hace unos días la vigente campeona.
En ciclismo, ganamos los giros y los tour como si fuera fácil.
Quizás fallemos en atletismo pero qué cojones, esta década es para enmarcarla y congratularnos todos porque a mí me dicen esto hace 10 años y la risa se escucha en Letonia.

Bye, bye complejos.
